La Fuerza de Trabajo del Sector Financiero Afectada por Fusiones y Adquisiciones

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 5 de febrero de 2001
Referencia OIT/01/06
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - La ola de fusiones y adquisiciones (F&A) que en el último decenio está reestructurando los sectores de los servicios bancarios y financieros está agravando la disminución del empleo global en un sector tradicionalmente caracterizado por un empleo estable e incluso de por vida, según un informe de la OIT * publicado para una reunión tripartita de expertos del sector bancario.

A pesar de la actividad en gran escala desplegada en materia de fusiones y adquisiciones en el último decenio, en el informe se observa que "dos tercios de las F&A no alcanzan sus objetivos", no obstante las frecuentes pérdidas de trabajo masivas y la reestructuración a nivel de organización que éstas conllevan.

Se indica que "el aumento de la complejidad y las pérdidas que entrañan las organizaciones sumamente pesadas" anulan con frecuencia la búsqueda de mayores beneficios y el riesgo de la eficiencia, mientras que "menudo se subestiman las dificultades que se plantean para lograr una amalgama adecuada de los aspectos culturales y otros factores humanos en la integración de las empresas fusionadas".

Según el informe, el derrumbamiento de las expectativas de las F&A obedece en gran parte a los inconvenientes de la reducción del personal, que puede redundar en el deterioro del rendimiento de la empresa y en una baja de la moral del empleado. Entre las consecuencias importantes del aumento de la actividad en materia de fusiones para la fuerza del sector financiero que ha logrado sobrevivir al redimensionamiento, se mencionan "la menor seguridad en el empleo, el aumento de la carga de trabajo, la ansiedad y el estrés", que pueden influir negativamente en el rendimiento en un clima de trabajo altamente competitivo.

En este informe se identifican "dos propósitos contradictorios" que parecen caracterizar las prácticas actuales en materia de remuneración en el sector financiero: "la necesidad de reducir los costos laborales en un contexto de competencia creciente y disminución de la rentabilidad; y la necesidad de remunerar y recompensar adecuadamente el rendimiento de los empleados y su dedicación en un entorno de cambios continuos que plantean otros tantos desafíos".

El análisis de la OIT insiste en que "la puesta en práctica de las fusiones entraña cuestiones delicadas en materia de dirección y de personal que tienen repercusiones trascendentales para los derechos de los trabajadores", e insiste en la necesidad de que aumente el diálogo social entre los empleadores y los trabajadores en todo el proceso de las F&A. La negligencia del factor humano, según la OIT, es una causa frecuente del fracaso.

En el informe se cita una encuesta realizada por la asesoría de contabilidad KPMG, que considera que "las operaciones de fusión y adquisición tenían un 26 por ciento más de posibilidades que la media de tener éxito si prestaban la debida atención a las cuestiones culturales". Los compradores que habían emprendido un examen formal de la cuestión con posterioridad a la operación redujeron considerablemente sus probabilidades de lograr una operación exitosa, según la encuesta de KPMG. Estos factores culturales probablemente sean más acusados a medida que las operaciones de fusión y adquisición afecten cada vez más a las empresas de diferentes países.

En el informe de la OIT se señala que las fusiones se emprenden por muy diversos motivos, incluido el deseo de concentrar los esfuerzos en un mercado saturado, generar economías en gran escala y aumentar la base de activos financieros de las fusiones en una economía mundial cada vez más competitiva.

De conformidad con el informe, por cualquier motivo, las F&A "se acompañan invariablemente con anuncios de reducciones del empleo, a veces en una escala masiva". Se cita que los cálculos más conservadores indican la desaparición de al menos 130.000 empleos en el sector financiero en Europa occidental, como resultado de las F&A en el decenio de los 90, y se prevé la desaparición de aproximadamente 300.000 puestos de trabajo en el sector bancario entre 1999 y 2002 por la concentración empresarial impulsada por las fusiones.

En los Estados Unidos, el número de bancos comerciales se redujo en un 30 por ciento en el decenio, hasta 1995, mientras que los niveles de empleo se redujeron en aproximadamente el 5 por ciento entre 1984 y 1994. Se eliminaron doce mil trabajos en la fusión de Chemical Bank y Chase Manhatan en 1995, mientras que la adquisición del Bank of America por Nations Bank en 1998 preveía el despido de 18.000 trabajadores en 2002.

Los bancos británicos, por diversas razones que incluían las operaciones de fusión y adquisición, "habrán eliminado 150.000 puestos de trabajo y cerrado una cuarta parte del número total de sucursales de su red" entre 1990 y 2000. La existencia de leyes y tradiciones más estrictas relativas a la protección del empleo tanto en Francia como en Alemania ha contribuido a frenar las reducciones del personal sectorial en ambos países. No obstante, en la fusión entre BNP y Paribas de 1999 se anunció que el banco fusionado despediría a 5.700 trabajadores, inclusive a 3.600 en Francia.

En Alemania, la fusión infructuosa entre Deutche Bank y Dresdner Bank habría supuesto la eliminación de 6.000 puestos de trabajo. En los países escandinavos, "la disminución del personal y de sucursales en el sector bancario entre 1995 y 1999 fue en promedio de 30 por ciento, pero se elevó a 50 por ciento en Finlandia".

Según el informe, en Suiza, el UBS y la SBS previeron la eliminación de cerca de 7.000 puestos de trabajo (1.800 como posibles despidos) de un total de 13.000 en todo el mundo, de conformidad con un anuncio de la dirección en 1999. Sin embargo, en septiembre de 2000, en realidad sólo 1.285 empleados en Suiza habían perdido su empleo.

En España, el producto de la fusión del primer y tercer banco más importantes del país, el BSCH, prevé eliminar cerca de 4.500 puestos de trabajo entre 1999 y 2002, con una primera fase de reducción que conlleva la negociación con los sindicatos de 2.400 despidos voluntarios anteriores a la fusión. Entre 1991 y 1997, el sector bancario español eliminó 23.000 puestos de trabajo, principalmente a través de planes de jubilación.

En la República Checa, donde la reforma económica, la privatización y la concentración empresarial están reformando el sector financiero, la plantilla de los bancos se ha reducido en un 42 por ciento desde 1995. Los enormes recortes operados entre 1996 y 1999, principalmente en los grandes establecimientos, redundaron en la desaparición de 1.405 sucursales o dependencias y la supresión de 12.118 puestos de trabajo.

En Australia, una importante fusión bancaria redujo la fuerza de trabajo en un 28 por ciento.

En Tailandia, la fusión de dos bancos redundó en el despido de dos tercios de la plantilla compuesta por 9.109 empleados.

En Brasil, se ha experimentado una pérdida de 79.000 puestos de trabajo en los servicios bancario y financiero en el último decenio [mientras que en los servicios financieros de Argentina se eliminaron 22.000 puestos de trabajo entre 1994 y 1999].

Los bancos japoneses, en su día defensores del empleo de por vida, están fusionándose y reduciéndose. En el informe se observa que "la ola de megafusiones está cobrando fuerza" en Japón, y se espera que una de ellas será la tercera entidad bancaria y financiera del mundo. "Se espera que las fusiones conlleven despidos generalizados, aunque las empresas afectadas (DKB , Fuji , IBJ) han garantizado que los recortes se efectuarán a través de eliminación natural y no de despidos. La tendencia hacia la reducción del personal es manifiesta en todo el sector bancario. A cambio de una inyección de fondos públicos, los bancos se comprometieron a recortar 20.000 puestos en un plazo de tres años.

Resulta complicado establecer de manera precisa las pérdidas de puestos de trabajo en todo el mundo, porque las estadísticas oficiales del empleo en la banca y los servicios financieros incluyen un número cada vez mayor de trabajadores con modalidades de empleo atípicas. Las pérdidas de empleos generalmente se agravan por la mayor utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones, y por la externalización de funciones que antiguamente desempeñaban los empleados.

En este informe se sugiere que, dado que gran parte de la racionalización afecta principalmente a aspectos operacionales tales como las redes de sucursales bancarias y los niveles más bajos de la jerarquía institucional, en los cuales hay un gran número de mujeres, se puede pensar que los efectos de la reestructuración empresarial relacionados con las F&A influyen de distinta manera según el género y pueden estar frenando los progresos de los programas de discriminación positiva o incluso haciéndolos retroceder.

En el informe de la OIT se reconoce el carácter inevitable de las operaciones de las F&A, y su posible contribución a una mayor eficiencia y rentabilidad empresariales y, por extensión, al aumento del empleo en la economía en general. Pero también se ponen en tela de juicio muchos de los razonamientos que impulsan la fuerza irresistible de las F&A y se destacan las principales preocupaciones relativas a las reducciones inmediatas de empleo que acompañan los anuncios de fusiones y adquisiciones.

En este informe también se pone de relieve el inevitable descenso en la competencia y los servicios sectoriales debido a la mayor concentración del sector financiero, lo cual redunda en una disminución del apoyo crediticio a pequeñas y medianas empresas, que son los principales generadores de empleo en todas las economías.

* La incidencia en el empleo de las fusiones y adquisiciones en el sector de los servicios financieros y de la banca, OIT, Programa de Actividades Sectoriales .

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