GINEBRA (Noticias de la OIT) - Los planes para afinar los objetivos estratégicos de las actividades de la OIT serán el centro de las propuestas de Programa y Presupuesto para el bienio 2000-2001 (por un monto de 481.050.000 dólares) que el nuevo Director General de la Oficina Internacional del Trabajo, Sr. Juan Somavia, presentará a los miembros del Consejo de Administración de la Oficina, cuya 274ª reunión comienza el jueves 4 de marzo, en la sede de la OIT en Ginebra.
El orden del día de la 274ª reunión del Consejo incluye también propuestas específicas para poner en práctica el mecanismo de seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Además, el Consejo de Administración examinará la cuestión del trabajo forzoso en Myanmar y dedicará una sesión especial a las consecuencias sociales de la crisis económica asiática.
El nuevo Director General, que entra en funciones oficialmente el 4 de marzo, describió las propuestas de Presupuesto como «una parte integral de un proceso de cambio más amplio que incluye la determinación de prioridades claras, la redistribución de recursos y la adaptación de las estructuras administrativas y las actividades de programa de la Organización, a fin de traducir estas prioridades en acciones». La primera sesión de la Comisión de Programa, Presupuesto y Administración tendrá lugar el lunes 8 de marzo.
El Presupuesto establece cuatro objetivos estratégicos para la OIT a comienzos del próximo siglo: promover y lograr la aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, crear mayores oportunidades para que las mujeres y los hombres obtengan un trabajo y un ingreso decorosos, ampliar la cobertura y la eficacia de la protección social para todos, y reforzar el tripartismo y el diálogo social.
El Sr. Somavia indicó que el nuevo enfoque estratégico «concentrará e integrará actividades que ya están en marcha y responderá al mismo tiempo a las nuevas necesidades y expectativas de los beneficiarios, con el fin de lograr un máximo impacto y alcance». Asimismo, desea que la OIT adopte un carácter más pragmático y oriente su acción al logro de resultados concretos, porque «el barómetro fundamental del éxito o el fracaso de las actividades de la OIT es el efecto positivo o negativo que dichas actividades puedan tener en la vida de cada hombre, mujer y niño».
El Sr. Somavia agregó que el Consejo de Administración y la Conferencia Internacional del Trabajo todavía deben decidir sobre varios elementos claves para el futuro programa de trabajo de la OIT, y se refirió en particular a la necesidad de «crear una capacidad integrada de respuesta rápida que permita hacer frente a eventos imprevistos, a fin de aportar con celeridad soluciones a las situaciones críticas que afecten al mundo del trabajo, como las producidas por la crisis económica asiática».
La propuesta actual aumenta los recursos presupuestarios para todos los programas regionales, y sobre todo los de Africa y Asia. En las propuestas de Presupuesto para 2000-2001 se ha logrado un ahorro neto de costos, lo que ha permitido limitar el incremento de los gastos reales (unos 785.000 dólares) con respecto al bienio actual (1998-1999), suma que será destinada a actividades programáticas sustantivas.
Consecuencias sociales de la crisis asiática
Un preparado para el Consejo de Administración destaca las dramáticas consecuencias sociales de la crisis económica asiática, producida por una recesión económica que sobrepasó todas las previsiones y que muestra pocos signos de recuperación, a pesar de la estabilización de los índices financieros, como los precios de las acciones y de las divisas. Según este informe, «las consecuencias sociales de la crisis son enormes, con niveles de desempleo, subempleo y pobreza que aumentan de manera vertiginosa».
La OIT estima que sólo en Indonesia se han perdido al menos 5 millones de puestos de trabajo. Tailandia y la República de Corea han experimentado un fuerte aumento del desempleo, que en ambos países ha pasado de niveles muy bajos a aproximadamente un 8% de la fuerza de trabajo. Otros países de la región registran niveles de desempleo sin precedentes.
El informe indica que los altos índices de reducción de plantilla «en gran parte no están cubiertos por ningún tipo de seguro de desempleo». Conforme se eleva cada día más el número de trabajadores subempleados y con empleos independientes, «se ha invertido la tendencia de reducción de la pobreza que antes se observaba en la región».
Indonesia, el país más afectado por la crisis, experimentó un fuerte aumento de la pobreza a fines de 1998, causado por las pérdidas de empleo asalariado y la inflación. Se calcula que la pobreza ha aumentado de manera importante en Tailandia y la República de Corea, debido principalmente a la pérdida de puestos de trabajo y a la reducción de salarios.
La OIT advierte que la crisis ha afectado principalmente a las trabajadoras. En la República de Corea, «las mujeres tienen mayores probabilidades de ser despedidas [...] ellas constituyeron el 86% del total de trabajadores que perdieron sus empleos en el sector bancario y financiero». El año pasado, «la proporción de mujeres en el empleo asalariado bajó en 20%, mientras que la de los hombres disminuyó sólo en 6%».
En Indonesia, a las mujeres corresponde proporcionalmente una parte más importante de los despidos. En Tailandia, donde existe el mayor índice de participación feminina en la fuerza de trabajo entre los países azotados por la crisis, se ha demostrado que «las trabajadoras, especialmente del sector financiero y de la confección, han sido más afectadas que los hombres». El informe de la OIT menciona que ciertas formas de trabajo de las mujeres han sufrido las peores consecuencias: «Según algunos cálculos, en Filipinas se han abandonado el 90% de los nuevos programas de trabajo a domicilio, que tienen como objetivo generar empleo e ingresos en algunas regiones».
A medida que van disminuyendo las perspectivas de trabajo y las oportunidades de ganarse la vida, «aumenta el factor de riesgo de trabajo infantil, pues la crisis obliga a las familias a reducir sus gastos», principalmente de educación, advierte el informe.
Los trabajadores migrantes han resultado particularmente afectados hasta ahora. Se calcula que la cantidad de migrantes en la región de Asia oriental ha disminuido en cerca de 1 millón desde el comienzo de la crisis, en un contexto de contracción del mercado de trabajo y de deportación de migrantes. De acuerdo con el informe de la OIT, la disminución del número de trabajadores migrantes a mediados de 1998 fue de 460.000 en Tailandia, 400.000 en Malasia y 117.000 en la República de Corea. Una vez más, es probable que las trabajadoras migrantes, cuyas actividades se concentran en el sector de servicios, los trabajos domésticos y la industria del espectáculo, hayan sido fuertemente afectadas por esta tendencia.
Un estudio sobre la crisis efectuado por la OIT en 1998 llegó a la conclusión de que «un replanteamiento fundamental de la dimensión social del desarrollo económico es tan importante como los problemas estrictamente financieros que tienen un papel protagónico en estos momentos en Asia oriental y sudoriental». El estudio plantea que «el fortalecimiento de las instituciones democráticas es esencial para el modelo económico necesario en el período posterior a la crisis» y que «Asia necesita un nuevo contrato social mejorado". Estos y otros aspectos de la respuesta de la OIT a la situación en Asia se analizarán en detalle durante una sesión especial que se realizará los días 19 y 20 de marzo.
La Declaración de la OIT y su seguimiento
Durante su reunión pasada (noviembre de 1998), el Consejo de Administración estableció un calendario para los dos aspectos del seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 1998. Las solicitudes de información para el informe anual serán despachadas inmediatamente después de la reunión actual del Consejo de Administración, a fin de que éste pueda llevar a cabo una primera revisión en su reunión de marzo del 2000. Por otro lado, el primer informe global, sobre libertad de asociación y derecho de negociación colectiva, se preparará para su discusión en la Conferencia Internacional del Trabajo de junio del 2000.
Durante la presente reunión, el Consejo de Administración decidirá sobre algunas propuestas específicas para resolver varias cuestiones técnicas pendientes relacionadas con el seguimiento. Entre éstas figuran: la secuencia de los informes globales, que deberían seguir el orden establecido por la Declaración (libertad sindical y derecho de negociación colectiva, trabajo forzoso, lucha contra la discriminación en el empleo y eliminación efectiva del trabajo infantil); la composición y cantidad de los expertos encargados de presentar las conclusiones de los informes anuales al Consejo de Administración, y la forma que deben revestir las solicitudes de información sobre los Convenios no ratificados.
Myanmar
El Consejo de Administración, durante su reunión de noviembre de 1998, examinó el informe de la Comisión de Encuesta relativa al cumplimiento por Myanmar del Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm.29), establecido en virtud del artículo 26 de la Constitución de la OIT. Las sendas respuestas del Gobierno de Myanmar a las dos cartas enviadas por el Director General de la OIT parecen confirmar que, por el momento, el Gobierno se ocupa exclusivamente de las enmiendas legislativas recomendadas por la Comisión de Encuesta. Todavía no se han recibido informaciones relativas a una suspensión de la actual imposición - ampliamente generalizada - del trabajo forzoso, en las diversas formas habituales en el país, y a la aplicación de sanciones a quienes impongan la práctica del trabajo forzoso.
Las diversas comisiones del Consejo de Administración examinarán temas como la libertad sindical, la acción de la OIT contra la discriminación en materia de empleo y ocupación, los exámenes de las políticas de empleo de algunos países y los programas de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo.
El Grupo de Trabajo sobre las Dimensiones Sociales de la Liberalización del Comercio Internacional continuará sus discusiones sobre los códigos de conducta y los distintivos sociales. El Grupo de Trabajo también examinará una nueva serie de informes de países sobre las consecuencias sociales de la mundialización.
El Consejo de Administración de la OIT está compuesto por 28 representantes de los gobiernos de los Estados Miembros 1 , 14 representantes de los empleadores y 14 representantes de los trabajadores, que celebran tres reuniones al año. Es el órgano ejecutivo de la OIT y adopta decisiones para la puesta en práctica de las políticas y programas de la OIT. Diez de los puestos correspondientes a los representantes gubernamentales están cubiertos permanentemente por los de los principales países industrializados. Los restantes miembros son elegidos para un mandato de tres años por los gobiernos, los trabajadores y los empleadores, respectivamente, de manera que se mantenga siempre una distribución regional equilibrada.
1 Alemania*, Argentina, Arabia Saudita,
Bangladesh, Brasil*, Canadá, China*, Colombia, Congo,
República de Corea, Egipto, Estados Unidos*, Francia*,
Guinea, Hungría, India*, Italia*, Japón, Mauricio,
Nigeria, Panamá, Polonia, Reino Unido*, Federación de
Rusia*, Suriname, Swazilandia, Tailandia, Turquía.
(* = Miembros permanentes, en su calidad de Estado de
mayor importancia industrial).