GINEBRA (Noticias de la OIT) – El trabajo decente es esencial para lograr el desarrollo económico y social, afirmó hoy el Presidente de la República de Senegal, Abdoulaye Wade, al pronunciar un discurso ante la 96ª Conferencia Internacional del Trabajo.
“Como lo ha recomendado insistentemente la OIT, el trabajo decente debe ser considerado como paso obligatorio para alcanzar el objetivo de desarrollo económico y social”, declaró el Presidente senegalés ante una reunión plenaria de delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores provenientes de todas partes del mundo.
“El desarrollo económico no puede lograrse a costa del bienestar social (…) Lo social depende de la economía, así como la economía no puede separarse de lo social”, explicó.
“El trabajo decente es antes que nada un empleo que garantiza ingresos aceptables (…), una protección social para el trabajador y su familia (…), buenas condiciones de trabajo y acceso a servicios de salud y seguridad social (…), una buena jubilación (…), el respeto a las normas sobre salud y seguridad laboral”, agregó Wade. “Nosotros contamos con ofrecer a la mayor cantidad de senegaleses un trabajo decente compatible con la dignidad humana”.
“Ha llegado la hora de repensar la definición de la pobreza”, planteó el mandatario, quien consideró que se trata de un “racimo de carencias” o “necesidades humanas fundamentales” al precisar que es necesario “abordar todos los problemas a la vez, sacar a las personas que enfrentan mayores desventajas de los ‘bajos fondos’ de la sociedad al ofrecerles condiciones de vida dignas”.
En sus palabras de bienvenida al mandatario senegalés, el Director General de la OIT Juan Somavia subrayó que ha sido “un hombre libre y comprometido, y un pensador independiente”, y destacó sus numerosas publicaciones sobre derechos humanos, el papel de los consensos, el futuro de África, y el papel de las mujeres en el desarrollo.
Al referirse a los orígenes de la OIT, Wade comentó que la naturaleza de sus desafíos ha cambiado desde 1919, pero sin embargo “sus ideales de paz, progreso, igualdad y justicia social… son más que nunca metas a alcanzar para lograr mejores condiciones de vida para todos”.
“No elegimos la globalización, pero vivimos con ella porque nos la han impuesto a todos”, dijo, y señaló que “con una globalización responsable, en la que sean aplicadas las normas de igualdad y justicia (…) África tendría la vocación y la capacidad para generar las condiciones de su propio desarrollo económico y social y para enfrentar con optimismo las realidades de la globalización”.
Abdoulaye Wade consideró que la Nueva alianza para el desarrollo de África (NEPAD) y la unidad africana pueden aportar respuestas a estos desafíos de la globalización.
“África no es pobre, pero ha sido empobrecida” dijo el mandatario al destacar que la participación del continente en el comercio mundial es inferior a 2 por ciento.
El Director General de la OIT afirmó que “estamos al lado de ustedes cuando dicen que es hora de definir la palabra ‘global’ para incluir a África como un socio igual, y para que este mundo interdependiente que usted evoca esté preparado a reemplazar los intereses mezquinos por proyectos de un futuro compartido”.
Somavia también recordó una reciente declaración de Wade en la Cumbre del G8 en Alemania, en la cual afirmó que a pesar de los desafíos de la pobreza y los conflictos África había tomado el camino de la democracia, el crecimiento y la justicia social. “Este es el sentido del fuerte compromiso con el trabajo decente expresado en la Cumbre de Ouagadougou (Burkina Faso, septiembre 2004)”, agregó el Director General de la OIT.
La Conferencia Internacional del Trabajo reúne a más de 3.000 delegados de gobiernos, trabajadores y empleadores de 180 Estados Miembros, concluye el próximo 15 de junio.
