GINEBRA (Noticias de la OIT) – El Programa de Trabajo Decente es crucial para contener la posibilidad de un “tsunami humano de frustración” causado por los efectos devastadores de la pobreza, dijo la Primera Ministra de Jamaica, Portia Simpson Miller, en un discurso ante delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores en la Conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“Tenemos la obligación de abordar con seriedad el tema de la pobreza, o enfrentaremos los efectos devastadores de un tsunami humano de frustración, rabia y rebelión”, dijo Simpson Miller a la Conferencia Internacional del Trabajo. Agregó que en el proceso de enfrentar este desafío el Trabajo Decente “no es una opción, es un imperativo global”.
La primera mujer Primera Ministra de Jamaica y ex ministra del Trabajo consideró que el Programa de Trabajo Decente “parte de una convicción muy clara sobre la necesidad de colocar a las personas como centro del desarrollo nacional” y lo describió como “clave para avanzar hacia un mundo al servicio de cada hombre, mujer y niño”.
“Pido a todos los miembros de esta asamblea y a los líderes de todas partes que se unan a esta misión urgente, la de erradicar la pobreza y la miseria”, añadió.
El Director General de la OIT, Juan Somavia, dio una calida bienvenida a la ex ministra del Trabajo a quien consideró “una de nosotros”, y recordó que en el pasado su participación en la Conferencia fue la de “una apasionada portavoz de la dignidad y la justicia social”.
Somavia destacó que Jamaica es un país “abierto al mundo, que recibe personas, empresas e inversiones”, y congratuló a la Primera Ministra por asumir “el desafío de enfrentar las desigualdades que pueden desintegrar a las sociedades, garantizando que los mercados estén al servicio de las personas y no al revés”.
Simpson Miller dijo que hay numerosos obstáculos en el camino hacia el trabajo decente y productivo, incluyendo las consecuencias del terrorismo internacional, los aspectos negativos de la globalización, las tensiones entre países y al interior de los países, los conflictos armados, el VIH/SIDA, el aumento en los precios petroleros y el calentamiento global.
“Pero pese a estos enormes desafíos, debemos continuar avanzando con determinación”.
Consideró el Programa de Trabajo Decente “debe reflejarse en las relaciones laborales, desarrollo comunitario, alianzas públicas y privadas y relaciones con otros actores de la globalidad. Sin embargo, para que el éxito al nivel nacional sea duradero, los principios de justicia y equidad también deben aplicarse a las relaciones y las reglas internacionales”.
“Las reglas internacionales deben garantizar que todos los países, no importa cuan pequeños sean, tengan oportunidades económicas y comerciales que sean justas”, agregó la Primera Ministra.
Simpson Miller también se refirió a la importancia de la generación del empleo y a la experiencia de Jamaica, destacando que “hemos colocado el crecimiento económico con empleo como parte esencial de nuestra estrategia. Como resultado de esto, hemos experimentado la menor tasa de desempleo en tiempos recientes”. Pero agregó que “todavía no hemos llegado a donde queremos”.
“La actividad económica debe impulsar la creación de empleos. El crecimiento sin empleo no es una opción viable”, dijo la Primera Ministra.
Destacó la necesidad de que la economía informal “aporte a los objetivos del trabajo decente”, y consideró que se debe poner más énfasis en este sector, incluyendo el apoyo para el desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas sustentables.
Simpson Miller recordó palabras del poeta y músico Bob Marley quien cantó “la fría tierra fue mi cama anoche y una piedra fría fue mi almohada”, y aseguró a los delegados ante la OIT que “la meta de mi Gobierno es garantizar que ningún habitante de Jamaica viva esa vida en el futuro”.

