La mundialización necesita un componente ético. El Premio Nobel a Amartya Sen se dirige a la Conferencia Internacional del Trabajo

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 15 de junio de 1999
Referencia OIT/99/20
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - La mundialización necesita un componente ético, a menos que quiera aparecer como «una perspectiva terrorífica en la que individuos y comunidades se instalen en la precariedad» ha dicho el Profesor Amartya Sen, Premio Nobel de economía de 1998 a los delegados a la 87.ª Conferencia Internacional del Trabajo, en una alocución especial pronunciada hoy.

El distinguido autor y economista dijo a la asamblea que si la mundialización quiere desarrollar sus posibilidades tiene que ir acompañada de una «acción bien planificada en apoyo de los cambios políticos, sociales y económicos que se producen en las condiciones que rigen nuestras vidas y nuestro trabajo».

El profesor Sen, al tiempo que ponía de relieve las posibilidades de la mundialización para elevar las condiciones de vida en todo el mundo advertía que, en un mundo en el que tanto abundan los desempleados y los subempleados, sólo «una ampliación significativa de los esfuerzos nacionales e internacionales por promover la igualdad y proteger los derechos de los trabajadores puede transformar esta perspectiva terrible de una economía mundializada en una realidad agradable y constructiva».

Aplaudió el compromiso de la OIT por brindar «una cobertura universal a todos los trabajadores, inclusive los asalariados no reglamentados, los empleados por cuenta propia y los trabajadores a domicilio» y respaldó plenamente el objetivo de propugnar un trabajo decente, del que dijo que «es una bandera bajo la cual todos podemos encontrarnos». Añadió que «habida cuenta de los niveles masivos de desempleo que existen actualmente en muchos países, conviene que la atención política se centre en ampliar los empleos y las oportunidades de trabajo. Sin embargo, las condiciones de trabajo son también importantes».

Siguió diciendo que el concepto de una alternativa inevitable entre los empleos y la calidad del trabajo «se exagera a veces y suele basarse en razonamientos muy rudimentarios». Además, «aun cuando haya que hacer frente a ciertas disyuntivas, éstas pueden resolverse más fácilmente adoptando un planteamiento más amplio e integrador, mejor que dando prioridad a un grupo sobre otro».

Defendió la visión general de la sociedad que se presenta en la Memoria Trabajo Decente, preparada por el Director General de la OIT, Sr. Juan Somavia, y presentada a la reunión de 1999 de la Conferencia. El profesor Sen señaló a la atención la «insistencia de la Memoria en la necesidad de «reconocer determinados derechos fundamentales, tanto si están legislados como si no lo están, como parte de una sociedad decente; las consecuencias prácticas que se derivan de este reconocimiento van más allá de una nueva legislación u otras acciones sociales, políticas y económicas».

Afirmó que la protección de los trabajadores contra la vulnerabilidad y la precariedad era una condición previa a la construcción de una participación democrática y a la puesta en marcha de incentivos políticos. Como ejemplo, argumentó que «es un hecho muy notable y comprobable en la historia del hambre, que el hambre no se produce en las democracias, sencillamente porque de hecho las hambrunas son fáciles de evitar y un Gobierno que disponga de una democracia pluripartidista, con elecciones y medios de comunicación libres dispone de fuertes incentivos políticos para evitar el hambre». Del mismo modo, «la libertad política en forma de acuerdos democráticos ayuda a conservar la libertad económica y la libertad de supervivencia».

Siguió diciendo que los recientes problemas de algunas economías de Asia oriental y sudoriental «suponen, entre otras cosas, el castigo a gobiernos a veces no democráticos». Esto ocurre sobre todo en dos aspectos que suponen negligencia ante dos libertades fundamentales: la seguridad en la protección y la garantía de transparencia, ambas relacionadas con la salvaguardia de un trabajo decente y con la promoción de una vida digna.

El Director General de la OIT, Sr. Juan Somavia, acogió calurosamente la participación del Sr. Sen en las actividades de la Conferencia, e insistió en que «la OIT tiene que convertirse en una organización basada en los conocimientos y capaz de sacar partido del consejo y de la sabiduría de uno de los pensadores más originales y creativos de nuestro tiempo, cuya distinción intelectual va acompañada por un profundo interés por las personas y por el bienestar humano.

Amartya Sen es actualmente Master del Trinity College de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. Anteriormente ha sido Drummond Professor de Economía Política en Oxford y profesor de Ciencias Económicas en la London School of Economics y en la Universidad de Delhi. Tras haber recibido doctorados de más de 40 grandes universidades, el año pasado fue galardonado con el Premio Nobel de Economía.

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