Las políticas activas de mercado del trabajo mejoran la seguridad laboral de los trabajadores, según un nuevo estudio de la OIT

Qué Comunicado de prensa
Fecha de la publicación 5 de noviembre de 2004
Referencia OIT/04/50
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
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GINEBRA (Noticias de la OIT) - Un nuevo informe de la OIT ( Nota 1) afirma que las políticas activas de mercado del trabajo, que incluyen una serie de medidas para la capacitación y la creación de empleos, contribuyen a aumentar la seguridad de los trabajadores y a una globalización más justa.

El informe considera que hay una clara relación entre la percepción subjetiva de los trabajadores sobre su seguridad de empleo y el gasto gubernamental en políticas activas de mercado del trabajo. El grado de protección que los trabajadores obtienen cuando pierden su empleo se convierte así en uno de los factores que influyen sobre la percepción de seguridad laboral, y es un elemento importante del trabajo decente.

Según el estudio los trabajadores de países como Holanda y Dinamarca experimentan una mayor seguridad frente a los mercados laborales que sus colegas de Japón o Estados Unidos, porque en esos países se invierte más dinero en las políticas activas de mercado del trabajo. En el caso de Holanda y Dinamarca el gasto en capacitación y creación de empleo abarca cerca de 1,6 por ciento del PIB, mientras que en EE.UU. y Japón se invierte sólo alrededor de 0,2 por ciento del PIB.

El estudio agrega que Francia, Alemania y Suecia también hacen inversiones importantes en sus políticas de mercado del trabajo, aunque el porcentaje de personas que sienten que tienen la seguridad de un empleo es menor que en Dinamarca y Holanda.

"Esto se debe a una serie de factores. Por ejemplo, en Alemania tienen influencia las consecuencias de la reunificación y recientes reformas en el mercado de trabajo, así como la persistencia del desempleo", explicó Peter Auer, experto en empleo de la OIT y coautor de este estudio. "También pone en evidencia que las políticas activas de mercado del trabajo son uno de tantos elementos que pueden afectar la percepción de los trabajadores en torno a la seguridad laboral", agregó.

A pesar que la globalización crea oportunidades y nuevos empleos, estos efectos positivos generalmente ofrecen escaso consuelo para aquellos que deben sufrir sus consecuencias negativas, dice el informe.

"Uno de los miedos que van más comúnmente asociados al de la globalización es la preocupación de ser desplazados, de ser redundantes o quedar desempleados", comentó Peter Auer. Y destacó como "en Alemania en un solo día de octubre de 2004 se anunció la reducción de 16.500 empleos por parte de empresas multinacionales y nacionales, lo que incluso detonó una huelga no autorizada en una de las plantas automotores".

La pérdida de empleos no está limitada a una sola región. En Estados Unidos alrededor de 5,3 millones de personas que habían ocupado puestos de trabajo durante más de tres años los perdieron entre enero de 2001 y diciembre de 2003. En 43 por ciento de los casos se debió al cierre de plantas o a su mudanza, incluyendo la externalización. Aunque 65 por ciento habían encontrado nuevos empleos al momento de hacer el estudio en 2004, el temor a ser desplazados es real. Y con los cambios bruscos en la inversión extranjera, los empleos también se desplazan de una economía emergente a otra.

Este informe, que es parte del seguimiento al programa global de empleo de la OIT, también descubrió que los países más abiertos a los mercados internacionales, como es el caso de Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Holanda y Suecia (medidos de acuerdo a la importancia del comercio en su PIB), también son aquellos con una red más estrecha de políticas e instituciones laborales. En otras palabras, son los que protegen más a sus trabajadores de los efectos adversos de la globalización.

Las políticas laborales, en especial las que están basadas en medidas activas, también impactan en forma positiva a la economía. Son capaces de generar un circulo virtuoso macro y microeconómico en el mundo del trabajo que justifica el gasto en este tipo de estrategias. "De hecho, las políticas activas de mercado del trabajo actúan como estabilizadoras automáticas de la economía, con gastos que aumentan durante las recesiones o en momentos de cambios estructurales, y que bajan cuando hay un momento de boom económico", destacó Umit Efendioglu, coautor del informe.

A pesar que existen diferencias entre la extensión, la estructura y las funciones de las políticas activas de mercado del trabajo alrededor del mundo, en la actualidad estas existen en la mayoría de los países. Muestran diversos grados de efectividad, en parte debido a mal diseño de los programas, deficiencias en la implementación y también a defectos en la evaluación de los programas. El informe dice que la evaluación con frecuencia se concentra solamente en los efectos directos sobre el mercado laboral, y deja de lado su impacto sobre aspectos como la cohesión social, la reducción de la pobreza, y los bienes y servicios creados por los beneficiarios de estos programas. Una razón para la falta de efectividad que puede atribuirse a estas políticas, es que con frecuencia son consideradas solamente como medidas de emergencia temporarias, mientras que los problemas a los cuales deben atacar suelen ser persistentes y recurrentes, y requieren de intervenciones más permanentes.

El informe concluye que las políticas activas de mercado del trabajo deberían ser consideradas como algo más que soluciones rápidas en momentos de crisis para pasar a ser instrumentos permanentes, pero adaptables, para hacer frente a los cambios provocados por la globalización.


Note 1 - " Políticas activas de mercado del trabajo en el mundo: hacer frente a las consecuencias de la globalización", (disponible sólo en inglés), por Peter Auer, Umit Efendioglu y Janine Leschke, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 2004.

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