GINEBRA (Noticias de la OIT) - El Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) concluyó hoy su 294ª sesión, durante la cual delegados tripartitas abordaron una amplia agenda de temas, incluyendo el respeto a los derechos laborales en Myanmar, Camboya, Colombia y otros países, y las estrategias destinadas a forjar nuevas iniciativas para promover una globalización justa.
El Grupo de Trabajo sobre la Dimensión Social de la Globalización discutió sobre la forma en que el sistema financiero internacional afecta a las empresas y los trabajadores. Se habló sobre como una mayor coherencia de políticas entre las organizaciones internacionales, incluyendo a las financieras, podrían impulsar el crecimiento, la inversión y el trabajo decente.
Durante la se destacó el apoyo al Programa de Trabajo Decente de la OIT expresado durante la Cumbre Mundial de la ONU, realizada en septiembre de este año. En este contexto, se discutió sobre la idea de realizar en 2007 un Foro sobre Políticas de Globalización, para el cual la OIT podría invitar a representantes del sistema multilateral y a otros que compartan el compromiso con el desarrollo de estrategias para lograr una globalización más justa y trabajo decente para todos.
El Grupo de Trabajo examinará durante su próxima sesión de marzo una propuesta para este foro, que será preparada por el Director General, en consulta con representantes del Consejo de Administración.
Esta sesión del Consejo de Administración también revisó las actividades en el campo de la promoción del empleo y la protección social, incluyendo una sesión interactiva con el Secretario de planificación socioeconómica de la Autoridad nacional de economía y desarrollo (NEDA) de Filipinas, Augusto Santos, y con la secretaria de Trabajo y Empleo de ese mismo país, Patricia Santo Tomás, sobre el impacto del trabajo de la OIT y de sus mandantes sobre las estrategias de empleo.
Además se revisaron las acciones que podría emprender la OIT en el campo del empleo juvenil, como seguimiento a una resolución adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de este año.
Myanmar
El Consejo de Administración expresó su grave preocupación ante la degradación de la situación en Myanmar. Manifestó su firme rechazo de lo que aparece como intentos de influenciar la posición de la OIT a través de varias formas de presión y de intimidación, incluyendo amenazas contra el Funcionario de Enlace Yangón y las versiones sobre un posible retiro de ese país de la OIT.
Los Miembros del Consejo de Administración se mostraron particularmente preocupados y críticos en cuanto a las amenazas de muerte dirigidas contra el Funcionario de Enlace, y además contra quien fuera antes Funcionario de Enlace interino y conciliador informal, Léon de Riedmatten. Las amenazas se produjeron tras una serie de manifestaciones de protesta oficiales y semioficiales y una campaña mediática contra las actividades de la OIT en Myanmar, lo que causó una paralización en la capacidad del Funcionario de Enlace para cumplir con sus responsabilidades.
El Consejo de Administración pidió urgentemente a las autoridades que garanticen el pleno ejercicio de las tareas del Funcionario de Enlace. En respuesta a la disposición a cooperar, expresada durante la reunión por un representante del Gobierno, se pidió que sea aprovechado el periodo disponible entre ahora y marzo de 2006 para reanudar un diálogo efectivo con la OIT.
Ese diálogo debería basarse en el mandato establecido en las conclusiones de la Conferencia Internacional del Trabajo. Deberá abordar también las cuestiones y casos planteados en el debate. El Consejo de Administración manifestó preocupación por el hecho de que algunas personas hayan sido acusadas y condenadas por interceder en favor de las víctimas de trabajo forzoso.
Las conclusiones del Consejo de Administración recalcan que las autoridades deberán dejar de perseguir a las víctimas o a sus representantes y en su lugar tomar medidas contra los que imponen el trabajo forzoso.
Libertad sindical
El Consejo de Administración también aprobó los informes 338 y 339 del Comité de Libertad Sindical de la OIT. En esta ocasión se examinaron 40 casos. En este momento hay 128 casos presentados ante el Comité.
El Comité destacó el caso de Camboya relacionado con la discriminación sindical y la interferencia de empleadores respecto a representantes sindicales en los dos hoteles Raffles que existen en ese país. Se pidió al Gobierno garantizar, en cooperación con los empleadores, la reincorporación inmediata de los trabajadores despedidos por sus actividades sindicales, sin pérdida de salarios.
Además se solicitó al Gobierno que la protección de los derechos sindicales sea reforzada con procedimientos que sean eficientes y prácticos, y que los trabajadores víctima de discriminación antisindical tengan acceso a estas herramientas.
De acuerdo con el representante del Gobierno que intervino en la reunión, los trabajadores despedidos ya fueron reincorporados. El Comité continuará examinando este caso.
El Comité también destacó casos de Colombia y Georgia.
En el caso de Colombia se examinaron varios casos, incluyendo los relacionados con el asesinato de cuatro dirigentes sindicales, con la denegación de permisos para realizar actividades sindicales y con la violación de contratos colectivos en varias empresas, así como con el despido de integrantes y dirigentes de sindicatos. El Comité lamentó que no haya nuevas informaciones relacionadas con la investigación de los asesinatos, y pidió al gobierno que tome las medidas necesarias, sin más demora, para asegurarse que en un futuro cercano los responsables de estos hechos sean identificados y castigados en forma adecuada.
El 29 de octubre se completó la visita a Colombia de una misión tripartita de alto nivel de la OIT. Durante una semana recopiló información sobre la libertad sindical y las relaciones laborales en ese país. Hizo una serie de recomendaciones basada en su comprobación de que continúa existiendo impunidad en relación a la violencia contra sindicalistas, y a que hay obstáculos legales y prácticos para el completo ejercicio de la libertad sindical.
Las recomendaciones piden un compromiso con el diálogo tripartito sobre derechos humanos fundamentales, una voluntad política clara y amplia, y entrega de los recursos necesarios para combatir la impunidad. Además pide la rápida reactivación de instituciones tripartitas existentes, y el establecimiento de una presencia permanente de la OIT en el país para garantizar que exista un programa sostenible destinado a combatir la impunidad y a recopilar información relevante y actualizada.
En el caso de Georgia el Comité abordó alegatos sobre la interferencia del Gobierno en asuntos sindicales, en particular medidas adoptadas para obligar a la Liga de sindicatos de Georgia (GTUA) a entregar sus propiedades al Estado. Se solicitó a las autoridades que devuelvan todos los documentos confiscados y se condenaron las estrategias de intimidación y presión contra los sindicatos. Lamentó que el Gobierno haya rechazado dialogar con la GTUA y con el Comité, y le invitó a hacerlo para resolver este problema.
Además se revisaron medidas tomadas por el Gobierno de Belarús para aplicar las recomendaciones realizadas por una Comisión de Encuesta ante la sesión de noviembre de 2004 del Consejo de Administración. El Comité observó que aún no se han tomado medidas concretas, y pidió una vez más al gobierno que lo haga para cumplir a cabalidad con las recomendaciones de la Comisión, y que informe de ello. Tal como fue solicitado por la Conferencia Internacional del Trabajo en Junio de este año, una misión de la OIT visitará ese país del 16 al 19 de enero de 2006 para realizar una evaluación de la situación.
El Consejo de Administración, órgano
ejecutivo de la Oficina Internacional del Trabajo
(la Oficina es la secretaría de la
Organización), se reúne tres veces al
año, en marzo, junio y noviembre. Este
órgano toma decisiones sobre las
políticas de la OIT, establece la agenda de la
Conferencia Internacional del Trabajo, y adopta el
proyecto de Programa y Presupuesto de la
Organización que se ha de presentar a la
reunión de la Conferencia.
El Consejo de Administración está
compuesto por 56 miembros titulares (28
representantes de los gobiernos, 14 de los
empleadores y 14 de los trabajadores), y 66
miembros suplentes (28 en representación de
los gobiernos, 19 de los empleadores y otros 19 de
los trabajadores). Diez de los puestos titulares de
los gobiernos son ocupados en forma permanente por
los Estados de mayor importancia industrial
(Alemania, Brasil, China, Estados Unidos, Francia,
India, Italia, Japón, Reino Unido y
Federación de Rusia). Los demás miembros
gubernamentales son elegidos por la Conferencia
cada tres años.