La conferencia anual de la OIT adopta nuevas medidas para hacer frente a los retos de la globalización

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 20 de junio de 2002
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - La 90.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo ha concluido hoy tras haber adoptado una serie de medidas destinadas a promover un enfoque más enérgico para responder a los retos de la globalización y a crear un "ancla" para proteger la seguridad personal por medio de la reducción de la pobreza, la creación de empleo y la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo.

La reunión anual de la Conferencia, en la que participan los gobiernos, los trabajadores y los empleadores que representan a los 175 Estados Miembros de la Organización, se caracterizó por lo que el Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, consideró una discusión "excepcionalmente fecunda" en torno a la globalización, el trabajo infantil y otras cuestiones, y constituyó el escenario de un "amplio, y siempre creciente, consenso sobre el objetivo de lograr un trabajo decente para todos".

El Sr. Somavia señaló que "mientras la globalización no conceda la prioridad a la creación de empleo y la reducción de la pobreza, este concepto en su conjunto se verá acechado por controversias". El "trabajo decente para todos... es el camino más seguro para salir de la pobreza y el ancla de la seguridad familiar, que es esencial para que tengamos unas comunidades que vivan en paz. Hemos de ser capaces de hacer más, y de hacerlo mejor".

La Conferencia también examinó el informe sobre la aplicación del programa de actividades 2000-2001, que son los primeros años en que se aplica el mecanismo del "presupuesto estratégico". En sus conclusiones, el Director General señaló que los delegados habían instado a la OIT a "establecer unos indicadores de logro cada vez más rigurosos en relación con las necesidades de los mandantes y más audaces para evaluar la forma en que nuestras intervenciones pueden contribuir a compensar los déficits de trabajo decente que tanto abundan en un mundo globalizado".

Durante los debates también se analizó la situación en los territorios árabes ocupados, y se asumieron compromisos para apoyar los esfuerzos de la OIT en favor de la creación de empleo en esta zona y de la promoción del diálogo entre los palestinos y los israelíes. El Sr. Somavia anunció que la OIT asignaría sin demora recursos para crear un Fondo palestino para el empleo y la protección social.

El Presidente de la Conferencia fue el Sr. Jean-Jacques Elmiger, Secretario de Estado del Departamento Federal de Economía de Suiza, país que hace unos meses decidió formar parte de la Organización de las Naciones Unidas, tras ser miembro de la OIT desde hace muchos años.

La Organización lanzó el Día mundial contra el trabajo infantil en el que se celebraron acontecimientos en países de todo el mundo con el objetivo de reforzar el movimiento global en favor de la eliminación del trabajo infantil.

El desafío de la globalización

La Conferencia recibió a dos distinguidos invitados de honor, el Excmo. Sr. Mahathir Bin Mohamad, Primer Ministro de Malasia, y el Excmo. Sr. Owen Arthur, Primer Ministro de Barbados, los cuales abordaron durante la reunión de la Conferencia el tema de la globalización. El Primer Ministro de Malasia señaló que la globalización en su forma actual no puede ser "la panacea contra todos los males sociales del mundo" e hizo un llamamiento en favor de una "globalización con dimensión social". El Primer Ministro de Barbados condenó el vínculo entre las normas del trabajo y el comercio por considerarlo "inmoral y contraproducente" y dijo que la OIT "debe tener más influencia en la formulación de las políticas globales, financieras y comerciales, y no limitarse a una función consultiva".

En sus esfuerzos por examinar la posibilidad de convertir el trabajo decente en una realidad para los centenares de millones de personas que luchan por ganarse la vida en la economía informal, la Conferencia celebró largas y con frecuencia intensas discusiones. La Conferencia suscribió el llamamiento en favor de un nuevo programa de trabajo de la OIT que se centraría en la creación de empleo, la protección social y la reducción de la pobreza para las personas que trabajan en la economía informal. El nuevo programa debería servir de guía para las futuras actividades de la OIT destinadas a extender los derechos y las ventajas resultantes de las normas del trabajo y de la economía global a quienes están privados de los mismos.

La Conferencia también adoptó una Recomendación sobre la promoción de las cooperativas, que reemplaza a la Recomendación núm. 127 de la OIT adoptada en 1966 y limitada a los países en desarrollo. En el nuevo instrumento se pide a los Estados Miembros que adopten medidas para promover las cooperativas en todos los países con miras a crear empleo, desarrollar sus posibilidades empresariales, incrementar los ahorros y la inversión y mejorar el bienestar social. También se les pide que consideren la promoción de las cooperativas como uno de los objetivos del desarrollo nacional y social, y que estudien medidas para crear un entorno propicio para promover el crecimiento de cooperativas económicamente viables y gestionadas de manera democrática.

Se ha estimado que las cooperativas, que van desde las entidades en pequeña escala hasta empresas que facturan muchos millones de dólares en todo el mundo, emplean a más de 100 millones de mujeres y hombres, y cuentan con más de 800 millones de miembros individuales. Asimismo constituyen un medio importante para integrar a los trabajadores sin protección de la economía informal en la vida económica nacional.

En la esfera de la salud y la seguridad en el trabajo, la Conferencia adoptó un nuevo Protocolo al Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155), y una Recomendación por la que se actualiza una lista de enfermedades profesionales que databa de hace 22 años. En el Protocolo se pide a los Estados Miembros ratificantes que establezcan y reexaminen los requisitos y procedimientos para el registro y la notificación de los accidentes del trabajo, las enfermedades profesionales, los sucesos peligrosos y los accidentes de trayecto. También se les pide que publiquen anualmente estadísticas siguiendo sistemas de clasificación que sean compatibles con los sistemas internacionales y más recientes de la OIT o de otras organizaciones internacionales pertinentes.

En la Recomendación se pide asimismo a los Estados Miembros que establezcan una lista nacional de enfermedades profesionales a los fines de prevención, registro, notificación e indemnización. La nueva lista complementa el cuadro 1 del Convenio de la OIT sobre las prestaciones en caso de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, que no ha sido revisado desde su última modificación en 1980. La lista que figura en anexo a la Recomendación se actualizará periódicamente por medio de reuniones tripartitas de expertos convocadas por el Consejo de Administración de la OIT.

Aplicación de normas

En el marco de los esfuerzos de la OIT para poner fin a la práctica del trabajo forzoso en Myanmar, la Comisión de Aplicación de Normas, de la OIT, celebró una discusión especial sobre los acontecimientos recientes, en particular la apertura de una Oficina de Enlace de la OIT en Yangún, y sobre la exacción del trabajo forzoso, en particular por los militares, práctica que todavía no ha desaparecido. La Comisión puso de relieve la necesidad de efectuar progresos reales, rápidos y comprobables y alentó a la OIT a proseguir resueltamente su diálogo con el Gobierno y todas las partes interesadas.

La Comisión examinó igualmente casos relativos a 24 países y señaló en especial a la atención de la Conferencia sus discusiones sobre tres de ellos: Sudán, Etiopía y Venezuela. La Comisión citó al Sudán por su inobservancia del Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29), y compartió la preocupación de la Comisión de Expertos frente a "las prácticas de secuestros, trata y trabajo forzoso que afectan a miles de mujeres y niños, no sólo en las regiones del sur del país en las que tiene lugar un conflicto armado, sino también en las regiones que se encuentran bajo el control del Gobierno". La Comisión consideró que, pese a las explicaciones facilitadas por el Gobierno durante su reunión, las medidas adoptadas eran insuficientes, y expresó la esperanza de que la acción del Gobierno mejoraría en un futuro próximo.

En lo que se refería a la observancia por Etiopía del Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (núm.87), la Comisión acogió con beneplácito el deseo del Gobierno de recibir una amplia asistencia técnica. La Comisión hizo un urgente llamamiento al Gobierno para que se comprometiera a actuar de conformidad con las disposiciones de este Convenio fundamental. En particular, insistió en la necesidad de respetar plenamente, tanto en la legislación como en la práctica, los derechos sindicales del personal docente. Si bien se felicitó por la puesta en libertad del dirigente sindical Sr. Taye Woldesmiate, la Comisión recordó, sin embargo, al Gobierno que "el respeto de las libertades públicas es esencial para el ejercicio de los derechos sindicales".

Sobre la actitud de Venezuela respecto del Convenio fundamental núm. 87, la Comisión tomó nota de que, desde hace varios años, persiste la inquietud en cuanto al derecho de los trabajadores y de los empleadores a constituir las organizaciones que estimen convenientes. La Comisión "lamentó observar que las organizaciones de empleadores y trabajadores presentaron a la misión de la OIT alegaciones sobre actos de violencia cometidos con el apoyo del Gobierno". Además, tomó nota de la voluntad del Gobierno y de la Asamblea Nacional de adaptar la legislación a las exigencias del Convenio, y pidió al Gobierno que proporcione una memoria detallada, en particular con el texto de todo nuevo proyecto que se elabore para que la Comisión de Expertos pueda proceder nuevamente a un examen de la situación en su próxima reunión.

El Sr. Somavia señaló que en las sesiones plenarias habían intervenido en el debate 347 oradores, pero señaló con "decepción" que sólo 45, es decir, el 13 por ciento, eran mujeres. Pidió a los gobiernos, los trabajadores y los empleadores que reflexionasen sobre la forma de asegurar una "mayor participación de las mujeres" en la reunión anual de la Conferencia, y dio a entender que la OIT podría considerar "fijar un objetivo en los próximos años" para hacer frente a este desequilibrio entre el número de hombres y de mujeres.

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Creada en 1919, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reúne a los gobiernos, los empleadores y los trabajadores de los 175 Estados Miembros en su acción común por mejorar la protección social y las condiciones de vida y de trabajo en todo el mundo. La Oficina Internacional del Trabajo, ubicada en Ginebra, es la Secretaría permanente de la Organización. La función de la Conferencia Internacional del Trabajo es adoptar normas internacionales del trabajo y velar por su aplicación, establecer el presupuesto de la Organización y elegir a los miembros del Consejo de Administración. Desde 1919, la Conferencia ha servido de importante foro internacional para debatir sobre cuestiones sociales y laborales de ámbito mundial.

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