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11a Reunión Regional Africana (Addis Abeba 24-27 Abril 2007): El poder del diálogo: Cuando las palabras están asociadas a las acciones

El viejo adagio dice que "las acciones dicen más que las palabras", pero cuando se trata de gobernar, las palabras son esenciales. Un nuevo informe realizado para la Reunión Regional Africana de la OIT que se llevará a cabo entre el 24 y 27 de abril, explica cómo un proyecto de la OIT dirigido a siete empresas en dos áreas con alto desempleo y VIH/SIDA combina la capacitación profesional con el diálogo social para mejorar el rendimiento y superar el desafío de la creciente importación de textiles.

Qué Artículo
Fecha de la publicación 20 de abril de 2007
Regiones y países cubiertos África, Sudáfrica
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
Tema industrias del vestido y textiles, VIH/SIDA, desempleo, diálogo social
Otros idiomas Français • English

El viejo adagio dice que "las acciones dicen más que las palabras", pero cuando se trata de gobernar, las palabras son esenciales. Un nuevo informe (Nota 1) realizado para la Reunión Regional Africana de la OIT que se llevará a cabo entre el 24 y 27 de abril, explica cómo un proyecto de la OIT dirigido a siete empresas en dos áreas con alto desempleo y VIH/SIDA combina la capacitación profesional con el diálogo social para mejorar el rendimiento y superar el desafío de la creciente importación de textiles.

PRETORIA, Sudáfrica (OIT En Línea) – "Este es el mejor trabajo que he realizado, pues mejora la vida de las personas", dijo Nozipho Zulu, Facilitador Interno de un proyecto de la OIT en la zona de Newcastle y Ladysmith en la Provincia de KwaZulu Natal.

El proyecto fue lanzado en junio 2004, dirigido a siete empresas con entre 100 y 1.500 trabajadores, la mayoría mujeres en la industria del tejido, confección, textil y médica o en actividades relacionadas. El proyecto, basado en el diálogo social entre empleadores y trabajadores, fue concebido para mejorar el rendimiento con el fin de lograr la sostenibilidad de las empresas y su crecimiento.

Después de evaluar cada empresa, se desarrolló un programa centralizado de formación destinado a equipos de implementación, gerentes, dirigentes de equipos y formadores y facilitadores internos. La formación se concentró en procedimientos novedosos en la manufactura como el trabajo en equipo, medición visual del rendimiento, calidad, solución de problemas, mantenimiento y desarrollo de recursos humanos.

Los cursos de capacitación junto al diálogo social en las empresas fueron provechosos tanto para los representantes de los trabajadores como para la gerencia. "Aprendí a respetar y a tratar a otras personas como seres humanos iguales en el lugar de trabajo", dijo David Robinson, quien se desempeña como gerente de línea.

Jabulani Majola, representante sindical, está de acuerdo: "Trabajar al lado de los gerentes fue muy provechoso".

Además fue producido un sencillo Manual de procedimientos sobre políticas de recursos humanos para apoyar iniciativas que mejoren el rendimiento. Durante el proyecto fueron formados siete facilitadores internos, y para finales de 2005 se capacitaron y acreditaron ventiocho dirigentes de equipo.

La asociación y el diálogo también desempeñaron un papel en la aplicación del programa de trabajo del proyecto. Fue posible gracias al esfuerzo conjunto de diversas organizaciones locales e internacionales, que incluyen el gobierno Suizo, el Sindicato Sudafricano de Trabajadores de la Industria Textil y de la Confección (SACTWU), la Asociación de fabricantes del vestido de Northern KwaZulu Natal; municipios locales, la Federación del vestido, textil, calzado y cuero (CTLF), la Dirección sectorial de Formación y Educación (SETA).

El gobierno suizo contribuyó al proyecto con 1,4 millones de dólares. Y suministró 1,2 millones de dólares para la segunda fase, llevando el número de empresas a 20. Durante esta nueva fase el proyecto se extendió hacia otras regiones de Sudáfrica, y se trasladó del sector textil y de la confección al sector del turismo.

La Directora Regional de la OIT para África, Regina Amadi-Njoku, cree que hay un gran potencial para que este enfoque pueda replicarse en el sector textil y de la confección en toda Sudáfrica, y que sería suficiente contar con una cantidad modesta de recursos financieros para dar el puntapié inicial a este tipo de programas.

"El proyecto demostró que el rendimiento puede mejorar a través de la combinación del desarrollo de capacidades y de relaciones saludables entre empleadores y trabajadores a nivel empresarial. Esto podría ser útil para configurar la política industrial entorno al aumento del rendimiento en Sudáfrica y otros países del continente", agregó Amadi-Njoku.

Diálogo social para gobernar mejor

El proyecto de la OIT demuestra también que "el diálogo tiene poder y este poder genera entendimiento", como explicó Sharon Small, Director de Recursos humanos de una de las empresas.

Sin embargo, a pesar de algunos progresos esperanzadores la débil capacidad institucional y de recursos humanos de los participantes tripartitos en África constituye un importante obstáculo para un diálogo social eficaz, y para la prevención y la solución de disputas en la industria.

De acuerdo con un informe de la OIT realizado para la Reunión Regional Africana, es importante concentrarse en mejorar la capacidad de los sindicatos para negociar contratos colectivos, analizar la información sobre el mercado del trabajo, comprender mejor las normas internacionales del trabajo y la legislación laboral nacional, aplicar la prevención de conflictos y los procedimientos de conciliación, y usar los datos socioeconómicos para sostener la capacidad de contratación colectiva. El informe hace también un llamado al fortalecimiento de la capacidad de las organizaciones independientes de empleadores para que sea posible responder a los intereses de empresas grandes y pequeñas.

Un diálogo social más eficaz fortalecería además la democracia ya que involucra a todas las partes interesadas en el proceso de toma de decisiones y en la administración de la política laboral, explica el informe.

"Deberían ampliarse las consultas tripartitas para cubrir todas las políticas sobre trabajo, empleo y macroeconomía. A medida que más países africanos tienen elecciones consideradas competitivas, libres y justas, también se hacen esfuerzos en diversos países de la región para revitalizar o crear instituciones eficaces para el diálogo social", dijo Amadi-Njoku.

El informe explica que en la mayoría de los países de África el diálogo social se concentra sobre todo en los problemas en el lugar del trabajo en vez que en tratar de influenciar las políticas económicas y de desarrollo nacionales.

"La promoción del diálogo social en África necesita de instituciones de diálogo social tripartito o bipartito que deben ser establecidas donde no existen y fortalecidas donde ya están presentes. Las políticas de promoción del diálogo social y buena gobernabilidad social y económica en África deberían concentrarse en la participación eficaz de las organizaciones de trabajadores y empleadores, un marco legal justo y una administración del trabajo más fuerte", concluyó Amadi-Njoku.

Para más información (informe, comunicados de prensa, etc.) sobre la 11a Reunión Regional Africana, Addis Abeba (en inglés) cliquear aquí.


Nota 1 - The Decent Work Agenda in Africa: 2007–2015, Eleventh African Regional Meeting, Addis Ababa, April 2007. (El Programa de Trabajo Decente en África: 2005-2015, Décimoprimera Reunión Regional Africana, Addis Abeba, Abril 2007), Informe del Director General, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 2007.

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