GINEBRA (Noticias de la OIT) - El viernes 28 de abril, los representantes de los gobiernos, los trabajadores y los empleadores celebrarán el Día Mundial sobre la seguridad y la salud con más de un centenar de actos en todo el mundo, desde el Cáucaso al Caribe, desde Armenia hasta Addis Abeba. El tema especial de la conmemoración de este año llama la atención sobre el VIH/SIDA en cuanto asunto relacionado con la seguridad y la salud en el trabajo.
"La epidemia mundial del VIH/SIDA golpea con más fuerza a los que están en edad de trabajar y a quienes dependen de ellos", dijo el Director General Juan Somavia en unas declaraciones publicadas con motivo del Día Mundial. "Amenaza sus derechos en el trabajo. Socava los negocios y la economía y el propio tejido social. Va en interés de todos asegurar unos lugares de trabajo seguros y saludables que protejan a los trabajadores del VIH y apoyen a los afectados."
La OIT estima que, en un momento dado, el VIH impide que unos 2 millones de personas acudan al trabajo, una cifra que según las previsiones se duplicará de aquí a 2015.
Un informe de la OIT publicado para este día subraya las relaciones entre trabajo decente, seguridad y salud ocupacional y VIH/SIDA. Diversos elementos que figuran en el Programa de trabajo decente de la OIT, el respeto a los derechos y principios fundamentales en el trabajo, su acervo de normas internacionales del trabajo, los mecanismos de seguridad y salud en el trabajo, la inspección de trabajo, los códigos de buenas prácticas en materia de seguridad y salud en el trabajo y sobre el VIH/SIDA y el lugar de trabajo, así como el diálogo social, ofrecen la base para una firme respuesta en el lugar de trabajo, tanto en lo que respecta a la prevención como al tratamiento.
La conmemoración del Día Mundial sobre la seguridad y la salud en el trabajo también fomentará la concienciación sobre asuntos relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo, incluida la prevención, en una apuesta por que se tomen medidas para reducir la mortalidad en el puesto de trabajo. La OIT estima que el número total de víctimas mortales de origen profesional asciende a unos 2,2 millones al año, de las cuales unas 400.000 pueden atribuirse a los efectos de sustancias peligrosas en el lugar de trabajo. Además, unos 160 millones sufren cada año enfermedades relacionadas con el trabajo. Este siniestro tributo exige un esfuerzo urgente por desarrollar una cultura de la seguridad a todos los niveles.
En la página web de la OIT se ofrecerán varios productos para apoyar este esfuerzo ( Nota 1).
Las organizaciones de empleadores y trabajadores tienen gran interés en reducir los efectos de la pandemia del VIH, ya que amenaza el sustento y la productividad y la propia viabilidad de las empresas, además de aminorar el ritmo del crecimiento económico nacional. En más de cuarenta países con epidemia del VIH se perdió por término medio entre 1992 y 2002 el 0,2 por ciento del índice anual de crecimiento del PIB, lo cual equivale a una media anual de 25.000 millones de dólares. La OIT ha creado un nuevo CD-ROM destinado a los empleadores para ayudarles a manejar los asuntos relacionados con el VIH/SIDA en el lugar de trabajo ( Nota 2).
Las organizaciones sindicales de todo el mundo llevan mucho tiempo conmemorando las víctimas de los accidentes de trabajo en este día.
Para más información, sírvanse ponerse en contacto con el Departamento de Comunicación de la OIT, en el teléfono: +4122/799 7912 o la dirección de correo electrónico: communication@ilo.org, o bien acuda a las oficinas de la OIT de su país o región. Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo
Nota - Organizaciones de Empleadores y VIH/SIDA: Herramientas de información y buenas prácticas para la acción contra el VIH/SIDA en el lugar de trabajo, disponible en inglés, francés y español. Este CD-ROM tiene por objeto ayudar a las organizaciones de empleadores y a sus miembros a hacer frente a las repercusiones del VIH/SIDA y fortalecer la respuesta empresarial a la epidemia, sobre todo en el caso de empresas pequeñas que cuentan con menos recursos. Las organizaciones de empleadores desempeñan un papel fundamental cuando se trata de ayudar al sector privado a desarrollar políticas y programas sobre VIH/SIDA.