GINEBRA (Noticias de la OIT) - La crisis económica y social en los territorios árabes ocupados se agudizó durante el último año, con un aumento en el desempleo y un deterioro en los ingresos que provoca una situación "insostenible", de acuerdo con un informe (Nota 1)presentado al Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).
El informe, que será discutido por los delegados a la 91. Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT en Ginebra el jueves 12 de junio, también apunta que "la situación económica y social pudiera haberse estabilizado en el primer semestre de 2003, aunque a un nivel muy inferior al que se registraba antes de estallar la Intifada en septiembre de 2000".
Según el informe la crisis también tuvo un fuerte impacto en Israel donde por segundo año consecutivo hubo signos de recesión reflejados en un descenso de su Producto Interno Bruto (PIB), y cita cifras del Banco de Israel según las cuales la Intifada le costó a la economía de ese país entre 3,0 y 3,8 por ciento del PIB en 2002.
En los territorios ocupados, entre junio de 2002 y mayo de 2003 hubo una profundización de la crisis económica y social, con un aumento del desempleo a un nivel entre 31 y 38 por ciento y con una caída acumulada del ingreso per cápita en 2002 a casi 50 por ciento por debajo de los niveles de 1999, de acuerdo con datos presentados en el informe.
El documento señala que "las fuertes restricciones a la circulación de personas y mercancías entre los territorios ocupados y entre éstos e Israel han dado lugar aun espectacular descenso del consumo, los ingresos y los niveles de empleo, y a una contracción sin precedentes de la actividad económica, incluyendo la producción, el comercio y la inversión".
"La situación actual resulta insostenible, y no se puede permitir que continúe", agrega.
Pero el informe también hace notar que desde comienzos de este año hay signos que revelan la posibilidad de un cambio en la situación, debido a nuevas realidades políticas en la zona y al establecimiento de una "Hoja de Ruta" propuesta por la comunidad internacional, que contempla la creación de un Estado Palestino independiente y la finalización de la situación de conflicto imperante desde hace dos años.
El informe también habla de "una flexibilización de las medidas de cierre" a comienzos de 2003 en comparación con los cierres casi totales impuestos durante marzo y abril de 2002, de un aumento en el número de permisos de trabajo para que los palestinos puedan obtener empleos en Israel, la reanudación de la recolección por parte de Israel de impuestos en nombre de la Autoridad Palestina, y el flujo de la ayuda internacional, como factores que han contribuido a generar una modesta estabilización de la situación económica.
Sin embargo los cierres fronterizos en los territorios ocupados continúan siendo "la característica predominante en la vida cotidiana". La construcción de un muro de separación en la Ribera Occidental, las incursiones militares, la destrucción y la pérdida de vidas humanas, y la política de asentamientos israelíes, han provocado mayor deterioro económico y social, dice el documento.
Al referirse a las nuevas perspectivas generadas por la "Hoja de Ruta," el informe recalca que "la creación de instituciones laborales es un componente fundamental para alcanzar la condición de Estado independiente".
La OIT contribuyó con un aporte de 1,4 millones de dólares de sus recursos propios para la creación de un Fondo Palestino para el Empleo y la Protección Social. El informe dice que la OIT tendrá un papel a desempeñar "cuando sean tratados temas relacionados con el empleo, la seguridad social y el diálogo social".
"La OIT ha tomado y seguirá tomando medidas para reforzar su programa de cooperación técnica encaminado a crear puestos de trabajo sostenibles y oportunidades de empleo, así como a reformar las instituciones laborales".
La agenda de trabajo de la OIT incluye el respaldo a la Autoridad Palestina en la aplicación de reformas, la cooperación para el fortalecimiento institucional del Ministerio del Trabajo y las organizaciones de empleadores y trabajadores, la asistencia técnica para la creación y el funcionamiento del Fondo Palestino para el Empleo y la Protección Social, y la creación de un sistema de protección social.
"Resulta evidente el papel que puede desempeñar un diálogo social razonable para preparar y apoyar las numerosas reformas necesarias para impulsar las recuperación económica y proporcionar a los trabajadores palestinos derechos en el trabajo, empleo productivo y remunerado y protección", plantea el documento.
"En última instancia, el éxito de los programas que la OIT impulsa con sus mandantes tiene como premisa una evolución política positiva y la cooperación colectiva. Siempre estaremos preparados para apoyar el diálogo en favor de la paz. Todos debemos suscitar esperanzas y seguir adelante", dice el Director General de la OIT, Juan Somavia.
Nota 1 - La situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados , Memoria del Director General, Anexo, Conferencia Internacional del Trabajo, 91. reunión 2003. Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. ISBN 92-2-312884-6. Precio: 12,50 francos suizos.