KATMANDÚ, Nepal (OIT en línea) – Los Chepang, una de las 59 comunidades indígenas en Nepal, practican la ‘rotación de cultivos’ o khoriya, como desde hace siglos se conoce a nivel local. En este sistema integrado de agricultura se cultiva un lote de tierra para luego dejarlo “descansar y recuperar” por algunos años. Durante este tiempo, diversas plantas y árboles crecen de manera espontanea en la tierras inactivas. Mientras, los Chepang cultivan otras tierras que han reposado, cuya vegetación será cortada y luego quemada, antes de sembrar los cultivos, y luego el ciclo se repite.
Gracias a la experiencia de muchos años y a los conocimientos transmitidos a través de generaciones, los Chepang saben que este método es eficaz en los terrenos escarpados en los que trabajan. Ayuda a prevenir la erosión del suelo y cuando es practicado bajo condiciones apropiadas, es también sostenible desde el punto de vista ambiental. A pesar de esto, algunas autoridades locales y organizaciones de desarrollo tienen opiniones divergentes. Es percibido como uso improductivo de la tierra y desperdicio de recursos naturales, una opinión que desafortunadamente está difundida en Nepal y en muchos otros países.
Los proyectos y las políticas de desarrollo han ignorado hasta ahora el potencial de la rotación de cultivos como un modelo viable y sostenible del uso de las tierras en Nepal, las cuales proveen una fuente importante de alimentos seguros para algunos de los grupos más vulnerables de las poblaciones indígenas. “Es la primera vez que escucho la palabra Khoriya”, dijo un representante de un distrito en el centro de Nepal.
Un nuevo estudio realizado por la OIT y el ICIMOD (Centro Internacional para el desarrollo integrado de las montañas) demuestra que la falta de un entorno de políticas de apoyo puede ser la razón central del aumento de la pobreza y la degradación de la tierra en zonas de rotación de cultivos, más que el uso inapropiado de la tierra por parte de las comunidades indígenas agrícolas.
“Las políticas oficiales promueven sobre todo los cultivos permanentes, en particular el de especies muy conocidas como el cardamomo”, explicó Elisabeth Kerkhoff, coautora de un nuevo estudio de la OIT sobre la rotación de cultivos en Nepal(Nota 1). En conformidad con esta política, el gobierno prohibió algunas fases de la rotación de cultivos, como la quema controlada, y en algunos casos el método fue totalmente vedado porque es percibido como no sostenible.
Este nuevo estudio, sustentado por estudios anteriores realizados por el ICIMOD, demuestra que algunas formas de rotación de cultivos pueden ser más sostenibles desde el punto de vista ambiental que la agricultura sedentaria, y al mismo tiempo, ofrecer mayor seguridad alimenticia a las poblaciones indígenas. En el caso de los Chepang, la diversidad de cultivos, como arroz, maíz, soya, papaya y mango les da otras alternativas cuando se pierde un cultivo.
La actividad agrícola no es suficiente para ganarse la vida, los Chepang la complementan con otras ocupaciones tradicionales como la caza, la pesca y la recolección de tallos y raíces, muchos de los cuales pueden encontrarse en los terrenos inactivos.
Abordar las necesidades de las poblaciones indígenas
Si la situación en Nepal es comparada con los derechos protegidos por los Convenios No. 111 sobre Discriminación (Empleo y Ocupación) y No. 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT, emergen otros aspectos, en particular el derecho a la tierra y a los recursos naturales, acceso a servicios y otros beneficios, consulta y participación en la toma de decisiones.
Nepal reconoce dentro de sus fronteras 59 grupos indígenas (conocidos como Adivasi-Janajatis en nepalés). Hay también un reconocimiento siempre mayor de su apego a los territorios tradicionales. Sin embargo, el primer censo de tierras realizado en los años 70 no consintió el registro de la tierra utilizada en la rotación de cultivos. Al aparecer sin propietarios, otras comunidades e individuos han reclamado el derecho sobre esas tierras, gran parte de las cuales han pasado a ser propiedad del Estado y transformadas en selvas comunitarias donde está prohibida la rotación de cultivos, así como la pesca y la caza.
El registro de las tierras tradicionales por parte de los pueblos indígenas fue aún más difícil debido al pago de los impuestos sobre la tierra. Para muchas poblaciones fue casi imposible porque las tierras pertenecían a la comunidad y el registro de una propiedad común no estaba permitido. Es más, en la actualidad un 60 por ciento de los Chepang no tienen la nacionalidad nepalesa, un requisito para el registro.
Nepal ratificó el Convenio No. 111 de la OIT sobre Discriminación en el empleo y ocupación y está considerando la ratificación del Convenio No. 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales.
El Proyecto para promover la política sobre los pueblos indígenas y tribales (PRO 169) de la OIT, en la actualidad apoya una serie de actividades relacionadas con el desarrollo de los pueblos indígenas en Nepal, con la esperanza de que estos instrumentos puedan ser utilizados para ayudar a los Chepang y a otros pueblos indígenas en Nepal que practican la rotación de cultivos a mantener y desarrollar sus ocupaciones tradicionales, las cuales no sólo son una parte central de su cultura e identidad, sino que contribuyen además a garantizar un modo de vida sostenible.
El trabajo de la OIT para los pueblos indígenas tiene una doble finalidad. PRO 169 tiene el objetivo de integrar los principios establecidos en el Convenio 169 en prácticas gubernamentales, fomentar el diálogo entre los pueblos indígenas y el gobierno nacional, y aumentar la conciencia y la comprensión del Convenio.
En 2006, PRO 169 emprendió actividades en Bangladesh, Bolivia, Burkina Faso, Burundi, Camboya, Camerún, la República Democrática del Congo, Filipinas, Guatemala, Honduras, India, Kenya, Marruecos, Nepal, Paquistán, Perú, y la Federación Rusa.
El programa OIT-INDISCO complementa el trabajo de PRO 169 al emprender iniciativas sobre desarrollo económico y trabajo decente adecuadas a las culturas particulares, aspiraciones y características específicas de los pueblos indígenas.
Nota 1 The right to practice shifting cultivation as a traditional occupation in Nepal (El derecho a practicar la rotación de cultivos como una ocupación tradicional en Nepal). Un estudio de caso para la aplicación de los Convenios 111 de la OIT (Empleo y Ocupación) y 169 (Pueblos Indígenas y Tribales). Por Kamal Aryal y Elisabeth Kerkhoff, Oficina Internacional del Trabajo e ICIMOD (2007, de próxima publicación).