Presentación de la Conferencia

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 5 de junio de 2001
Referencia OIT/01/17
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
Otros idiomas English • Français

GINEBRA (Noticias de la OIT) - El déficit de trabajo decente es «la falla» que se perfila actualmente en la economía global, según al Memoria anual del Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, a la 89.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que se reúne en Ginebra del 5 al 21 de junio.

En su Memoria, que se dirige a los Ministros de Trabajo y mandantes tripartitos de los 175 Estados Miembros de la OIT, el Director General pone de manifiesto que «hay una honda preocupación con respecto al inmenso déficit global de trabajo decente, que refleja las diversas desigualdades de nuestras sociedades».

Argumenta que «la reducción del déficit de trabajo decente es la vía adecuada para la reducción de la pobreza y una mayor legitimidad de la economía global». Además, su Memoria señala a la atención una serie de recientes reformas y medidas de modernización dentro de la Organización, que tienen por objeto «centrar las energías de la OIT en el trabajo decente como una de las principales demandas globales de nuestra época».

El 12 de junio se pondrán oficialmente en marcha los Programas de Duración Determinada para erradicar las peores formas de trabajo infantil. Tres países (República Unida de Tanzanía, Nepal y El Salvador) han mostrado su satisfacción por ser los primeros que han tratado de eliminar las peores formas de trabajo infantil, en 10 años o menos, colaborando con el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT.

El Informe Global «Alto al trabajo forzoso»

El 15 de junio, en una sesión especial de la Conferencia, los delegados discutirán un informe global preparado por el Director General sobre la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio. Este informe refleja las tendencias de todo el mundo, y ha sido preparado como parte del seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo , adoptada por la 86.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo en 1998.

El informe de este año llega a la conclusión de que el trabajo forzoso, la esclavitud y la trata criminal de seres humanos (especialmente mujeres y niños) están en alza en todo el mundo y adoptando formas nuevas e insidiosas. Aunque prácticas tan antiguas como la esclavitud y la servidumbre feudal se diría que se están haciendo cada vez más raras en el mundo moderno, siguen estando presentes en cierto número de países desgarrados por la guerra y empobrecidos. El reclutamiento forzoso de niños para el conflicto armado, considerado como una de las peores formas de trabajo infantil, está también en auge.

La Seguridad y la Salud en la Agricultura

La Comisión de la Seguridad y la Salud en la Agricultura de la Conferencia emprenderá su segunda discusión sobre la adopción de posibles nuevas normas. Aunque en los sectores de la minería y la construcción ya existen normas internacionales y repertorios de recomendaciones prácticas puestos al día, no existe un convenio o recomendación de carácter general que trate de los problemas de seguridad y salud de los trabajadores en la agricultura.

La agricultura es uno de los tres sectores más peligrosos del mundo, junto con la minería y la construcción, y ello tanto en los países en desarrollo como en los países industrializados. La OIT estima que de un total de 335.000 accidentes mortales en el lugar de trabajo que se han producido en todo el mundo, unos 170.000 se producen cada año entre los trabajadores agrícolas. Muchos de los 1.300 millones de trabajadores agrícolas que hay en el mundo han sido gravemente lesionados por accidentes en el lugar de trabajo con la maquinaria, o envenenados por los plaguicidas y otros productos químicos agrícolas.

Además, existe la preocupación de que la situación definitiva de los trabajadores agrícolas en materia de seguridad y salud profesionales pueda ser aún peor de lo que indican las estadísticas oficiales, porque la falta de notificación de las muertes y lesiones está muy generalizada en todo el mundo. Un gran número de trabajadores agrícolas no disponen de una protección social adecuada. En la mayor parte de los países, sólo ciertas categorías de trabajadores agrícolas están cubiertas por la legislación nacional, por las prestaciones sobre lesiones en el empleo o los regímenes de seguridad social.

Las nuevas normas que se proponen tratan de construir un marco sobre el cual puedan desarrollarse unas políticas nacionales sobre la seguridad y salud profesionales en la agricultura. Entre las cuestiones fundamentales que se discutieron en la Comisión en su primera discusión de junio de 2000, estaba el principio de que esta protección debería cubrir a todos los trabajadores, comprendidos los agricultores por cuenta propia, y que el impacto de las actividades agrícolas en el medio ambiente debería también tenerse en cuenta. Encontrar las vías adecuadas para mejorar la seguridad, salud y condiciones de trabajo de los trabajadores en el sector agrícola sigue siendo un reto fundamental, puesto que dicho sector está más diversificado y menos rígidamente organizado que el sector industrial.

Los principales puntos que se consideran en el proyecto de convenio y recomendación comprenden los medios adecuados de evaluación y gestión de los riesgos y determinadas medidas de prevención y protección sobre: la ergonomía y la seguridad en el manejo de las máquinas, el manejo y transporte de los materiales, la gestión de los productos químicos, la manipulación de los animales y la construcción y mantenimiento de los locales destinados a la agricultura. Otras disposiciones se refieren a los trabajadores jóvenes, a los trabajadores temporeros y estacionales y a los agricultores por cuenta propia, así como a los seguros contra las lesiones y enfermedades y los locales de alojamiento y bienestar.

Promoción de las cooperativas

La Conferencia Internacional del Trabajo celebrará también una primera discusión sobre una nueva norma internacional del trabajo sobre la promoción de las cooperativas. Se espera que este nuevo instrumento sustituya la Recomendación sobre las cooperativas (países en vías de desarrollo), 1966 (núm. 127), que fue adoptada en 1966.

Las cooperativas están desempeñando un papel cada vez más importante en todo el mundo para facilitar la generación de empleo, el crecimiento económico y el desarrollo social. Las cooperativas (que van desde las entidades a pequeña escala hasta empresas que facturan muchos millones de dólares en todo el mundo) se estima que emplean más de 100 millones de mujeres y hombres y que tienen más de 800 millones de socios individuales. Las cooperativas operan sobre todo en los ámbitos de la comercialización y suministros agrícolas, finanzas, ventas al por mayor y al por menor, cuidados de salud, viviendas y seguros.

La OIT ha preparado un proyecto de conclusiones que sirva de base de discusión en la Conferencia. El nuevo instrumento pedirá a los Miembros que adopten medidas para promover las cooperativas en todos los países con vistas a crear empleo, desarrollar sus posibilidades empresariales, aumentar sus ahorros e inversiones y mejorar el bienestar social.

Se pedirá a los Miembros que consideren la promoción de las cooperativas como uno de los objetivos del desarrollo nacional y social, y que reflejen esta consideración en medidas destinadas a crear un entorno favorable para promover el crecimiento de unas cooperativas económicamente viables y gestionadas de manera democrática. A ese respecto, las funciones específicas de los interlocutores sociales serán un elemento fundamental de la discusión.

Seguridad social: temas, retos y perspectivas

La discusión general sobre las tendencias que se detectan en la seguridad social en todo el mundo, se basará en un informe que lleva por título «Seguridad social: temas, retos y perspectivas». Este informe sostiene que la seguridad social constituye un elemento clave del trabajo decente y se enfrenta al problema de la falta de protección social de la mayoría de los trabajadores en muchos países.

En el África subsahariana y en el Sur de Asia, la cobertura de la seguridad social obligatoria se cifra entre el 5 y el 10 por ciento de la población activa. En la mayoría de los países industrializados, la cobertura se aproxima al 100 por ciento, aunque en algunos de estos países, especialmente en los que se encuentran en proceso de transición, el grado de cumplimiento ha disminuido en los últimos años. La OIT estima que actualmente sólo un 20 por ciento aproximado de los trabajadores del mundo disponen de la correspondiente cobertura.

El informe tiene en cuenta los nuevos retos que la mundialización está creando en el caso de la seguridad social, debido al incremento de la movilidad del capital y los efectos que ello ha ejercido en los mercados financieros y en la estabilidad económica. Especial atención merecen los efectos sociales y económicos de la seguridad social, tema que está en el centro del debate en este ámbito.

El informe examina también diversas formas prácticas en que la seguridad social puede contribuir a lograr la igualdad de género. Analiza también las repercusiones del envejecimiento de la población para la financiación de la seguridad social, y discute los diversos sistemas de financiación así como el papel indispensable del gobierno como último garante financiero.

El informe concluye que, para ampliar y mejorar la protección social, es necesario ampliar también el diálogo social y establecer asociaciones con los diversos actores interesados.

Programa y Presupuesto de la OIT para 2002-2003

Uno de los cometidos de la Conferencia será el examen y adopción del Programa y Presupuesto de la OIT para el bienio 2002-2003. En su reunión de marzo, el Consejo de Administración de la OIT recomendó la adopción de un presupuesto que ascendía a 472.488.505 dólares, y recomendaba que se examinasen también las demás cuestiones que el Consejo de Administración decidiese señalar a su atención.

Los cuatro objetivos estratégicos fundamentales siguen siendo la creación de empleos, la promoción de los derechos en el trabajo, la protección social y el diálogo social, que constituyen además los elementos que se refuerzan entre sí del programa de trabajo decente de la OIT.

Otros temas

De conformidad con la resolución adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en su reunión de junio de 2000, y a raíz de la entrada en vigor de las medidas previstas en dicha resolución, la situación del trabajo forzoso en Myanmar se discutirá en una sesión especial de la Comisión de Aplicación de Normas.

Asimismo, la Conferencia examinará las informaciones y memorias suministradas por los gobiernos en relación con la aplicación de los convenios y recomendaciones, junto con el informe de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones.

El 14 de junio se celebrará una sesión especial para examinar el informe del Director General de la OIT sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados.

El 19 de junio, el Grupo de Trabajo sobre la Dimensión Social de la Mundialización, del Consejo de Administración, se reunirá para discutir su futuro programa de trabajo.

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