La OIT prevé más perdidas de puestos de trabajo en el turismo debido al recelo a viajar provocado por el SRAS y la recesión económica

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 14 de mayo de 2003
Referencia OIT/03/20
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - Según un nuevo análisis * de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), es probable que este año el descenso de los viajes debido a la preocupación por la enfermedad del SRAS, junto con la actual recesión económica, provoque la supresión de otros 5 millones de puestos de trabajo en un de por sí castigado sector del turismo, lo que elevaría a 11,5 millones el número total de puestos de trabajo perdidos en el sector desde finales de 2001.

La OIT indica que estas nuevas pérdidas de empleo registradas desde principios de año vienen a sumarse a los 6,5 millones de empleos perdidos como consecuencia de la crisis que afectó a la industria del turismo y los viajes en 2001-2002. Se trata de la perdida de uno de cada siete empleos en el turismo y los viajes desde 2001, situación que según la OIT no tiene visos de terminar pronto.

La OIT señala que buena parte de la actual presión a la que se ven sometidos los empleos del turismo y los viajes puede atribuirse al brote del Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), especialmente en Asia y otras regiones. Esta presión viene a añadirse a la recesión económica o a otros factores como la preocupación por la seguridad que ya habían provocado el año pasado la perdida de puestos de trabajo en todo el mundo.

La industria de los viajes y el turismo representa más del 4 por ciento del PNB mundial y del 3 por ciento del empleo en todo el mundo. Si se tiene en cuenta a proveedores y otras actividades económicas relacionadas con los viajes y el turismo, el valor del sector puede elevarse a un 11 por ciento del PNB mundial y un 8 por ciento del empleo en el mundo.

Antes de la recesión, el empleo directo en las empresas específicas de la industria se elevaba a cerca de 80 millones de puestos de trabajo, pero si se incluyese a proveedores y otros empleos relacionados con el sector el total rondaría los 200 millones de puestos de trabajo en todo el mundo.

Los malos resultados en la industria se producen después de un período de prosperidad económica que impulsó el auge del turismo mundial a finales del decenio de 1990. En su nivel más alto, en 2000, el número de viajes internacionales aumentó en un espectacular 4,5 por ciento con respecto al año anterior. En el año 2001, la industria sufrió los efectos devastadores de los acontecimientos del 11 de septiembre y, desde entonces, su actividad se ha reducido anualmente en más de un 1 por ciento, frenando así la dinámica de crecimiento necesaria para mantener el empleo en su nivel normal.

El informe señala que las perspectivas de recuperación son desalentadoras y que los recientes acontecimientos parecen haber minado gravemente la capacidad de la industria de los viajes y el turismo para generar empleo.

Las nuevas estimaciones que hablan de más pérdidas de puestos de trabajo no hacen sino frenar el optimismo que comenzaba a reinar en el sector del turismo a principios de 2003, cuando se pensó que lo peor del 11 de septiembre ya había pasado. En 2002, el sector acababa de capear un año en el que el crecimiento había sido prácticamente nulo, y que se había agravado con los ataques a centros turísticos.

La crisis se desplaza a Asia Sudoriental y el Pacífico

La repercusión en la industria mundial de los viajes y el turismo puede analizarse dividiendo el mundo en tres zonas geográficas en función de su exposición a la crisis. Los países o zonas directamente afectados por el SRAS (Hong Kong (China), Singapur, Taiwán (China) y Viet Nam) quizá pierdan más de un 30 por ciento del nivel de empleo en viajes y turismo, mientras que sus vecinos de Asia Sudoriental y Oceanía (Australia, Fiji, Filipinas, Indonesia, Kiribati, Malasia, Nueva Zelandia, Tailandia, etc.) perderán un 15 por ciento aproximadamente. Según la OIT, el resto del mundo se enfrenta a unas pérdidas de empleo en el turismo que rondan el 5 por ciento en promedio.

En Tailandia, uno de cada nueve puestos de trabajo peligra cuando la industria de los viajes y el turismo se desploma. Los hoteles tailandeses están recibiendo cancelaciones que oscilan entre el 5 y el 10 por ciento del total de reservas, mientras que las autoridades de Bangkok han señalado la cancelación de hasta el 50 por ciento de las reservas efectuadas por turistas extranjeros. Hasta ahora, Filipinas se ha visto moderadamente afectada y ha registrado en el primer trimestre un descenso del 4 por ciento de las llegadas de extranjeros, en comparación con el mismo trimestre de 2002, a pesar de haber registrado en enero un crecimiento del 13 por ciento en comparación con diciembre del año anterior. Malasia, por su parte, se ha visto gravemente afectada y, por ejemplo, las reservas de billetes de avión han disminuido en un 40 por ciento y las tasas de ocupación hotelera en un 30 por ciento.

En el informe se advierte del daño a largo plazo en el empleo del sector y se señala que si la situación continúa habrá que tener en cuenta otros factores adicionales. Además, se indica que cuanto más tiempo se prolongue la situación, mayor será el riesgo de que los empleos del sector de los viajes y el turismo se pierdan de forma permanente.

Las nuevas formas de organización del trabajo pueden contribuir a que el sector consiga mantener un cierto nivel ante el descenso de los ingresos. Ejemplos de estas formas son los métodos de trabajo más versátiles, la reconversión profesional o el desarrollo de las calificaciones de los empleados existentes, los horarios de trabajo más flexibles y la llamada "polivalencia profesional", en la que, por ejemplo, el personal de la recepción de un hotel podría ocuparse también de las reservas por teléfono o el personal de oficina podría ayudar en la recepción.

No obstante, el informe también advierte de que las pérdidas de empleo en el turismo y los viajes a menudo golpean con mayor dureza al personal menos calificado o "socialmente más débil", ya que en época de crisis los empleadores suelen quedarse con su plantilla básica de trabajadores calificados. Los trabajadores a tiempo parcial, las mujeres, los migrantes y los jóvenes trabajadores corren más riesgo de perder su fuente de ingresos mientras la situación no se restablezca de forma definitiva y tienen más dificultades para encontrar un trabajo alternativo.

El informe de la OIT insta a los gobiernos, las organizaciones de empleadores y los sindicatos de algunos países a adoptar o desarrollar soluciones tripartitas siguiendo las recomendaciones presentadas en una Reunión informal sobre las industrias de la hotelería y del turismo: Consecuencias sociales de la crisis subsiguiente a los sucesos del 11 de septiembre de 2001. La OIT indica que un diálogo social tripartito de este tipo es esencial para apoyar a las empresas afectadas en sus esfuerzos por aplicar medidas provisionales de reducción de los gastos que les permitan seguir siendo viables y conservar el mayor número posible de puestos de trabajo.


1 - The impact of the 2001-2002 crisis on the hotel and tourism industry, por Dirk Belau, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, enero de 2003, y versión actualizada: New Threats to Employment in the Travel and Tourism Industry - 2003 , por Dirk Belau, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, mayo de 2003.

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