GINEBRA–Los precios de los tres principales cereales alimenticios -arroz, maíz y trigo- aumentaron de manera significativa entre 2007 y la primera mitad de 2008. Esto afectó el déficit presupuestario, la balanza comercial y la inflación de varios países e incluso provocó pánico y malestar social en muchos de ellos. Los precios comenzaron a bajar en los meses finales de 2008 a medida que la crisis financiera global se convertía en una recesión a gran escala, pero aún se mantienen por encima del nivel de años anteriores.
La OIT, junto con otras agencias de la ONU, organizó un taller de dos días -el 5 y 6 de marzo de 2009- para analizar el impacto de la crisis de los precios de los alimentos sobre el trabajo decente. La reunión recomendó una serie de medidas tendientes a alcanzar la seguridad alimentaria a nivel global y a involucrar a redes de organizaciones de empleadores y trabajadores en el desarrollo e implementación de programas nacionales con este fin. La OIT trabajará conjuntamente con el Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria de la ONU para asegurar que el Trabajo Decente sea parte integral de la respuesta global a este problema.