GINEBRA (Noticias de la OIT) - La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo público hoy que su muestreo inicial sobre las condiciones de trabajo en las manufacturas de prendas de vestir camboyanas no ha encontrado pruebas de trabajo infantil, de trabajo forzoso ni de acoso sexual, pero ha descubierto problemas en algunas empresas con respecto al pago de las horas extraordinarias, la jornada de trabajo y la discriminación contra los sindicatos.
El Primer Informe Sintético sobre la Situación de las Condiciones Laborales en el Sector de la Industria del Vestido en Camboya * es el resultado de un proyecto pionero que ha encomendado a la OIT un nuevo papel de vigilancia del trabajo en las manufacturas implicadas en el acuerdo comercial de Camboya con los Estados Unidos.
El Director General de la OIT, Juan Somavia, celebró la actitud positiva de todas las partes implicadas en este proyecto singular que, en su opinión, ofrece un ejemplo del «tipo de normas obligatorias» que hacen falta en el campo del comercio mundial. «La economía globalizada necesita una base de normas laborales básicas. Tal vez nos llevará cinco años implantarlas, pero sin duda las tendremos», dijo.
El Comité Asesor del Proyecto (CAP), integrado por representantes del gobierno de Camboya y por representantes de los empleadores y las asociaciones sindicales de ese país, ha acogido también con satisfacción el informe y ha declarado que el apoyo prestado al programa de la OIT ha aportado «beneficios positivos a todos los sectores camboyanos interesados, determinando una mejora en las condiciones laborales y mayor respeto a los derechos de los trabajadores».
Este acuerdo comercial entre los Estados Unidos y Camboya, firmado en enero de 1999, ofrece la posibilidad de un aumento anual del 14 por ciento de las exportaciones que Camboya puede realizar a los Estados Unidos, a condición de que Camboya respete las normas laborales fundamentales de la OIT. Para cada periodo anual de vigencia del acuerdo, las autoridades de Washington se reservan el derecho a determinar para el 1 de diciembre si la industria textil camboyana y el sector del vestido están ajustándose «sustancialmente» a dichas normas internacionales.
Las exportaciones de la industria del vestido camboyana - el 70 por ciento del total de las exportaciones de ese país - alcanzaron en 2000 un valor de 985 millones de dólares, de los que 750 millones de dólares correspondieron a sus exportaciones a los Estados Unidos, según cifras facilitadas por el Instituto de Desarrollo de Recursos de Camboya (CDRI).
El pasado año, Camboya contaba con 220 manufacturas de prendas de vestir, que daban empleo a 200.000 trabajadores; 190 están registradas ante la OIT: totalizaban 168.300 trabajadores, en su inmensa mayoría mujeres (unas 148.000).
El informe de la OIT contiene un resumen de los resultados obtenidos en las primeras 30 manufacturas investigadas (desde que se inició el control el 27 de junio de 2001), que daban empleo a unos 21.500 trabajadores, de los que 19.500 eran mujeres.
Según dicho informe, los resultados básicos iniciales indicaron que:
- No hay pruebas de trabajo infantil.
- No hay pruebas de trabajo forzoso.
- No hay pruebas de la existencia de acoso sexual.
- Se produce con cierta frecuencia un pago incorrecto de los salarios.
- En un número importante de manufacturas, las horas extraordinarias no se realizan voluntariamente, o no siempre son voluntarias.
- En algunas manufacturas es problemática la libertad de asociación de los trabajadores, y existe discriminación contra los sindicatos.
- Las huelgas no están organizadas de conformidad con los procedimientos legalmente exigibles.
El informe subrayaba que la vigilancia de las manufacturas no era en sí misma su objetivo, sino simplemente una parte de un proceso destinado a mejorar las condiciones laborales en el sector del vestido camboyano en su conjunto.
El Comité Asesor del Proyecto (CAP) tomó nota de las sugerencias hechas por el informe en el sentido de que debía trabajarse más en determinadas áreas, como son la relativa a los salarios y a las horas extraordinarias, así como en el desarrollo de legislación laboral camboyana.
«Todas las partes asumirán nuevos esfuerzos para conseguir ese objetivo», ha declarado el CAP. «Todos los miembros del CAP mantienen su deseo de que la OIT siga con su proyecto de vigilancia y aseguran a la OIT su plena colaboración a este respecto.»
«Al mismo tiempo, esperamos que nuestro esfuerzo singular para implantar las normas de trabajo internacionales en Camboya seguirá recibiendo constantes y mayores niveles de apoyo y reconocimiento por parte del gobierno de los Estados Unidos. Expresamos también a los compradores estadounidenses nuestra solicitud de que demuestren su apoyo a estos esfuerzos que se llevan a cabo en Camboya mediante nuevos pedidos y encargos a largo plazo para el funcionamiento de nuestra industria del vestido.»
* En la página web de la OIT: http://www.ilo.org/public/spanish/dialogue/index.htm, bajo el título «Sitios Destacado», se encontrarán copias en inglés del informe y de la declaración del CAP. Para más información, pónganse en contacto con: John Doohan, Departamento de Comunicación de la OIT, Ginebra. Tel.: +4122/799-8906.