ADDIS ABEBA (Noticias de la OIT) - La sede de Ginebra de la Oficina Internacional del Trabajo organiza un coloquio en el que participarán representantes gubernamentales, de las organizaciones de empleadores y de los sindicatos de 20 países africanos, con objeto de promover la importancia del diálogo social en el proceso del desarrollo.
Se espera que este coloquio, que se celebrará en Addis Abeba del 20 al 22 de octubre, centrará la atención de las principales instancias decisorias, entre quienes se cuentan siete ministros del Trabajo, sobre los métodos para fomentar el diálogo social con el fin de fortalecer las posibilidades económicas de la región a la par que se promueven la democracia y la justicia social. Inaugurará oficialmente el coloquio Su Excelencia el Dr. Negaso Gidada, Presidente de la República Federal de Etiopía, en el Centro de Conferencias de Naciones Unidas.
La reunión estudiará métodos para mejorar el diálogo social entre países y dentro de cada país, así como caminos para asignar una mayor presencia en la formación de políticas sociales y económicas a los grupos de trabajadores más desfavorecidos, entre los que se cuentan las mujeres, los desplazados, los discapacitados y los que trabajan en los sectores económicos agrícola y no estructurado.
Katherine Hagen, Directora Ejecutiva para el Diálogo Social de la OIT, que encabeza la delegación de la OIT en este coloquio, ha declarado que la coincidencia de enormes cambios tecnológicos a escala internacional con las adversidades económicas y la rápida transformación cultural que vive todo el continente exige que "los interlocutores sociales en África intensifiquen el diálogo social para promover sistemas sólidos de relaciones laborales, que presten especial atención a los grupos sociales vulnerables."
Dijo asimismo que el ajuste y el cambio estructurales en las sociedades africanas han traído una secuela de incertidumbre. En el pasado, tales cambios fueron a menudo impuestos a unos gobiernos reacios a asumirlos, sin darles la oportunidad de iniciar un proceso de diálogo social para consultar a los grupos sociales afectados. Pero hoy se reconoce con creciente unanimidad que esos cambios, por ventajosos que sean, no pueden funcionar sin más "a menos que vayan acompañados por procesos de diálogo que creen formas justas de compartir los beneficios y sacrificios del cambio".
Y añadió: "En particular ha aumentado considerablemente la inseguridad en el empleo, en tanto que se deterioran cada vez más los sistemas tradicionales de protección social: distorsiones de una política económica y social humana y sólida que es posible evitar cuando se escuchan las voces de los interlocutores sociales".
El coloquio se celebrará en colaboración con la Organización para la Unidad Africana (OAU), la Confederación Panafricana de Empleadores (PEC), la Organización para la Unión Sindical Africana (OATUU) y la OIT. Un documento de trabajo elaborado para la reunión señala que las instituciones para el diálogo social, al presente de carácter consultivo y en su mayoría de estructura tripartita, constituyen cada vez más un rasgo propio de las sociedades que están en un rápido proceso de evolución. Entre otras recientes iniciativas en África, la OIT menciona el Consejo Sudafricano para el Desarrollo Económico Nacional y el Trabajo (NEDLAC) como "el organismo nacional más perfeccionado para el diálogo social" de cuantos actúan en la región.
Creado en 1994 por una ley del Parlamento, el NEDLAC está integrado por representantes de las organizaciones de empleadores, de los sindicatos, del Estado y de organizaciones comunitarias y de desarrollo. A la vez que proporciona un amplio marco para el diálogo social sobre las políticas sociales y económicas del país, "el NEDLAC ha obtenido importante éxitos fomentando la creación de un organismo para promover inversiones en servicios de asesoramiento ante la adopción de determinadas leyes."
El documento de trabajo de la OIT alude también a otras instituciones nacionales que han contribuido significativamente al diálogo social, como son el Alto Consejo Asesor de Egipto, la Comisión Nacional Asesora sobre el Trabajo de Ghana, el Consejo Nacional Consultivo Conjunto de Kenya, y las Juntas Nacionales de Asesoría Laboral de Nigeria, Malawi y Tanzanía.
El documento señala asimismo algunos obstáculos que se oponen al logro de los objetivos del diálogo social en África, incluidas las grandes brechas existentes entre las normas prescritas y sus aplicaciones prácticas. Los acuerdos de negociación colectiva para determinar salarios y condiciones de trabajo se ven condicionados por factores tales como el subdesarrollo económico, que limita la mejora de las condiciones laborales; el predominio del sector público, en el que el Estado establece por ley las condiciones del empleo; las restricciones de aumentos salariales impuestas por los planes de desarrollo económico y las prescripciones de las instituciones de Bretton Woods, que limitan el alcance de las negociaciones salariales, unido esto a la debilidad de los sindicatos, sobre todo en el plano de las empresas. Barreras semejantes encuentran otros tipos de acuerdos institucionales para necesidades más específicas, como son las relativas a la enseñanza profesional, o la seguridad y la salud en el trabajo.
Aunque los organismos tripartitos actúan por toda África, a menudo sólo tienen un papel asesor en los temas más importantes y sensibles. Más aún: la influencia de los gobiernos tiende a predominar y, en algunos casos, la elección de quienes han de representar a los trabajadores y a los empleadores la hacen directamente los gobiernos, más que las propias organizaciones. Muchas administraciones laborales carecen de los medios administrativos y de los recursos necesarios para llevar a la práctica las políticas laborales, puesto que no cuentan ni con los equipos humanos ni con los recursos financieros imprescindibles para el desempeño de su tarea.
Este coloquio organizado por la OIT tratará de poner de relieve la importancia de crear y mantener una serie de foros permanentes para el diálogo social, así como la necesidad de fortalecer a los interlocutores sociales y a otras organizaciones cívicas democráticas para que asuman papeles eficaces y responsables en la sociedad. Esto, sobre todo, debe conseguirse a escala nacional, pero también hay que contemplar las iniciativas importantes que puedan conducir a acciones conjuntas - subregionales, regionales e inclusive a escala internacional - para abordar el diálogo social sobre preocupaciones comunes.
La Organización Internacional del Trabajo, que cuenta con 174 Estados Miembros, afirma que una muestra más de la decisión de fortalecer el diálogo social en África es el creciente número de ratificaciones de los convenios de la OIT, incluido el Convenio sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), núm. 144, ratificado hasta hoy por 22 países africanos.