El primer ministro tailandés inaugura la réunion de la OIT sobre la crisis social asiática

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 22 de abril de 1998
Referencia OIT/98/17
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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BANGKOK (Noticias de la OIT) - Al tiempo que advertía que "el desarrollo duradero no puede coexistir con las desigualdades sociales y el deterioro de los recursos humanos", el Sr. Chuan Leekpai, Primer Ministro de Tailandia, ha pedido que se conceda igual importancia a las políticas de desarrollo económico y social nacionales e internacionales.

Al pronunciar esta mañana el discurso de apertura para una reunión de alto nivel en Bangkok (Nota 1) , en la que participaban representantes de las organizaciones de empleadores y de trabajadores así como de los gobiernos, el Sr. Leekpai declaró que "una de las máximas prioridades de mi Gobierno ha sido la prevención y la mitigación del problema del desempleo. Con este objetivo, creo necesario disponer de una política laboral global y de programas de empleo - centrándose en la información del mercado de trabajo, la formación especializada, la creación de empleo y la colocación, los regímenes salariales y de seguridad social y las relaciones laborales - si queremos abordar de manera eficaz la situación relativa al desempleo, así como lograr el crecimiento económico y la justicia social a largo plazo."

"Sin embargo, no bastará con adoptar medidas en el plano nacional", dijo el Primer Ministro. Estas deben "completarse con la cooperación en el plano internacional", y añadió "en consecuencia, me complace ver hoy aquí a tantos representantes de instituciones financieras internacionales y de organizaciones regionales."

Destacó además que "debería reconocerse la importancia de las normas internacionales del trabajo. En una era de creciente mundialización y liberalización del mercado, creo que estos conceptos son los más pertinentes y pueden servir de base para nuestras estrategias nacionales de desarrollo."

Convocada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la reunión de tres días de duración examinará la dimensión social de la crisis financiera asiática y dará un repaso a las políticas reformistas adoptadas a raíz de la misma. Participantes de 8 países - China, República de Corea, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia y Viet Nam - así como de la Región Administrativa Especial de Hong Kong formularán recomendaciones específicas para aliviar el sufrimiento de los pobres y de los desempleados, así como para establecer las bases de modelos de desarrollo más justos y duraderos.

También participan en la reunión altos representantes del Banco Asiático de Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

Según la OIT, la tasa de desempleo crecerá en Tailandia hasta situarse en torno al 6 por ciento en 1998, alcanzándose la cifra de dos millones de desempleados. Estas cifras han de compararse con un nivel de desempleo que, antes de la crisis, era del 1,5 por ciento, con cerca de 400.000 desempleados. En Indonesia, la previsión de crecimiento negativo para 1998 podría incrementar en 5 millones el número de trabajadores desempleados, con una tasa de desempleo que alcanzaría el 10 por ciento como mínimo. En la República de Corea, es probable que la tasa de desempleo pase del 2 por ciento a una cifra sin precedentes del 7 por ciento a finales de 1998.

"Variaciones del orden de un 10 por ciento en un año en relación con el Producto Interior Bruto son ciertamente muy graves", reconoció el Sr. Michel Hansenne, Director General de la OIT en un discurso pronunciado hoy. Al referirse a los despidos masivos, al rápido crecimiento del desempleo y a la falta de redes de seguridad social eficaces en los países más afectados, el Sr. Hansenne predijo que la crisis "invertirá las llamativas tendencias observadas en los últimos años en materia de reducción de la pobreza."

Aunque "un sistema financiero fiable y flexible constituye una defensa esencial contra el peligro permanente de crisis económica en un mundo cuyos mercados financieros están cada vez más integrados", sugirió el Sr. Hansenne, el fracaso de las políticas y de las normativas no son las únicas causas de la crisis. "La intromisión de la política en los mecanismos del mercado ha sido también un causa esencial" afirmó, al tiempo que subrayó que "el reforzamiento de las instituciones democráticas resulta fundamental para el modelo económico que se necesita después de la crisis."

"El pleno respeto de las normas laborales fundamentales y la promoción de un movimiento obrero fuerte y libre" son elementos clave para la recuperación. "Con ello se garantizará una presión democrática constante para mejorar las condiciones de trabajo y los niveles de protección social."

"La OIT está en condiciones de prestar asistencia a los gobiernos e interlocutores sociales de nuestros Estados Miembros en la región" para enfrentarse a las "vigorosas reformas estructurales" que se necesitan, para reforzar el necesario diálogo acerca de las políticas económicas y sociales entre los gobiernos y los interlocutores sociales y "para crear redes de seguridad social que no sólo atenúen los embates de las crisis sino que contribuyan además a evitarlas", dijo el Sr. Hansenne.

"Confío en que esta reunión significará un giro crucial para la formulación de un nuevo contrato social en Asia", añadió. "No me cabe duda de que el crecimiento económico se reanudará en uno o dos años, pero resulta esencial que este nuevo modelo de crecimiento se construya sobre bases sociales mucho más sólidas que en el pasado."

"Esperamos", concluyó el Sr. Hansenne "que se encuentre de nuevo el camino hacia la prosperidad y la justicia social en esta región que ha demostrado poseer un dinamismo y una determinación para el progreso que todos envidian."

Nota 1:
Reunión tripartita de alto nivel sobre las respuestas sociales a la crisis financiera en los países de Asia oriental y sudoriental, Bangkok, 22-24 de abril de 1998.

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