OIT EnLínea: En el mundo crece la
convicción de que los ricos son siempre
más ricos y los pobres más pobres.
¿Comparte esta visión?
Juan Somavia: Cerca de la mitad de los
trabajadores del mundo no ganan lo suficiente para
levantarse a si mismos y a sus familias por encima
del umbral de la pobreza de 2 dólares al
día por persona. Esta cifra es casi la misma
que en 1994, aunque ahora representa poco menos de
la mitad de la fuerza laboral del mundo,
proporción inferior al 57 por ciento de
entonces. Con la excepción de África al
Sur del Sahara, todas las otras regiones en
desarrollo experimentaron una reducción del
porcentaje de la pobreza laboral en el empleo en
general. China y sus vecinos de Asia oriental
registraron la disminución más
drástica. Este progreso es positivo pero hay
que considerar que en el caso de un país como
India, por ejemplo, si continúa el fuerte
crecimiento y la reducción de la pobreza del
período 2000-2005 aún será necesario
esperar un siglo para alcanzar los países de
altos ingresos de hoy. Por otra parte, la
desigualdad dentro de los países está
aumentando. De los 73 países, sobre los cuales
había datos disponibles, 53 que representan
más del 80 por ciento de la población del
mundo han registrado un aumento de la desigualdad,
mientras que sólo en nueve se redujo (
Nota 1).
OIT EnLínea: ¿La pobreza es un
problema exclusivo del mundo en desarrollo?
Juan Somavia: No. La tasa promedio de la
pobreza para 20 países de la Organización
de Cooperación y Desarrollo Económicos
(OCDE), definida como menos de la mitad del ingreso
medio, fue de 10,6 por ciento en el año 2000.
Una cifra superior a la de mediados de los '90
cuando el promedio era de 10 por ciento. La tasa de
pobreza era de más de 15 por ciento en
Irlanda, Japón, Estados Unidos y Turquía,
y sobre 20 por ciento en México. La pobreza
infantil estaba en aumento en los años 90 y se
habían desacelerado los progresos en la
reducción de la pobreza en edad avanzada.
OIT EnLínea: ¿El incremento de la
desigualdad de los ingresos está relacionado
con el aumento de la desigualdad de los salarios?
Juan Somavia: Las desigualdades han
aumentado drásticamente en la mayoría de
las economías en transición y crecieron
de manera considerable en algunos países de
América Latina. El panorama en Asia es mixto,
algunos países han logrado reducir la
desigualdad en el ingreso, pero otros, como China y
Sri Lanka, registraron un marcado incremento. La
desigualdad en los ingresos brutos - medida en la
población con empleo - registró un
aumento en promedio en los países OCDE sobre
los cuales había datos disponibles.
El aumento en la dispersión de los salarios y la preocupación por la pobreza entre los trabajadores más vulnerables ha dirigido la atención hacia los sistemas de salario mínimo. Una serie de países han hecho esfuerzos considerables para extender la protección del salario mínimo a trabajadores que antes no estaban cubiertos. Por ejemplo: la inclusión de los trabajadores domésticos y agrícolas en Sudáfrica en 2000-1, la extensión del salario mínimo a los trabajadores agrícolas en Bolivia en 2005, y la inclusión de los trabajadores domésticos en China en 2003.
OIT EnLínea: Muchas de las personas
más pobres en el mundo viven de la agricultura
de subsistencia. ¿Cuán extenso es este
sector y qué puede hacerse para mejorar la
situación?
Juan Somavia: Con tres cuartas partes de
las personas más pobres en el mundo viviendo
en las áreas rurales de los países en
desarrollo, mejorar la productividad, los ingresos
y las condiciones de trabajo en la agricultura es
vital para el desarrollo. La reducción de la
pobreza extrema implica en un contexto más
amplio el aumento de la capacidad de ingresos de
los trabajadores agrícolas y pequeños
agricultores, junto al desarrollo de oportunidades
de empleo no agrícola en las áreas
rurales. Además de las inversiones en
infraestructura y educación, para superar la
trampa de la pobreza rural es necesario un mayor
esfuerzo para desarrollar organizaciones colectivas
de trabajadores y pequeños agricultores, como
las cooperativas.
OIT EnLínea: ¿Hasta qué punto la
seguridad social puede contribuir en la
reducción de la pobreza y la desigualdad?
Juan Somavia: Algunos países en
desarrollo introdujeron en los últimos
años sistemas de pensiones básicas o
beneficios para los niños financiados con los
fondos del tesoro que están demostrando ser un
importante medio para combatir la pobreza.
Evidencias de experiencias positivas vienen de
países tan diversos como Brasil, Mauricio,
Namibia, Nepal y Sudáfrica. Aunque estos
países muestran el camino para salir de la
pobreza a través de mecanismos de cobertura de
seguridad social, sólo una de cada cinco
personas en el mundo tiene una adecuada cobertura
social. Las otras cuatro también la necesitan,
pero de alguna manera deben arreglarselas sin
tenerla. Es por eso que la OIT lanzó la
Campaña mundial sobre seguridad social y
cobertura para todos con el objetivo de extender la
cobertura de la seguridad social como un medio para
combatir la pobreza y la exclusión social.
OIT EnLínea: ¿Qué más puede
hacerse para reducir la pobreza en el mundo?
Juan Somavia: Es necesario un mayor
esfuerzo para mejorar la productividad, los
ingresos y las condiciones de trabajo para reducir
la pobreza que afecta cerca de la mitad de todos
los trabajadores del mundo. Vivimos un momento de
oportunidad e incertidumbre en el cual muchas de
las barreras que impedían a las mujeres y
hombres desarrollar por completo sus capacidades
están derrumbándose, pero en el cual los
buenos trabajos que proveen las bases de la
seguridad sobre las cuales construir sus vidas son
cada vez más difíciles de encontrar. La
necesidad de reducir la pobreza absoluta y
disminuir la brecha del ingreso es aceptada como
esencial desde el punto de vista moral, tanto en
los países desarrollados como en los en
desarrollo, y también como una manera para
combatir las causas más evidentes de la
inestabilidad social, económica y
política. Con frecuencia las elecciones en
diversas partes del mundo pueden ganarse o perderse
por el tema del empleo.
OIT EnLínea: ¿Cómo podemos
integrar el Programa de Trabajo Decente de la OIT
con estrategias para la reducción de la
pobreza y una globalización justa?
Juan Somavia: Nuestra Organización
tiene un mandato para apoyar a gobiernos,
organizaciones de empleadores y trabajadores en su
esfuerzo por alcanzar el objetivo de trabajo
decente para todos. En un mundo donde las
influencias internacionales sobre el trabajo y los
mercados laborales son cada vez más fuertes,
la OIT, a través de la participación y el
compromiso de sus mandantes, podría
influenciar en forma importante en la manera en que
el mundo del trabajo cambiará en el futurro.
Pero trasladar el objetivo de trabajo decente para
todos a la práctica requiere de una serie de
políticas que va más allá de las
principales áreas de especialización de
la OIT y de sus mandantes. Hacer del trabajo
decente un objetivo global requiere de un enfonque
que tenga el consenso de todo el sistema
multilateral, con la OIT actuando como facilitador
de la integración del Programa de Trabajo
Decente con estrategias de reducción de la
pobreza y una globalización justa e
inclusiva.
Nota 1 - Para más información, vea Cambios en el mundo del trabajo, informe del Director General, a la Conferencia Internacional del Trabajo, 95ª reunión 2006, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra; Superar la pobreza mediante el trabajo, informe del Director General a la Conferencia Internacional del Trabajo, 91ª reunión 2003, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. Para ordenar copias por favor visite: www.ilo.org/publns.