OIT EnLínea: ¿Es cierto que el extraordinario crecimiento de los últimos años en Asia y el Pacífico se basó sobre todo en el incremento de la productividad?
Sachiko Yamamoto: La productividad laboral jugó un papel importante en el enorme crecimiento de Asia y el Pacífico. Entre 2000 y 2006, el aumento de la productividad de los trabajadores de la región tuvo una incidencia de 83 por ciento en el crecimiento total de la económia de la región. El resto es resultado de alrededor de 150 millones de trabajadores que se agregaron a la fuerza de trabajo de Asia.
El crecimiento de la productividad en Asia y el Pacífico será aún más importante en los próximos 10 a 20 años. La razón es simple: A medida que disminuye el crecimiento del empleo, a causa de las tendencias demográficas y de la fuerza de trabajo, Asia necesitará una mayor aceleración en el crecimiento de la productividad laboral si quiere mantener el crecimiento de sus tasas de PIB. En Asia Oriental para mantener el veloz crecimiento del PIB será necesario que su tasa anual de productividad laboral incremente de 7,6 por ciento a 8,1 por ciento. En las economías desarrolladas de Asia requerirá una aceleración de 1,5 por ciento a 2,1 por ciento.
OIT EnLínea: ¿Cuales son los retos más importantes para la productividad?
Sachiko Yamamoto: El primer desafío es cómo acelerar el crecimiento de la productividad durante la próxima década. El segundo se refiere a la distribución de los beneficios de la productividad. Ambos son esenciales para alcanzar el objetivo de generar trabajo decente y garantizar un desarrollo sostenible.
OIT En Línea: ¿Cuáles son los recursos para el crecimiento de la productividad de la región?
Sachiko Yamamoto: En los últimos años, niveles altos de inversión interna, que continúa aumentando, han incentivado el incremento de la productividad en muchos países asiáticos. Sin embargo, esta fuente de crecimiento de la productividad tendrá algunas limitaciones en el futuro ya que muchos países en la región de Asia y el Pacífico ya tienen niveles de inversión muy elevados si se comparan con otras regiones del mundo.
La movilización de los trabajadores de la agricultura a la industria y servicios trajo como consecuencia un efecto positivo en el crecimiento general de la productividad, porque los niveles de la productividad agrícola tienden a ser mucho más bajos que en la industria y los servicios. De hecho, entre 2000 y 2006, alrededor de 30 por ciento del crecimiento de la productividad en las economías asiáticas en desarrollo fue consecuencia de este desplazamiento de sector.
Otro factor importante en el incremento de la productividad fue la calidad de la fuerza de trabajo. Toda Asia ha hecho un enorme progreso en aumentar el acceso a la educación, y por lo tanto, la capacitación de su fuerza de trabajo.
OIT EnLínea: ¿Son buenos los sistemas de educación de Asia y el Pacífico?
Sachiko Yamamoto: Matricularse en la escuela no es de por si una garantía de éxito. A medida que aumentan las tasas de inscripción, son más importantes las políticas orientadas hacia la mejora de las escuelas, universidades e institutos de formación profesional. Diálogos y alianzas entre el sector público y privado tienen un papel central para garantizar que los egresados tengan capacidades y calificaciones apropiadas, que puedan adaptarse con rapidez a los cambios en el medio ambiente del trabajo y adoptar nuevas tecnologías. Las políticas gubernamentales son también importantes para incentivar las empresas a invertir más en formación.
OIT EnLínea: Este informe dice además que las mejoras en las condiciones de trabajo podrían contribuir a una mejor productividad. ¿Hay evidencias?
Sachiko Yamamoto: Prácticas avanzadas en el lugar de trabajo basadas en buenas condiciones laborales, innovación en la manera de organizar el trabajo, formación continua, buenas relaciones entre la gerencia y los trabajadores, y el respeto de los derechos de los trabajadores, son cada vez más importantes para el aumento de la productividad y, al mismo tiempo, la promoción de trabajo decente.
El Programa de Mejora de las Fábricas en Sri Lanka, Vietnam e India demuestra que la clave para el éxito es tener formas adecuadas de organización y establecer canales abiertos de comunicación, con el objetivo de aumentar la empatía de los trabajadores con el lugar de trabajo. Un diálogo abierto y honesto entre empleadores y trabajadores maximiza las posibilidades de que todos se beneficien del crecimiento de la productividad.
OIT EnLínea: ¿Qué puede decirnos a cerca de la distribución de los beneficios de la productividad entre empleadores y trabajadores?
Sachiko Yamamoto: La disminución de la participación del salario en el PIB que se verificó durante los últimos años en la región es una tendencia problemática. Hay casos en los cuales el promedio del crecimiento del salario no mantuvo el paso con el crecimiento de la productividad laboral. En China, la participación del salario disminuyó de 53 por ciento en 1998 a 41,4 por ciento en 2005, y Malasia, Filipinas y Tailandia también registraron una disminución a largo plazo. Esto podría implicar una erosión del poder de negociación de los trabajadores, utilización de tecnologías con uso intensivo de capital, o una combinación de estos factores.
OIT EnLínea: ¿Como puede garantizarse que los beneficios de la productividad lleguen a los trabajadores que reciben salarios más bajos?
Sachiko Yamamoto: La mayoría de las personas en Asia y el Pacífico, en especial la mayoría de los trabajadores pobres de la región, aún trabajan en la agricultura. Mejorar la productividad en sectores con bajo valor agregado como la agricultura, podría impulsar la productividad en toda la economía. También podría servir para mejorar la igualdad de ingresos.
La importancia de una distribución equitativa de los beneficios de la productividad se aplica también a los trabajadores de los sectores en expansión como la industria y los servicios. Es obvio que los salarios son la relación más directa entre una mayor productividad y la reducción de la pobreza, pero hay además otros vínculos.
OIT EnLínes: ¿Puede darnos algunos ejemplos?
Sachiko Yamamoto: Horarios de trabajo más breves con igual o mayor remuneración pueden mejorar los niveles de vida. Esto es importante porque largas horas de trabajo son normales en muchas partes de Asia. Por ejemplo, 45 por ciento de los trabajadores de la República de Corea trabajan más de 48 horas por semana, en Tailandia 46,7 por ciento, y en Pakistán 44,4 por ciento.
Es importante recordar también que las empresas se benefician del incremento de la productividad, porque les permite invertir y promover las innovaciones necesarias para un crecimiento futuro.
Para equilibrar estas exigencias, son necesarios sistemas de negociación colectiva más sólidos y mejoras en el diálogo entre trabajadores y empleadores con el fin de garantizar que todas las partes obtengan beneficios del aumento de la productividad y por lo tanto trabajen para generar un crecimiento que sea equitativo y sostenible.
Para mayor información, sírvase dirigirse a Gyorgy Sziraczki o Steven Kapsos, Oficina Regional de la OIT para Asia y el Pacífico (Bangkok), Tel: +662/288-1234. Fax: +662/288-1735. E-mail: bangkok@ilo.org
Nota 1 – Visions for Asia’s Decent Work Decade: Growth and Jobs to 2015, (Visiones para la Década del Trabajo Decente en Asia: Crecimiento y Empleo para 2015), Oficina Internacional del Trabajo, Foro Regional de Asia sobre Crecimiento, Empleo y Trabajo Decente, Beijing, República Popular de China, 13-15 de Agosto 2007.
Nota 2 – Sangheon Lee, Deirdre McCann y Jon Messenger, Working Time around the World: Trends in working hours, laws and policies in a global comparative perspective, Routledge, London y OIT, Ginebra, 2007.