PARIS/GINEBRA (Noticias de la OIT) - El continuo crecimiento de la población y el deterioro de las condiciones de trabajo están provocando una grave escasez de maestros en el mundo entero, lo que podría afectar seriamente a la calidad de la educación. Es lo que se desprende de un nuevo estudio mundial, efectuado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).
Según este estudio, publicado con motivo del Día Mundial del Docente, que se celebra el 5 de octubre, el número de niños en edad escolar ha aumentado con mayor rapidez que el de maestros en el decenio de los 90, a tal grado que en algunos países en desarrollo hay más de cien alumnos por maestro.
Otra de las conclusiones del estudio es que el deterioro de las condiciones de trabajo y los bajos salarios están afectando al número de maestros que se necesitan para la creciente cantidad de niños escolarizados que hay en el mundo.
Este estudio, titulado Statistical Profile of the Teaching Profession [Perfil estadístico de la profesión docente] 1 , se basa en el más amplio conjunto de datos sobre los docentes compilado hasta la fecha. En él se analizan las siguientes cuestiones: cuántos maestros hay, quiénes son y qué tipo de formación han recibido, cuáles son sus condiciones de trabajo y cuánto invierten los gobiernos para remunerarlos. Además, el estudio vincula claramente la condición de los maestros con la situación de la educación: en los países donde los docentes gozan de condiciones de empleo relativamente satisfactorias, existe la tendencia a conceder gran prioridad a la educación y la calidad de ésta es mejor.
Los datos del estudio muestran que se ha llevado a cabo una labor coordinada en muchos países en desarrollo, donde es mayor la demanda de maestros y donde viven y trabajan dos tercios de los 59 millones de docentes del mundo entero. El número de maestros de primaria en esos países aumentó casi en un 9% entre 1990 y 1995. Sin embargo, el informe añade que la población de niños en edad de cursar la enseñanza primaria aumentó en la misma proporción.
En la enseñanza secundaria de los países en desarrollo, el número de profesores aumentó a un ritmo considerablemente más rápido que el de la población en edad de cursar estudios secundarios (14,3% y 6,0% respectivamente). En los Países Menos Adelantados (PMA) 2 , la diferencia fue menos acusada (16,4% y 13,9%). No obstante, en el informe se señala que casi la mitad (228 millones) de la población total de jóvenes en edad de cursar este tipo de enseñanza no van a la escuela. Cuando una mayor cantidad de ellos cursen estudios secundarios, la demanda de docentes registrará un aumento espectacular.
En los Países Menos Adelantados, la proporción de alumnos por maestro es tres veces mayor que en las naciones desarrolladas. A escala mundial, esa proporción oscila entre 9 y 72 alumnos por maestro. En el informe se indica que en algunos países como Benin, República Centroafricana, Chad, Congo, Gabón, Malawi, Malí, Mozambique y Senegal, el promedio de alumnos por maestro es de 50 y con frecuencia alcanza los 70. Un promedio de 70 alumnos por maestro, subraya el informe, significa que las clases de 100 alumnos no son raras. Esta situación ofrece un enorme contraste con la de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) donde el promedio de alumnos por docente es de 16. Así, en Dinamarca hay 10,6 alumnos por maestro; en Hungría 10,9; en Italia 11,13; en Luxemburgo, 12,5, y en Noruega 12,6.
En los países en desarrollo, los maestros suelen ser más jóvenes y carecer de experiencia. En muchos de ellos, más del 30% de los docentes tienen menos de 30 años de edad. En Indonesia, por ejemplo, el 52% de los maestros de escuela primaria tienen menos de 30 años. Aunque la mayoría de los docentes poseen títulos académicos de validez nacional para desempeñar sus funciones, su calificación varía mucho. En efecto, en muchos de los Países Menos Adelantados la mayoría de los maestros de primaria sólo han cursado, como máximo, el primer ciclo de la enseñanza secundaria y con frecuencia no han recibido formación profesional alguna. En ese caso se encuentra casi el 50% de los maestros de Uganda, el 40% de los de Togo y un 35% aproximadamente de los docentes de Cabo Verde.
Entre los aspectos positivos, el informe destaca que el número de mujeres que ejercen la docencia aumentó a lo largo de los años noventa, si bien señala que siguen representando bastante menos del 50% de los docentes en muchos países del África Subsahariana y de Asia Meridional, en donde la presencia de más mujeres en la enseñanza podría contribuir a incrementar la escolarización de las niñas. Además, las mujeres siguen sin estar representadas suficientemente - y a menudo lo están muy escasamente - en los puestos de dirección, lo cual constituye una prueba de que el llamado "techo de cristal" sigue siendo una realidad en los sistemas educativos.
A los países ricos también se les presenta difícil el futuro. El conjunto del profesorado está envejeciendo y los gobiernos están tropezando con dificultades para atraer a los jóvenes a la profesión docente. En Alemania y Suecia, por ejemplo, más del 70% de los maestros de primaria tienen más de 40 años. Esto significa que la formación profesional inicial de la mayoría de los docentes de los países desarrollados data de hace 15 o 20 años, mientras que los conocimientos y las competencias prácticas que necesitan adquirir los estudiantes han cambiado enormemente desde entonces. En el informe se señala que en muchos países se ofrece a los docentes formación profesional permanente durante su carrera, pero se pone en tela de juicio su calidad y pertinencia.
En el estudio se indica también que los bajos salarios pueden ser en parte la causa de la escasez de nuevos candidatos a la profesión docente. En los países miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), por ejemplo, un maestro con 15 años de experiencia gana un promedio de 27.525 dólares anuales (de 8.252 dólares en Hungría a 43.627 dólares en Suiza). Una remuneración que, según el informe, es considerablemente inferior a la que obtienen los profesionales con igual calificación en otros sectores. No obstante, esos ingresos son aún muy superiores a los de los maestros de los países en desarrollo, donde los salarios de los docentes han ido disminuyendo constantemente a lo largo de todos los años noventa. En Indonesia, un docente con quince años de experiencia gana 2.938 dólares anuales, mientras que en Perú, la totalidad de los maestros gana algo menos de 4.700 dólares anuales, independientemente de su experiencia y del nivel en que enseñan.
En el informe se analizan los equilibrios que tienen que realizar los gobiernos para optimizar la eficacia de sus respectivos sistemas de educación. En algunos países, por ejemplo en Perú, los bajos salarios de los docentes los compensa en parte la cantidad relativamente menor de horas lectivas (unas 648 anuales). En Filipinas los maestros están mejor retribuidos (unos 10.640 dólares al año), pero el promedio de horas anuales que trabajan en clases con más de 50 alumnos se eleva a 1.176.
Evidentemente, tratar de compatibilizar estos distintos factores es una tarea compleja, especialmente para los países pobres. No obstante, lograr un equilibrio es vital para crear y mantener un cuerpo de docentes con buena capacitación profesional. En 1966, la UNESCO y la OIT adoptaron una Recomendación Relativa a la Situación del Personal Docente, en la que se destaca la función fundamental que éste desempeña en la educación y se dice que su importancia para la sociedad debe tomarse en cuenta en los salarios y las condiciones de trabajo.
John Daniel, Subdirector General de Educación de la UNESCO, estima que "la pertinencia de esta Recomendación sigue estando plenamente vigente" y añade: "La escasez de maestros que estamos empezando a observar por doquier obedece a varios factores. Sin embargo, parece ser que un denominador común lo constituye el deterioro de la condición social de los docentes y el consiguiente empeoramiento de sus condiciones de trabajo en muchos países. El resultado de esta situación es que observamos cómo muchos maestros calificados dejan la enseñanza por otros trabajos, mientras que los posibles futuros maestros sólo consideran la enseñanza como un último recurso."
Sally Paxton, Directora Ejecutiva para el Diálogo Social de la OIT, dice a este respecto lo siguiente: "Estamos contemplando los primeros síntomas de la crisis de docentes que se avecina en el sistema educativo a escala mundial. En estos momentos en que las mutaciones de la población y de las necesidades en materia de conocimientos y aptitudes prácticas están planteando nuevas exigencias tanto a las escuelas como a los propios alumnos, los gobiernos y los que cooperan con ellos en el sector de la educación necesitan encontrar rápidamente los medios para entablar un diálogo constructivo con los maestros y sus sindicatos, a fin de estudiar cómo se puede mejorar la suerte de los docentes del mundo entero."
Para más información, diríjanse a:
Sue Williams, Oficina de Información Pública de la
UNESCO, Sección Editorial
Teléfono: +3314/568-1706; Correo electrónico:
s.williams@unesco.org
Thomas W. Netter, Jefe de la Sección de Programas de
Medios de Comunicación
Departamento de Comunicación de la OIT
Teléfono: +4122/799-7973; Correo electrónico:
netter@ilo.org
Un B-Roll está disponible al respecto:
Carol Darmouni
Teléfono:+3314/568-1738 / 5481; Correo
electrónico: c.darmouni@unesco.org
Para mayor información sobre El Día Mundial del
Maestro, dirigirse a:
http://www.unesco.org/education
1 Los datos utilizados en Statistical Profile of the Teaching Profession proceden de diversas fuentes, entre las que figuran la Red de Información sobre la Educación en Europa (Eurydice), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Oficina Internacional de educación de la UNESCO (OIE) y el Instituto Internacional de Estadística de la UNESCO (IEU). Este último trabaja actualmente para cuantificar la escasez de docentes, y publicará un informe al respecto en 2003. Para más información consulte el sitio: http://www.uis.unesco.org.
2 En la clasificación por la UNESCO de los Países Menos Adelantados se encuentran: Afganistán, Angola, Bangladesh, Benin, Bhután, Burkina Faso, Burundi, Camboya, Cabo Verde, Chad, Comoras, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Haití, Islas Salomón, Kiribati, Lesotho, Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Nepal, Níger, Uganda, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República Popular Democrática Lao, Rwanda, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Tuvalu, Tanzania, Vanuatu, Yemen y Zambia.