El Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil registra el ritmo de ratificación más acelerado de toda la historia de la OIT

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 7 de junio de 2000
Referencia OIT/00/24
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - La norma internacional básica con que cuenta hoy el mundo para luchar contra las peores formas de trabajo infantil, el Convenio de la OIT núm. 182 (1999), ha sido ratificado por 27 gobiernos 1 en su primer año de existencia. Ningún otro convenio de la OIT había registrado hasta ahora un número tan elevado de ratificaciones durante un período comparable, según anunció hoy la Oficina Internacional del Trabajo. Dicho Convenio entrará en vigor el 19 de noviembre de este año.

Al referirse a una recepción para los delegados de los países ratificantes, que tendrá lugar en el marco de la reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, el Sr. Juan Somavia, Director General de la OIT, encomió la voluntad que han tenido tantos Estados Miembros de la OIT de dar curso rápidamente a la ratificación y reiteró su intención de lograr que la abolición de las peores formas de trabajo infantil se convierta en «una causa mundial».

El Sr. Juan Somavia dijo que «este rápido ritmo de ratificación pone en evidencia el creciente apoyo a la acción mundial contra el trabajo infantil, en particular contra sus peores formas, y nos hace abrigar la esperanza de que la eliminación de este flagelo se convertirá en una realidad para millones de niños que son hoy víctimas de explotación».

La citada recepción, que estará abierta a la prensa, ha sido organizada en honor de los países que han ratificado este Convenio fundamental de la OIT y procuran acelerar su ratificación universal. La reunión tendrá lugar en el undécimo piso del edificio de la OIT entre las 12 y las 13 horas del miércoles 7 de junio.

El Convenio núm. 182, adoptado en la reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de junio de 1999, habrá de registrar probablemente 12 nuevas ratificaciones antes de terminarse la actual reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo el día 15 de junio. Muchas más ratificaciones están en vías de concretarse.

Sólo otro Convenio de la OIT, el Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, 1957 ( núm. 105) se ha aproximado a este ritmo de ratificación: en el transcurso del año siguiente a su adopción se registraron 17 ratificaciones.

En el Convenio núm. 182 y la Recomendación núm. 190 que lo acompaña se definen las peores formas de trabajo infantil como aquellas que tienen un efecto perjudicial sobre la salud, la seguridad o la moralidad de los niños y pueden impedir su crecimiento normal hasta convertirse en adultos. Entre esas tareas se incluyen los trabajos en actividades industriales peligrosas como la minería, o las actividades ilícitas como la prostitución, la pornografía y el tráfico de drogas, los trabajos en ambientes con temperaturas extremadamente altas o bajas, o aquellos que impliquen estar expuestos a sustancias y productos químicos peligrosos.

En el Convenio se exige a los Estados que prohíban esas actividades y también que elaboren y pongan en práctica programas de acción para eliminar las peores formas de trabajo infantil como medida prioritaria. Ambos instrumentos fueron adoptados por unanimidad en la 87.ª reunión de la CIT el 17 de junio de 1999 y complementan las otras normas internacionales relativas al trabajo infantil, entre ellas el Convenio sobre la edad mínima, 1973 ( núm. 138), que ha sido ratificado hasta ahora por 90 de los 175 Estados Miembros de la OIT.

Por medio de su Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) , emprendido en 1992, la OIT ha desempeñado un papel positivo en los esfuerzos tendentes a suscitar el interés por este nuevo Convenio y el apoyo al mismo. De los 27 países que han ratificado hasta ahora dicho Convenio, 17 están asociados a la alianza del IPEC con 90 países, en la cual se incluyen donantes, países participantes y países preparatorios.

El nuevo Convenio está comenzando a tener repercusiones palpables en las vidas de los niños trabajadores, ya que no sólo está propiciando cambios en materia de políticas y legislación, sino que además está dando lugar a medidas concretas, lo cual es más importante aún.

En Indonesia por ejemplo - el primer país de Asia que ratificó el Convenio - la creciente preocupación acerca de las peores formas de trabajo infantil ha dado lugar, entre otras actividades, a la creación de un Comité de Alto Nivel para combatir el trabajo infantil en las plataformas de pesca (Jermals), una de las más horrendas formas de trabajo infantil existentes en ese país. 2 Bajo los auspicios del IPEC, se ha emprendido un proyecto con el objetivo de retirar del trabajo y rehabilitar a unos 2.000 niños que trabajan en esas plataformas en determinadas zonas del norte de Sumatra.

En Brasil, el Programa de Erradicaçao do Trabalho Infantil (PETI) se amplió en 1998 como parte del proceso que llevó a la ratificación del Convenio para retirar a 120.000 niños de algunas de las peores formas de trabajo infantil en el país, con inclusión del trabajo en la fabricación de carbón, las plantaciones de té, la producción de sisal, las canteras, las plantaciones de caña de azúcar y las minas.

En África, donde el fenómeno del trabajo infantil está más extendido en términos relativos (80 millones de niños en 1999), la adopción del nuevo Convenio ha dado lugar a una expansión sin precedentes de las actividades del IPEC. Además de los programas nacionales en curso, se han emprendido actividades en Kenya y Tanzanía para retirar a los niños de las plantaciones de café y de té. En varios países de África occidental, se están desarrollando programas para combatir el tráfico de niños, la explotación de los niños en el trabajo doméstico y el empleo de niños como soldados.

El Programa IPEC está llevando a cabo también encuestas estadísticas e investigaciones con fines prácticos para obtener datos cuantitativos y cualitativos actualizados sobre todas las formas de trabajo infantil, incluidas las peores de ellas.

En el marco del IPEC se formuló recientemente una serie de compromisos para colaborar más estrechamente con otras organizaciones y organismos que se ocupan del trabajo infantil. Como resultado de ello, se estableció hace poco un programa conjunto de investigación con el UNICEF y el Banco Mundial en Florencia, Italia, en el Centro de Investigaciones Innocenti del UNICEF, con el fin de elaborar nuevas estrategias para comprender mejor el problema del trabajo infantil y sus repercusiones.

Las contribuciones al IPEC han aumentado de manera significativa tras la aprobación del Convenio. Importantes contribuciones de los Estados Unidos y muchos otros donantes han permitido triplicar casi el alcance de las operaciones del Programa, gracias a lo cual se han podido extender sus actividades en áreas y regiones cubiertas antes de manera insuficiente, tales como la región del Caribe y África.

1 Belice, Brasil, Botswana, Canadá, Eslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Ghana, Hungría, Indonesia, Irlanda, Islandia, Italia, Jordania, Malawi, Mauricio, México, Papua Nueva Guinea, Portugal, Qatar, Reino Unido, Rwanda, San Marino, Senegal, Seychelles, Sudáfrica y Túnez.

2 Las Jermals son peligrosas plataformas compuestas de tablones verticales erigidos desde el fondo del mar hasta por encima de la superficie del agua, donde están cubiertos por una plataforma que se utiliza como lugar de trabajo y área de alojamiento para los pescadores, tanto niños como hombres. Los niños se mantienen confinados en esas plataformas por períodos de tres meses y más, durante los cuales están expuestos a riesgos y abusos físicos, mentales y morales.

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