GINEBRA (Noticias de la OIT) -- Frente a las nuevas proyecciones que muestran un acusado descenso numérico de la fuerza de trabajo en África a consecuencia del SIDA, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) anunció hoy planes para un nuevo Programa mundial contra el VIH/SIDA en la empresa destinado a ayudar a los gobiernos, a los trabajadores y a los empleadores en su lucha contra la enfermedad.
Un nuevo estudio, titulado "HIV/AIDS in Africa: The impact on the world of work" 1 VIH/SIDA en África: El impacto sobre el mundo del trabajo), muestra que la población activa en algunos países africanos podría ser en el año 2020 hasta un 35% menor de la que hubiera sido sin la incidencia del VIH/SIDA. Aunque las cifras difieren de un país a otro, el nuevo estudio, realizado sobre la fuerza de trabajo de 29 2 países, ha puesto de relieve descensos de la mano de obra debidos al SIDA más significativos que los avanzados por un estudio de la OIT publicado el pasado mes de junio.
Basándose en un análisis por parte de la OIT de los datos de las Naciones Unidas sobre la población, el estudio mostraba que el previsible descenso de la fuerza de trabajo en 29 países a causa del SIDA se situaría entre el 5% y el 35% hacia el año 2020, y añadía: "África está perdiendo hoy ante el VIH/SIDA lo mejor de su mano de obra".
"La preocupación no tiene que ver sólo con los efectivos de la fuerza de trabajo, sino también con su calidad", decía el informe. "Muchos de los infectados por el VIH son trabajadores experimentados y diestros, tanto obreros como oficinistas. La pérdida de estos trabajadores y la entrada en el mercado de trabajo de niños que tienen que sustentarse a sí mismos probablemente rebajarán tanto la edad media de muchas fuerzas de trabajo como su nivel medio de habilidades y experiencia."
El informe decía que entre los trabajadores especialmente expuestos al riesgo figuran los mineros, los trabajadores del sector del transporte, el personal de seguridad, maestros, trabajadores sanitarios, y trabajadores de temporada o inmigrantes en la agricultura, la construcción y el turismo. Observaba que el SIDA estaba teniendo un impacto especialmente grave en la agricultura africana, en particular sobre las mujeres, que desarrollan las principales tareas agrícolas y producen entre el 60 y el 80% de los alimentos del continente.
"Estas cifras no tienen en cuenta la merma de capacidad de muchos que aún se integran en la mano de obra, pero padecen enfermedades relacionadas con el SIDA", añadía el estudio. "Es de prever que la edad y la composición por géneros de la fuerza de trabajo se modifiquen a medida que busquen empleo cada vez más huérfanos y viudas; otra tendencia previsible pudiera ser la retención de los trabajadores superada la edad de jubilación, con objeto de conservar un personal experimentado."
Nuevo programa de la OIT
El nuevo Programa Global de la OIT sobre el VIH/SIDA en el Mundo del Trabajo se ha iniciado para coordinar los esfuerzos de la Organización. El programa incorporará una dimensión de justicia social al esfuerzo mundial contra el VIH/SIDA asumido ya por organizaciones internacionales tales como el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), con el que la OIT firmó el pasado junio un acuerdo de cooperación.
"La OIT tiene la voluntad y el compromiso de sumarse a esta lucha", dijo Juan Somavia, el Director General de la OIT, en un mensaje difundido hoy con motivo del Día Mundial del SIDA. "El VIH/SIDA es un problema social y laboral tanto como lo es biomédico. La pandemia es una amenaza para la realización del objetivo primario de la OIT de promover para los hombres y las mujeres oportunidades de conseguir un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad."
"El VIH/SIDA incide directamente en cuestiones relacionadas con los principios y derechos fundamentales en el trabajo", añadió Somavia. "Un ejemplo es la discriminación en la empresa. Consideren también sus consecuencias para los niños: en un tiempo en el que la erradicación del trabajo infantil se está convirtiendo en una causa mundial, los huérfanos del SIDA pueden verse obligados a sustentarse ellos mismo y a sus hermanos, y tal vez incluso a las generaciones mayores incapaces ya de trabajar. Estos niños pueden ser particularmente vulnerables al trabajo en condiciones precarias y peligrosas."
El Secretariado de la OIT se dispone a emprender proyectos en ocho países de Asia, África y Europa Central y del Este, así como un proyecto regional para el Caribe en 2001, con objeto de ayudar a los gobiernos y a las organizaciones de trabajadores y de empleadores para que intensifiquen sus esfuerzos en la lucha contra la propagación del VIH/SIDA en el mundo del trabajo. El programa pocurará asimismo aumentar la conciencia y la determinación de impedir la propagación del VIH, brindar protección, asistencia y apoyo a los que viven con el VIH/SIDA, desarrollar programas de prevención y protección para los trabajadores y los empleadores, y contribuir al desarrollo de una nueva legislación y una nueva política para el VIH/SIDA en el mundo del trabajo.
El Consejo de Administración de la OIT, reunido en su 279ª Sesión en noviembre, recomendó vivamente la preparación por parte de la OIT de un nuevo Código de Prácticas sobre el VIH/SIDA en el mundo del trabajo. Ese Código proporcionaría orientación legal a los mandantes de la OIT para el desarrollo de una política en la empresa con relación al VIH/SIDA, en cuestiones tales como discriminación y exclusión social, niveles aceptables de rendimiento, acomodación razonable, seguridad en el empleo y promoción en él, confidencialidad y respeto a la vida privada, protección contra las represalias, evitar la segregación de los afectados, atender las preocupaciones de sus compañeros de trabajo, y prestar educación y asistencia a los empleados.
El Código de Prácticas podría incluir también temas como la prevención contra la transmisión del VIH, formación para directivos, supervisores, representantes de los trabajadores, personal sanitario y de seguridad e inspectores de taller, así como una formación especial para trabajadores sanitarios y otros grupos de trabajadores que tienen contacto con sangre en su tarea. Otros temas a estudiar incluirían pruebas de detección del VIH y atención y apoyo a las personas que viven con el VIH/SIDA.
La OIT es la principal organización mundial encargada de formular políticas y programas internacionales para promover los principios y derechos humanos básicos en el trabajo, mejorar las condiciones de vida y laborales, y reforzar las oportunidades de empleo. Además de los Convenios y Recomendaciones internacionales del trabajo, que son tratados internacionales sujetos a la ratificación de sus Estados Miembros, la Conferencia Internacional del Trabajo, reunida anualmente, así como otros organismos de la propia OIT, pueden acordar documentos menos formalizados, tales como Códigos de Prácticas que tienen eficacia normativa y pueden ser empleados como directrices por los mandantes tripartitos de la Organización.
1 "HIV/AIDS in Africa: The impact on the world of work" (VIH/SIDA en África: El impacto sobre el mundo del trabajo), Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. El estudio se preparó para Foro 2000 sobre el Desarrollo de África, Addis Abeba, Etiopía, 3-7 diciembre 2000, y amplía el informe "VIH/SIDA: Una amenaza para el trabajo decente, la productividad y el desarrollo", hecho público el 8 junio 2000. Los textos completos de ambos informes pueden obtenerse en la página web de la OIT, en www.ilo.org/aids
2 Las cifras siguientes muestran las pérdidas previstas para el año 2020 en la fuerza de trabajo de los países indicados (porcentajes entre paréntesis): Benin (-4,8), Botswana (-30,8), Burkina Faso (-10,5), Burundi (-10,5), Camerún (-12), República Centroafricana (-14,4), Chad (-6,1), Congo (-9,5), República Democrática del Congo (-7,1), Côte d'Ivoire (-12,8), Eritrea (-5), Etiopía (-10,5), Gabón (-9,7), Guinea-Bissau (-10,2), Kenya (-20,2), Lesotho (-10,6), Liberia (-5,3), Malawi (-16), Mozambique (-24,9), Namibia (-35,1), Nigeria (-7,5), Rwanda (-9,6), Sierra Leona (-6,6), Sudáfrica (-24,9), República Unida de Tanzanía (-14,6), Togo (-10,6), Uganda (-15,8), Zambia (-2,3), Zimbabwe (-29,4).