Decisión del Consejo: Seguimiento de la Declaración sobre los Derechos Fundamentales Myanmar: Se consideran nuevas acciones

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 25 de marzo de 1999
Referencia OIT/99/8
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - Al término de su 274ª sesión, el Consejo de Administración de la OIT acordó una serie de importantes cuestiones técnicas relativas al seguimiento de la Declaración relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 1998. Solicitó también al Director General de la OIT que se pusiera urgentemente en contacto con el Gobierno de Myanmar en relación con el informe de la Comisión de Investigación de 1998 en el que se afirmaba que el recurso al trabajo forzoso estaba generalizado en el mencionado país.

Juan Somavia, que juró su cargo como nuevo Director General de la OIT, subrayó el carácter dinamizador de la citada Declaración, insistiendo en su eficacia para garantizar el respeto de los derechos fundamentales en el trabajo y actuar como un poderoso acicate de los esfuerzos nacionales e internacionales para traducir el crecimiento económico en equidad social y empleo en países que se encuentran en diferentes etapas de la vía hacia el desarrollo. Y prometió reforzar la cooperación técnica de la OIT para aquellos países que traten de ratificar y poner en práctica los Convenios fundamentales y las directrices de la Declaración.

Se elaborará un primer informe global sobre la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva, para su estudio en la Conferencia Internacional del Trabajo que tendrá lugar en junio del 2000. En los próximos años se prepararán otros informes similares sobre el trabajo forzoso, la eliminación efectiva del trabajo infantil y la discriminación en el empleo.

La otra parte del mecanismo de seguimiento la constituirán informes anuales sobre aquellos países que no han ratificado uno o más de los siete Convenios fundamentales de la OIT. * Las solicitudes de información necesarias para la preparación de este informe anual serán enviadas apenas finalizada esta 274ª sesión del Consejo de Administración, y se fijará la fecha tope de principios de noviembre de 1999 para la recepción de respuestas. El Consejo de Administración dirigirá la preparación de un primer estudio en su sesión de marzo del 2000. El Consejo de Administración aprobó asimismo los cuatro formularios que se emplearán para solicitar información de los Gobiernos que no han ratificado uno o más de los Convenios fundamentales.

El Consejo de Administración decidió también que se encargara a un grupo de expertos la presentación al citado Consejo de las conclusiones de los informes anuales: siete personas prestigiosas, que examinarán la información recopilada por la Oficina a partir de las respuestas de los Estados Miembros a los que concierna, complementada por la información que faciliten las respectivas organizaciones de empleadores y de trabajadores. Estas siete personas elaborarán también para el Consejo de Administración una presentación de la recopilación basada en los citados informes, para llamar su atención sobre los aspectos que parezcan requerir un examen más profundo. Se ha pedido al Director General el nombramiento de ese grupo de expertos, para que pueda ser aprobado por el Consejo de Administración en noviembre de 1999. Desde la sesión del Consejo de Administración de la OIT celebrada en marzo de 1998, se han registrado 33 nuevas ratificaciones de los Convenios fundamentales.

Myanmar

El Consejo de Administración expresó su descontento por la inactividad observada en el cumplimiento de las recomendaciones de una Comisión de Investigación de 1998 que informó sobre "el empleo generalizado de trabajo forzoso impuesto a la población civil por las autoridades de Myanmar." Solicitó al Director General que volviera a ponerse en contacto con el Gobierno de ese país para obtener información sobre las medidas que se hubieran tomado y para reiterarle el ofrecimiento de asistencia técnica al respecto.

Se pidió asimismo al Director General que presentara sus conclusiones en un informe escrito para el 21 de mayo de 1999, o antes, basándose tanto en los informes recibidos del mencionado Gobierno, como en los que provengan de las organizaciones de los trabajadores y de los empleadores y de otras fuentes dignas de crédito.

Decidió también que en la sesión del Consejo de Administración que se celebrará en el próximo noviembre se incluya un tema titulado: "Medidas, incluyendo las acciones recomendadas por el artículo 33 de la Constitución de la OIT, para garantizar el cumplimiento por parte del Gobierno de Myanmar de las recomendaciones de la Comisión de Investigación." El citado artículo 33 permite a la OIT proponer las medidas que estime necesarias para garantizar el cumplimiento de las recomendaciones de una Comisión de Investigación.

Las propuestas de Programa y Presupuesto centran el foco de las actividades de la OIT

El Consejo de Administración ha decidido presentar un presupuesto de 481.050.000 de dólares para las actividades de la OIT en todo el mundo durante el bienio 2000-2001, y someterlo formalmente para su aprobación en la próxima reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (1-7 de junio de 1999).

El presupuesto actual aumenta los recursos para todos los programas regionales, con mayor atención a los que afectan a África y Asia. En las propuestas presupuestarias para el bienio 2000-2001, el ahorro neto de costos ha generado un pequeño aumento de 785.000 dólares en términos reales, en comparación con el presente bienio 1998-1999, suma que será aplicada a actividades importantes dentro del programa.

El Programa y Presupuesto de la OIT centra el foco de las actividades de la Organización seleccionando cuatro objetivos estratégicos en la coyuntura del cambio de siglo: promover y hacer realidad los principios y derechos fundamentales en el trabajo; crear para las mujeres y para los hombres mayores oportunidades de contar con un trabajo y unos ingresos dignos; reforzar la cobertura y la eficacia de la protección social para todos; fortalecer el tripartismo y el diálogo social.

Para cada uno de estos objetivos estratégicos habrá cierto número de programas internacionales focalizadores (InFocus) de alta prioridad, que concentrarán e integrarán las actividades que ya están en curso, a la vez que responderán a nuevas necesidades y exigencias. Los programas InFocus abarcan la promoción de la Declaración de la OIT relativa a los Principios y los Derechos Fundamentales en el Trabajo, la progresiva erradicación del trabajo infantil, la inversión en reconstrucción y en generación intensiva de empleo, la seguridad económica y social en el próximo siglo, el impulso al empleo a través del desarrollo de la pequeña empresa, la seguridad y salud en el trabajo, la inversión en conocimientos, destrezas y empleabilidad, y el fortalecimiento de los copartícipes sociales.

La OIT desarrollará también su capacidad de responder con rapidez a los problemas imprevistos, con objeto de poder afrontar sin demora las situaciones críticas que afecten al mundo del trabajo, tales como la desatada en 1998 por la crisis financiera asiática.

Expansión de programas globales

La Comisión de Cooperación Técnica del Consejo de Administración estudió también algunos programas globales de la OIT, en especial el concerniente al trabajo infantil.

El Programa Internacional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) ha dado pasos muy importantes durante el pasado año, y agrupa los esfuerzos de un poderoso grupo de casi 90 países. En los últimos seis años, el IPEC ha llevado a cabo casi 1000 programas de acción en todo el mundo.

Cinco nuevos Estados Miembros (Madagascar, Malí, Paraguay, Sudáfrica y Uganda) han suscrito un Memorando de Acuerdo con la OIT, lo que eleva a 34 el número de países colaboradores formales del IPEC, al que se suman, con un tipo de colaboración menos formalizada, otros 31 Estados Miembros.

Además, el IPEC cuenta ahora con el apoyo de 22 donantes. En 1998 llegaron las primeras contribuciones de Austria, Finlandia, Japón, Polonia, Suiza y de la Confederación Japonesa de Sindicatos. Y a finales de 1998 Estados Unidos aumentó notablemente su contribución, aportando al programa 29 millones de dólares.

Aparte de intensificar sobre el terreno este IPEC de la OIT, la Conferencia Internacional del Trabajo de 1999 tratará en junio el tema del trabajo infantil, con el propósito de adoptar nuevas normas internacionales de trabajo que erradiquen las peores formas de este abuso.

Otros dos programas - el Programa Internacional sobre Más y Mejores Trabajos para las Mujeres ( WOMEMP) y el programa global sobre Estrategias y Medios contra la Exclusión Social y la Pobreza ( STEP) - se encuentran en sus primeras etapas de puesta en práctica.

Si el WOMEMP se centra en la eliminación de la discriminación por razón del género de las personas con respecto al empleo y la ocupación, el STEP es la respuesta de la OIT al hecho de que cada vez son más las personas que se ven excluidas de cualquier forma de protección social. El Programa Internacional para la Pequeña Empresa (ISEP) fue iniciado por la OIT en 1998 con objeto de ampliar los esfuerzos de la OIT para promover el desarrollo de pequeñas empresas.

Otros puntos de la agenda: Iniciativas sociales y dimensión social de la mundialización

Tras su examen en la sesión del Consejo de Administración de noviembre de 1998, el Grupo de Trabajo sobre las Dimensiones Sociales de la Liberalización del Comercio Internacional estudió más ampliamente las implicaciones de algunas iniciativas del sector privado, tales como los códigos de conducta y el etiquetado social, con fines de investigación y para su aplicación en los proyectos operativos de la OIT.

Tras un amplio intercambio de puntos de vista, hubo un acuerdo unánime sobre la necesidad de que en el programa de trabajo para el bienio 2000-2001 se incluyan investigaciones más profundas y extensas sobre las iniciativas del sector privado. Por otra parte se consideró que era aún demasiado pronto para contemplar un compromiso activo de la Organización en las tareas de verificar las consecuciones de las empresas en este aspecto o en seleccionar y promover algunas de estas iniciativas referenciadas.

El Grupo de Trabajo examinó asimismo una serie de estudios por países sobre el impacto social de la mundialización. La OIT ha completado estudios en seis países (Bangladesh, Chile, Mauricio, República de Corea, Sudáfrica y Suiza). Los informes muestras que la liberalización del comercio mantiene la perspectiva de un aumento de los niveles de vida, en tanto el proceso de mundialización implica un ajuste importante y costoso.

En este aspecto negativo están las crecientes desigualdades en la mayoría de los países estudiados y la caída de la demanda de trabajadores no adiestrados. Existe asimismo el peligro real de la los movimientos de capital a corto plazo, en lugar de ser un mero reflejo del desarrollo de la economía real, determinan las tasas de cambio y los niveles de comercio y empleo en mercados emergentes. Ninguno de los países estudiados ha expresado el deseo de adoptar soluciones proteccionistas.

Los estudios muestran también que los Gobiernos nacionales no están inermes frente a la mundialización. La OIT aboga por su acción en cuatro frentes: educación y formación, redes de seguridad social, legislación laboral y de relaciones industriales, y normas fundamentales del trabajo; y afirma también que las reformas en producción y mercado que faciliten la innovación y la creación de nuevas empresas son tan importantes como las reformas en el mercado del trabajo.

Crisis de Asia: Política social en perspectiva

Un simposio dedicado a la crisis financiera de Asia puso de relieve el gravísimo impacto social de la crisis, que produjo un aumento sustancial y evidente del desempleo y del subempleo, así como una disminución significativa de los ingresos, concentrada sobre todo en los sectores de la economía ligados al comercio internacional y a los movimientos financieros.

Los trabajadores y la emergente clase media de las zonas urbanas fueron los más afectados, puesto que la economía rural se mantuvo relativamente aislada de los efectos de la crisis. Entre sus víctimas, quienes más sufrieron fueron los grupos más vulnerables, como mujeres, niños y trabajadores inmigrantes.

Se observan ya signos alentadores de que las monedas y los mercados financieros han comenzado a estabilizarse y de que se dan ya las condiciones previas a una recuperación; pero hay que evitar toda complacencia, porque la crisis ha hecho ver con claridad que los defectos de los sistemas económicos y sociales de la etapa anterior a la crisis necesitan un profundo arreglo.

Hay acuerdo en decir que está surgiendo la conciencia común de la necesidad de una reforma que reconozca la importancia de la democracia como garante de los derechos humanos básicos, el valor del diálogo social para el sostenimiento de la democracia y la necesidad de una discusión política abierta. En esta etapa debería darse la máxima prioridad al fortalecimiento de los sistemas de protección social. Entre las medidas posibles se incluyen la introducción de un seguro de desempleo y la expansión de las previsiones de asistencia social para aliviar la extrema pobreza.

La OIT y otros organismos con un mandato social deberían colaborar más estrechamente para estar en mejores condiciones de afrontar futuras crisis.

Al reconsiderar la acción de la OIT en respuesta a la crisis, el simposio subrayó los temas siguientes:

  • La OIT necesita fortalecer su capacidad de afrontar rápidamente las crisis importantes. Esto implica mayor flexibilidad para reasignar sus recursos internos, así como una mayor capacidad de movilizar recursos externos para poner en marcha programas de emergencia que aborden los problemas sociales más crudos durante las situaciones de crisis.
  • Debería reforzar su capacidad de prever la aparición de las crisis, de forma que le permita ejercer una acción preventiva sobre ellas, así como tener un mayor grado de preparación para mitigar sus costos sociales. Lo cual implica mejorar su sistema de información para el control y el análisis de los acontecimientos económicos y sociales.
  • La acción de la OIT debería estar basada en la admisión clara de que la política de reformas y la construcción de nuevas instituciones son complicadas tanto en su planteamiento como en su ejecución. Que requieren un esfuerzo sostenido y respaldado por estudios técnicos de alta calidad y una política de asesoramiento.
  • La OIT debería actuar como catalizador y facilitar la tarea de poner en marcha programas bien diseñados de formación, reconversión, colocación y promoción del autoempleo encaminados a resolver las necesidades específicas de los trabajadores que han sufrido los recortes de personal.

Presidió esta sesión del Consejo de Administración Nobutoshi Akao (Japón), y actuaron como Vicepresidentes Ralf Thüsing (Alemania), por el Grupo de los Empleadores, y Bill Brett (Reino Unido) por el Grupo de los Trabajadores.

El Consejo de Administración de la OIT está compuesto por 28 representantes de los gobiernos de los Estados Miembros ** , 14 representantes de los empleadores y 14 representantes de los trabajadores, que celebran tres reuniones al año. Es el órgano ejecutivo de la OIT y adopta decisiones para la puesta en práctica de las políticas y programas de la OIT. Diez de los puestos correspondientes a los representantes gubernamentales están cubiertos permanentemente por los de los principales países industrializados. Los restantes miembros son elegidos para un mandato de tres años por los gobiernos, los trabajadores y los empleadores, respectivamente, de manera que se mantenga siempre una distribución regional equilibrada.

* Libertad sindical y negociación colectiva (núms 87 y 98); trabajo forzoso (núms 29 y 105); lucha contra la discriminación (núms. 100 y 111); y edad mínima (núm. 138).

** Alemania*, Argentina, Arabia Saudita, Bangladesh, Brasil*, Canadá, China*, Colombia, Congo, República de Corea, Egipto, Estados Unidos*, Francia*, Guinea, Hungría, India*, Italia*, Japón, Mauricio, Nigeria, Panamá, Polonia, Reino Unido*, Federación de Rusia*, Suriname, Swazilandia, Tailandia, Turquía.
(* = Miembros permanentes, en su calidad de Estado de mayor importancia industrial).

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