El cambio climático es percibido como un peligro para la salud, el bienestar y el planeta. Pero también genera oportunidades para la creación de nuevos empleos orientados a mitigar sus efectos a través de políticas energéticas e industriales. La 300a sesión del Consejo de Administración de la OIT que comenzó esta semana tomará en consideración nuevas iniciativas por parte de representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores para enfrentar este tema desde el mundo del trabajo. OIT EnLínea habló con Peter Poschen, especialista principal en desarrollo sostenible de la OIT, sobre la “iniciativa de empleos verdes”.
OIT EnLínea: El Director General de la OIT Juan Somavia propuso en junio en la Conferencia Internacional del Trabajo una “iniciativa de empleos verdes”. ¿Cuáles son los riesgos que plantea el cambio climático al mundo del trabajo?
Peter Poschen: Uno de los riesgos más evidentes está relacionado con la seguridad económica y alimentaria, en particular en las regiones y sectores que se basan en la agricultura. 22 por ciento de la población mundial trabaja en agricultura, un sector en el cual están concentrados la mayor parte de los pobres del mundo. Debido a su impacto en los medios de vida agrícola, el cambio climático pone en peligro el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas (ODM). Además tiene un impacto negativo sobre la salud, lo cual afectará la fuerza de trabajo, en especial en los países en desarrollo. Otro sector que depende del clima es el turismo, donde el empleo ha registrado un rápido crecimiento. Es probable que desastres naturales cada vez más frecuentes e intensos provoquen o aceleren los flujos de migración y podrían incluso incrementar la tensión e inestabilidad política existentes.
OIT EnLínea: ¿Cuál es la relación entre cambio climático y el Programa de Trabajo Decente de la OIT?
Peter Poschen: El cambio climático en si mismo, el proceso de adaptación y los esfuerzos para frenarlo al reducir los desechos y los gases de efecto invernadero, tienen consecuencias de largo alcance para el desarrollo social y económico, para los patrones de producción y consumo, y por lo tanto, para el empleo, los ingresos y la pobreza. Estas consecuencias implican tanto riesgos como oportunidades para trabajo decente en todos los países, pero en especial en los más vulnerables, en los países menos desarrollados y en los pequeños Estados insulares.
OIT EnLínea: Aún así, al parecer hay grandes oportunidades para la creación de trabajos en este contexto. ¿Puede describirlas?
Peter Poschen: Las grandes inversiones para adaptarse al cambio climático podrían significar importantes oportunidades de empleo e ingresos en áreas como la protección de las zonas costeras, fortalecimiento de construcciones e infraestructuras, energía renovable, gestión de las aguas y cosechas. La mejora en la eficiencia energética ha sido históricamente una de las mayores contribuciones en la reducción de emisiones y tiene un importante potencial en la creación de nuevos empleos. Ejemplos de este tipo de empleos verdes incluyen las cientos de miles de nuevas oportunidades de trabajo generadas en la producción de energía eólica y solar en Alemania y España, en el programa para aumentar la eficiencia energética de los edificios existentes en Alemania, y en el programa de bio-energía de Brasil.
OIT EnLínea: Sin embargo, existe la preocupación de que la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono puede convertirse en una “asesina de empleos” y de hecho, reducir el empleo. ¿Es así?
Peter Poschen: Son pocas las evaluaciones cuantitativas sobre el impacto en el mercado de trabajo y la mayor parte se concentran en los países industrializados. Sin embargo, los pronósticos de un cierto número de estudios consideran que la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono no debería ser “asesina de empleos” sino más bien debería producir un incremento neto en el empleo. De acuerdo con un informe de 2006 realizado por el Ministerio del Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad de Alemania, la expansión de energías renovables podría duplicar el número de empleos en el sector para el año 2020, y alcanzar 300.000 trabajos. Sin embargo, el estudio advierte que el efecto sobre el empleo dependerá de la evolución de los precios de la energía y de la demanda externa de energía renovable. Inversiones para aumentar la eficiencia energética en Europa tendrán un efecto similar. Un 20 por ciento de ahorro en el consumo de energía se traduciría en más de 1 millón de nuevos empleos en Europa, de acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambios Climáticos. En Estados Unidos la energía renovable también tiene un efecto multiplicador en el empleo. Incluso la primera etapa del programa del bioetanol creó 147.00 empleos en todos los sectores de la economía. De acuerdo con la Universidad de California, cerca de 350.000 empleos serán creados para 2025 en Estados Unidos debido al aumento de 20 por ciento de suministro de energía proveniente de fuentes renovables.
OIT EnLínea: ¿Y en el mundo en desarrollo?
Peter Poschen: En el caso de los países en desarrollo carecemos de los estudios amplios de sector que han sido realizados en los países industrializados, pero hay numerosos ejemplos para ilustrar el potencial. En Brasil, los biocombustibles crearon cerca de un millón de empleos y hay planes para expandir la producción de biodiesel para beneficiar a los cientos de miles de pequeños propietarios de granjas. China tiene un programa de gran escala para reducir las emisiones de metano de la ganadería que está creando una nueva industria de fabricantes y productores de maquinarias de biogas. En Sudáfrica, la modernización de la energía de las viviendas en los suburbios reduce las emisiones y crea más de 100 nuevos trabajos cualificados por cada 100 unidades habitacionales renovadas. Proyectos de este tipo pueden extenderse a gran escala porque tienen la capacidad de atraer financiamientos de los países industrializados a través del mecanismo para un desarrollo limpio creado por el Protocolo de Kyoto.
OIT EnLínea: ¿Y las 1.600 millones de personas que no tienen acceso a formas modernas de energía?
Peter Poschen: La energía renovable a pequeña escala para la generación descentralizada de electricidad podría dar un empuje importante al desarrollo y a la reducción de la pobreza a través de empleos verdes. Los vínculos entre cambio climático y desarrollo aún están germinando, pero el potencial puede verse, por ejemplo, en los proyectos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial que relacionan la generación de electricidad a los programas de empleo juvenil en México y Cuba o en la promoción de energía solar por parte de la Asociación de Mujeres Trabajadoras por Cuenta Propia (SEWA) en India.
OIT EnLínea: ¿Cuál es el aporte de la OIT?
Peter Poschen: La OIT fue invitada a participar en los programas del sistema de las Naciones Unidas en China y Brasil financiados por el Fondo español de Desarrollo del Milenio que están focalizados en eficiencia energética y bionergía. En China, incluye el diseño y verificación de modos de mejorar la eficiencia energética en pequeñas empresas siguiendo los lineamientos del exitoso Programa de la OIT sobre las mejoras del trabajo en las pequeñas empresas (WISE). El programa en Brasil ayudará a evaluar el potencial de empleo e ingresos, la organización de productores y el diseño de programas de ampliación que promuevan la productividad y el trabajo decente en la cadena de valor agregado de los biocombustibles.
OIT EnLínea: ¿Cómo pueden participar los mandantes de la OIT de gobiernos, empleadores y trabajadores en una “iniciativa de trabajos verdes”?
Peter Poschen: El cambio climático no es sólo un tema ambiental. Tiene evidentes consecuencias económicas y sociales y está estrechamente vinculado a un programa más amplio de desarrollo sostenible. La respuesta al cambio climático debe estar incorporada en estrategias de desarrollo nacional, local y sectorial. La participación activa de gobiernos, empleadores y trabajadores como principales protagonistas sería muy valiosa. En muchos países nuestros mandantes han expresado la necesidad de aumentar su participación en estos debates políticos.
OIT EnLínea: ¿Las agencias de las Naciones Unidas son también fundamentales para que esta iniciativa de empleos verdes tenga éxito?
Peter Poschen: La respuesta al cambio climático activará importantes flujos financieros, también para asistencia técnica, y será un tema importante para el objetivo del sistema de las Naciones Unidas de “Unidos en la acción”. La Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas para la coordinación (JJE) adoptó en su reunión de octubre 2007 un enfoque conjunto sobre el cambio climático. El Director General de la OIT, Juan Somavia presentó la “iniciativa de empleos verdes” durante la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre cambio climático que se llevó a cabo en Nueva York el 24 de septiembre. La OIT apoyará activamente la iniciativa del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, para un enfoque integrado de todo el sistema sobre el cambio climático.
Lograr que nuestras sociedades tengan mayor capacidad de respuesta a los impactos del cambio climático está estrechamente relacionado con garantizar la estabilidad de los lugares y los mercados de trabajo. Gracias a su mandato, mandantes y experiencia, la OIT podría desempeñar un papel fundamental a escala nacional e internacional en un enfoque conjunto del sistema, en particular a través de los programas de Trabajo Decente por país. En estrecha cooperación con otras agencias de las Naciones Unidas, la OIT puede contribuir a facilitar la transición económica y social para sectores clave como producción de energía, construcción, transporte y otros sectores importantes, al promover empleos verdes que contribuyan al crecimiento mientras reducen las emisiones, y lugares de trabajo respetuosos del medio ambiente al movilizar empleadores y trabajadores para mejorar la eficiencia energética de las instalaciones y equipos existentes, en particular en las pequeñas empresas.
