Cuando el tsunami azotó la región costera de Banda Aceh hace casi tres años, Asriana vio su mundo derrumbarse. Perdió no sólo a su marido, sino también su medio de sustento, una pequeña fábrica de rosquillas.
Asriana intentó sacar su negocio a flote, pero era difícil. Fue entonces cuando escuchó hablar de una formación propuesta por la Organización Internacional del Trabajo en el marco de su programa “Inicie su negocio”.
Asriana
El tsunami se llevó todo el material de mi empresa, la licuadora, el horno, el robot de cocina, pero también todo mi dinero, más de millón y medio de rupias que había ahorrado para comprar una formadora de rosquillas.
Durante su formación, Asriana elaboró un plan de empresa que le permitió conseguir un pequeño subsidio de doscientos dólares. Así pudo comprar nuevos equipos y productos y su pequeña fábrica de rosquillas se convirtió en una sólida empresa.
Asriana
Esta formación me fue muy útil. Con ella beneficié de una publicidad gratuita para mis rosquillas, lo cual me permitió encontrar otra tienda como cliente. También aprendí mucho en el campo de la gestión financiera: ahora sé cómo se calcula la ganancia y manejo en forma separada mis gastos personales y los de la empresa.
La mayoría de los sobrevivientes del tsunami se quedaron sin ningún medio de sustento. Algunos también perdieron al principal sostén de su familia y, de un día para otro, tuvieron que ponerse a trabajar para vivir y sustentar a los suyos. Para estas personas, es vital poder adquirir competencias.
Dewi, profesor de gestión empresarial
Esta formación es muy importante porque no se consigue fácilmente. Pocas organizaciones internacionales la ofrecieron a los sobrevivientes de Aceh. Gracias al apoyo de la OIT, muchas personas ya aprenden a administrar una empresa y la mayoría de ellas logran montar su propio negocio.
La fábrica de rosquillas de Asriana tiene mucho éxito. Ahora ella sueña con tener su propia tienda. Mientras tanto, trabajo duro para hacer frente a la demanda por sus sabrosos dulces. Ya que sus ingresos aumentaron, empleó a sus padres y a su hermana para tener ayuda. Gracias al espíritu empresarial de Asriana, esta familia ya alcanzó la seguridad financiera.
ILO Page
