GINEBRA (Noticias de la OIT) - Al dirigirse a los delegados en una sesión plenaria especial de la 86. a Conferencia Internacional del trabajo, el Presidente de Venezuela Rafael Caldera dijo que si bien la globalización constituye una realidad inevitable y positiva, "también acarrea sus inconvenientes cuando no es capaz de resolver la injusta distribución de los bienes".
"En esta era de la globalización" dijo, "creo en la justicia social internacional como un factor esencial para que la comunidad internacional pueda vivir en paz y desarrollarse dignamente".
Al evocar la Declaración de Filadelfia de 1944, el Presidente Caldera recordó que la pobreza en cualquier lugar es una amenaza para la prosperidad en todo el mundo. "Ese mensaje escrito ya hace más de 50 años podría servir de recordatorio como mensaje de advertencia para todos los países del mundo.".
"Estamos viviendo un mundo globalizado. La globalización no es una opción que podamos discutir o sobre la cual podamos tomar una posición favorable o adversa. La globalización es un hecho". Sin embargo, dijo, "la globalización trae consigo el endiosamiento del mercado que, como creemos, es incapaz de resolver por si mismo la injusta distribución de los bienes".
"La globalización y el mercado entronizan hoy dos palabras: productividad y competitividad. Si ellas se constituyen en la única norma de las relaciones económicas, las consecuencias sociales pueden ser de mucha gravedad."
"La globalización trae consigo excesos que no podemos compartir. Inclusive la propia legislación del trabajo es mirada por muchos con cierta hostilidad y hasta se llegó a abogar por la desaparición del derecho laboral, negando así los principios básicos de libertad sindical y negociación colectiva."
Frente a tales desafíos, declaró, "aquí está la OIT para reafirmar su actitud de permanente defensa de los derechos de los trabajadores y para que las relaciones de producción sean conformes a la justicia social."
En momentos en que las circunstancias económicas y tecnológicas producen un grave desempleo que a su vez genera la pobreza, el Presidente Caldera recordó que "hoy por hoy, la lucha por el derecho del trabajo es también la lucha por el derecho al trabajo."
El Presidente de Venezuela elogió la reciente elección de "un compatriota de América Latina, el chileno Juan Somavía" como próximo sucesor de Michel Hansenne a la Dirección General de la OIT (en Marzo de 1999) y señaló que tal decisión constituye un signo de la evolución histórica de la OIT.
"Tenemos fe en la OIT, tenemos fe en su defensa de los derechos de los trabajadores, tenemos fe en su lucha para mejorar las condiciones sociales en el mundo entero."
Al referirse al tema principal de discusión de la Conferencia, dijo: "Creemos perfectamente justo promover una Declaración sobre los Derechos Fundamentales de los Trabajadores con la conciencia de que esa declaración fundamental no pueda ser invocada por algunos movimientos proteccionistas de sentido comercial que quieren valerse de las circunstancias difíciles que atraviesan algunos países para tratar de evitar la competencia a nivel internacional."
El Dr. Rafael Caldera fue Presidente de la República de Venezuela desde 1969 hasta 1974. En 1994 fue reelegido para un segundo mandato por cinco años. Entre 1979 y 1982 fue Presidente del Consejo de la Unión Interparlamentaria.
Un total de 3469 delegados de 156 de los 174 miembros de la OIT han sido acreditados hasta hoy a la 86. a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo que concluye sus labores el jueves 18 de junio.