CORK, Irlanda (OIT EnLínea) – En el mes de enero los pescadores suelen ir al mar en busca de arenques, pero este año el mal tiempo afectó las costas irlandesas durante un largo período.
En la noche del 10 de enero de este año, las condiciones del tiempo de Fuerza 8 causaron un alto número de víctimas: siete pescadores murieron cuando dos buques pesqueros irlandeses se hundieron a 20 millas de distancia a lo largo de la costa suroriental y con cuatro horas de diferencia entre ambos episodios.
Primero desapareció el Pere Charles. La Guardia Costera llamó a su helicoptero y al bote de rescate de Dunmore East, que llegaron con rapidez a la escena, pero todo lo que encontraron del barco fue una bombona de gas y un salvavidas. Sólo cuatro horas más tarde, el Honeydew II frente a la costa de Kinsdale tuvo un destino similar. Aproximadamente 20 horas más tarde, dos miembros de la tripulación fueron rescatados por un helicoptero de la Guardia Costera irlandesa que había visto sus luces de bengala durante la búsqueda del Pere Charles.
“Lo que sucedió en Irlanda el pasado enero puede suceder en cualquier lugar. La pesca es uno de los trabajos más peligrosos”, dijo Brandt Wagner, experto en industria pesquera de la OIT.
En Viet Nam y otros países del sudeste asiático, las tormentas tropicales afectan la industria pesquera varias veces al año. Según un informe del gobierno de Viet Nam, nueve tormentas hundieron 808 buques pesqueros causando muchas víctimas.
De acuerdo con el experto de la OIT, en algunos países el índice de víctimas mortales en el sector es muchas veces más alto que el porcentaje nacional o que el de otros sectores, por ejemplo, más alto que entre los bomberos o la policía. Estos índices pueden superar la proporción de 150 a 180 por cada 100.000 trabajadores, y rivalizan sólo con otros trabajos peligrosos como la industria forestal o la minería de carbón.
Las nuevas normas reflejan cambios en la industria pesquera
Muchas cosas han cambiado en el sector desde que las últimas normas de la OIT fueron adopatadas hace 40 años. Entre otras cosas, el sector se globaliza cada vez más. Una nueva norma de la OIT reflejaría estos cambios y ofrecería protección a un mayor número de personas, en especial a aquellos que trabajan en pequeños buques.
El nuevo Convenio sobre la pesca daría cobertura a más de 90 por ciento de los trabajadores de la industria pesquera en el mundo, la mayoría de los cuales trabaja en pequeños buques en los países en desarrollo. Los Convenios existentes cubren sólo una parte de todos los trabajadores de la industria pesquera.
“Es importante que ningún pescador se escape involuntariamente de la red de protección de la normas del trabajo”, dijo Wagner. “Para los 30 millones de pescadores del mundo, muchos de los cuales no están cubiertos por las normas del trabajo existentes, el nuevo Convenio y Recomendación, si son adoptados, se traducirán en una situación de trabajo que les permitirá continuar ganándose la vida en condiciones decentes y en seguridad”.
Los instrumentos tienen el objetivo de abarcar una serie de aspectos de la vida de los pescadores, desde su reclutamiento inicial hasta que regresan a casa, desde que son jóvenes hasta cuando se retiran.
“Al mantener el mandato tripartito y la tradición de la OIT, no sólo los delegados de los gobiernos intervienen en dar forma al contenido de las normas internacionales, sino también los delegados representantes de los propietarios de buques pesqueros y los representantes de las organizaciones de pescadores. Esto es muy importante para garantizar que el instrumento sea apropiado para este sector”, dijo Elizabeth Tinoco, Directora del Servicio de Actividades Sectoriales.
Si son adoptadas, las nuevas normas reflejarán las transformaciones del sector de las últimas décadas, durante las cuales ha aumentado el consumo de pescado como fuente de proteína animal. Con sus productos, la pesca contribuye con cerca de 50 mil de millones de dólares anuales al comercio internacional.
Las nuevas normas ofrecerán una cobertura más amplia para todos los que trabajan en el sector de la pesca, incluyendo a los trabajadores independientes y a aquellos que reciben como sueldo un porcetanje de la pesca; tendrán la flexibilidad necesaria para garantizar la ratificación a amplia escala y su implementación; e incluirán nuevas disposiciones sobre seguridad y salud para reducir el alto índice de accidentes y muertes puestos en evidencia en anteriores informes de la OIT.
Las normas incluirán además nuevas disposiciones sobre cumplimiento y aplicación para garantizar condiciones de trabajo decente en los buques pesqueros. El Estado miembro bajo cuya bandera el barco navega tendrá la responsabildad primaria de la implementación de las normas a través de leyes y reglamentos nacionales. Disposiciones específicas del instrumento propuesto aclaran el papel del propietario del buque pesquero y del capitán de garantizar que estas condiciones se cumplan.
“La nueva medida se ajusta a la perfección al Programa de Trabajo Decente de la OIT: al promover oportunidades para mujeres y hombres de obtener trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana”, destacó Tinoco.