GINEBRA (Noticias de la OIT) – La Organización Internacional del Trabajo, con sede en Ginebra, está lanzando un llamamiento a la comunidad internacional para que financie un programa de tres años, cuyo costo asciende a 20 millones de dólares, encaminado a fortalecer la capacidad de las pequeñas empresas y de las microempresas para generar empleos e ingresos en la Ribera Occidental y la Faja de Gaza.
En un informe que se ha hecho público hoy en Ginebra, la OIT dice que las economías de la Ribera Occidental y Gaza están haciendo frente a "un enorme problema de absorción de mano de obra" a causa del elevado desempleo, de una economía deprimida y de una explosión demográfica que en los próximos años lanzará al mercado de trabajo a centenares de miles de buscadores de empleo.
La OIT dice que si bien las empresas de volumen reducido constituyen "la columna vertebral de la economía palestina" su capacidad para ampliarse y para ofrecer empleo productivo a grandes cantidades de buscadores de empleo se ve muy limitada por una amplia gama de circunstancias económicas, sociales e institucionales, que el programa propuesto trata de resolver por medio de la mejora de las políticas de mercado de trabajo y de la instauración de servicios de apoyo a los empresarios.
El informe se dirige a los sectores tradicionales, como el vestido y los textiles, la preparación de productos alimenticios y la artesanía, en los que las empresas actualmente existentes tienen grandes posibilidades para la exportación; pero también trata de fortalecer los recursos de los ámbitos nuevos, como el procesamiento de datos, la electrónica, las manufacturas y los viajes y el turismo, todos los cuales se espera que vayan en aumento con la difusión de la nueva tecnología de información y comunicaciones.
El informe de la OIT dice que el sector privado constituye la fuerza económica predominante en la Ribera Occidental y Gaza, con cerca de un 85% del PIB y dos tercios del empleo total. Alrededor de un 97% de todas las empresas son pequeñas (generalmente familiares) y dan empleo a menos de 10 trabajadores. El relativo aislamiento de esas empresas durante años de conflicto ha restringido gravemente su crecimiento y ha conducido a unos niveles generalmente bajos de productividad y de calidad del producto, así como a una escasa utilización de la capacidad que actualmente se estima en un promedio que ronda el 50%.
El informe de la OIT ha llegado a la conclusión de que con una fuerza de trabajo que aumenta a razón de más de un 5% al año, la fuerza de trabajo palestina tiene una proyección de crecimiento que va desde 688.000 trabajadores este año a más de un millón para el año 2010. "La economía tiene que generar 37.000 empleos cada año sólo para dar empleo a los trabajadores que ingresan en el mercado de trabajo antes de que pueda siquiera empezar a producir una inflexión en los elevados niveles de desempleo actualmente existentes", concluye el informe.
El informe advierte también que el crecimiento económico, aunque es fundamental, no será suficiente si la naciente economía palestina quiere evitar una crisis de desempleo. El crecimiento no puede tampoco contar con brindar beneficios tangibles a los grupos socialmente excluidos, vulnerables y desfavorecidos, como los pobres rurales, las mujeres y los jóvenes. Las mujeres en particular están en desventaja y tienen que hacer frente a un acceso restringido a las oportunidades de empleo y de formación, y la propuesta de la OIT trata de poner remedio a esta situación con dos proyectos concebidos para promover la igualdad de género y suministrar microcréditos y asistencia técnica a las empresarias.
La OIT estima que serían necesarios unos índices de por lo menos un 8% anual para dar empleo al crecimiento que se espera en la fuerza de trabajo, condición que no es probable que se produzca según las previsiones actuales. Además, las perspectivas de la economía palestina seguirán apoyándose en los progresos del proceso de paz. La OIT advierte que "los elevados niveles actuales de desempleo, pobreza y creciente desempleo juvenil, apuntan todos ellos a una situación socioeconómica muy frágil, que sólo puede resolverse si existen un entorno económico y unas condiciones que estimulen el crecimiento económico de la economía palestina".
A finales de 1999, el nivel de desempleo oficial era de un 10% en la Ribera Occidental, y de más de un 16% en Gaza, según la OIT. Pero hay que tener en cuenta que el subempleo está generalizado, y que mucho trabajo adopta la forma de labores no pagadas o escasamente retribuidas en pequeños talleres y empresas familiares. En 1997, el índice de pobreza era de un 15,6% de la población en la Ribera Occidental y de un 38,2% en la Faja de Gaza. Hasta 35.000 familias, con un total de 140.000 personas, reciben regularmente ingresos de asistencia del Ministerio Palestino de Asuntos Sociales.
En 1999, cerca de un 22% de la fuerza de trabajo palestina estaba empleada en Israel y en los asentamientos israelíes. Sin embargo, "la amenaza de los cierres fronterizos hace que el mercado de trabajo sea vulnerable a violentas sacudidas que pueden casi doblar el índice de desempleo, hacer bajar bruscamente el crecimiento económico y conducir a una caída significativa de los ingresos, incrementando así el número de los que viven por debajo del umbral de la pobreza", dice el informe.
Los índices de desempleo son particularmente elevados entre los jóvenes, alcanzan hasta un 27% de las muchachas entre 20 y 24 años y un 15% de los varones del mismo grupo. Los niveles de desempleo juvenil de la Faja de Gaza son el doble que los que hay en la Ribera Occidental.
El informe se basa en una misión de los expertos de la OIT a la Ribera Occidental y Gaza, que se inició en enero de este año y que llegó a la conclusión de que "las empresas palestinas tienen muchas posibilidades de desarrollo". Sin embargo, observa también que estas empresas tienen que hacer frente a graves dificultades en su crecimiento, entre las cuales cabe citar:
Las propuestas de la OIT, desarrolladas conjuntamente con el Ministerio de Trabajo y en consulta con los interlocutores tripartitos de la región, tiene por objeto superar todas estas limitaciones por medio del establecimiento de una estrategia general de empleo y desarrollo para las empresas en la Ribera Occidental y Gaza, comprendidos programas para mejorar los recursos humanos a través de unas redes de centros de formación profesional. Los esfuerzos en materia de educación y formación se focalizarán en sectores clave, como la construcción, los hoteles y el turismo y el desarrollo de cooperativas rurales, con especial énfasis en los grupos desfavorecidos, comprendidas las empresarias.
Las propuestas de la OIT que tratan de fortalecer las instituciones del mercado de trabajo comprenden servicios de formación y de asesoramiento en ámbitos tales como la seguridad y salud en el trabajo, la seguridad social y los sistemas de prestaciones de desempleo, así como el establecimiento de proyectos para luchar contra el trabajo infantil, un problema que se ha hecho cada vez más visible con el deterioro de la situación general económica y social en la Ribera Occidental y Gaza.
La misión de la OIT y las correspondientes propuestas fueron adoptadas por iniciativa del Director General de la Organización, Sr. Juan Somavia, para aumentar, actualizar y ampliar las actividades de cooperación técnica de la OIT con la Autoridad Palestina. El asesoramiento y las propuestas de la OIT se formulan de manera coherente con los derechos fundamentales formulados en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento.