El Trabajo Decente, y el comercio y el desarrollo, son conceptos que se refuerzan mutuamente: en el corto plazo, los efectos netos de la globalización sobre el empleo pueden ser positivos o negativos, pero las perspectivas de beneficios de productividad a largo plazo deben tener un impacto positivo sobre el empleo, en el sentido de más puestos de trabajo y mejores salarios. En su estado actual, la globalización genera tensiones sociales que son liberadas de manera impredecible y dañina. Se requiere de una acción política decisiva para logar que la globalización ofrezca oportunidades para todos. Incluso en una economía dominada por los actores globales, la gente todavía busca que sus sociedades y gobiernos les brinden un nivel adecuado de seguridad económica y social.
