Madagascar

Desde 1992, la OIT ha colaborado con varios organismos, tales como el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), la OMS (Organización Mundial de la Salud), EU/CARE y el FNUDC (Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización), entre otros, para poner en marcha un programa de reconstrucción y rehabilitación a gran escala, a fin de contrarrestar las secuelas de varios ciclones devastadores que tuvieron lugar en la costa este y sur de Madagascar. La colaboración de la OIT incluye (i) la formación y el desarrollo de la capacidad de pequeños y medianos contratistas del sector de la construcción que utilizan mucha mano de obra, y (ii) la promoción de sistemas y procedimientos de contratación que garanticen un mejor acceso al mercado público para los contratistas y mejores condiciones laborales para los trabajadores. Gracias al aporte económico de NORAD (Organismo de Cooperación para el Desarrollo de Noruega), es probable que el programa se extienda al sector de la educación, y posiblemente también al de la salud.

A finales de los ochenta, se estableció un programa de inversión comunitario y multisectorial, fundado por el PNUD, el FNUDC y la Unión Europea, que funciona como un instrumento de "dimensiones sociales del ajuste" y que tiene como objetivo mitigar la pobreza y crear empleo en zonas específicas del país. A través de métodos participativos, los pequeños contratistas y las comunidades beneficiarias aportaron su trabajo para la consecución del programa. Los resultados positivos alcanzados han llevado a incluir un componente de "inversión para los pobres" dentro de un programa futuro del PNUD para la mitigación de la pobreza en todo el país. El establecimiento de unidades descentralizadas de apoyo técnico ha demostrado ser muy efectivo para promover inversiones sociales y productivas eficaces e impartir formación en el sector privado y en las organizaciones comunitarias. No obstante, el PNUD culminó la financiación del equipo de asistencia técnica en junio de 1999.

La primera fase del proyecto de demostración, financiado por NORAD, sobre rehabilitación y mantenimiento de caminos con un alto coeficiente de mano de obra en la región de Antsirabe finalizó satisfactoriamente. El proyecto incluyó la formación de pequeños contratistas, el asesoramiento en materia de políticas a nivel central y el mantenimiento de caminos por parte de los usuarios. El personal contratista de más de 50 empresas (empresarios, capataces y mandos) y el personal principal del Ministerio de Obras Públicas recibieron amplia formación teórica y práctica sobre la gestión de contratos y de proyectos del sector vial con un alto coeficiente de mano de obra. En la fase actual, iniciada en 1995 y financiada por NORAD, la UE, GTZ y el Banco Mundial, el proyecto hace hincapié en la elaboración de manuales de formación y de documentación contractual que sean apropiados para las obras viales intensivas en mano de obra. Hacia fines de 1997, el centro de formación vial basada en la mano de obra, ubicado en la región de Antsirabe, fue transformado en una organización sin fines de lucro encargada de la formación de pequeños contratistas que intervienen en este tipo de obras públicas. En mayo de 1997, se fundó una asociación de pequeños y medianos contratistas que utilizan mano de obra abundante. Asimismo, la OIT ha comenzado un estudio junto con el Ministerio de Trabajo para ofrecer condiciones laborales adecuadas a la mano de obra, especialmente a los trabajadores temporales de las aldeas. En junio de 1999, se publicaron una serie de manuales de formación para PYME que recurren a una mano de obra abundante. En ese mismo año se preparó una nueva fase del programa para cubrir el período 2000-2003, con la posible financiación de NORAD.

Modernización de la infraestructura urbana en Madagascar


En los años 1993 y 1994 se creó un Fondo Social denominado SECALINE, que contó con el financiamiento del Banco Mundial e incluyó los siguientes componentes: (i) un Fondo de Inversiones para el Desarrollo (FID), (ii) un componente intensivo en mano de obra para la mitigación de la pobreza urbana (HIMO Urban), (iii) un componente de nutrición y salud y (iv) un componente de sensibilización e información. A petición del Banco Mundial, la OIT preparó los objetivos, los principios, las reglas y las reglamentaciones del FID, que consisten básicamente en la ejecución de obras públicas por parte de contratistas privados en las zonas rurales de dos provincias. El FID opera como un organismo del sector privado y la OIT no proporciona asistencia técnica directa adicional. Sin embargo, el FID envía a los contratistas y a los ingenieros consultores al centro de formación HIMO Routes de la región de Antsirabe.

El componente urbano de HIMO ha sido ejecutado directamente por la OIT. El objetivo ha sido llegar directamente a aquellos grupos de pobres indigentes que no tienen posibilidad de encontrar trabajo a través de las estrategias de desarrollo del sector privado. Por lo tanto, el programa HIMO urbano ha sido ejecutado por la administración pública. No obstante, los contratos comunitarios (fundamentalmente para los trabajos de mantenimiento) han sido promovidos por el proyecto. Entre las consecuencias más importantes del proyecto (en el que dos tercios de sus empleados son mujeres), se encuentra la creación de una "red de seguridad" para los más pobres, garantizando ingresos mínimos, alimentación, nutrición y salud para los beneficiarios. El apoyo financiero a WB/SECALINE finalizó en diciembre de 1998, tras lo cual se preparó una nueva propuesta de programa, que abarca seis ciudades, y que será presentada ante la UE. Además, el Programa Mundial de Alimentos ha programado un aporte de alimentos a cambio de trabajo para un programa de HIMO urbano en el sur; sin embargo, aún no existen donantes para cubrir los costos operativos y de asistencia técnica.

El desarrollo actual del Plan de Acción de Madagascar 2012 (MAP, por sus siglas en inglés) y la introducción simultánea de un sistema para programar y presupuestar la acción del gobierno según objetivos estratégicos, ofrecen posibilidades reales de introducir pruebas de creación de empleo y aumentar el uso de recursos locales en los procesos de planificación y elaboración de presupuestos. Concretamente, se espera que se establezca un vínculo más explícito entre el programa de inversión pública y la política de empleo.

Los programas de inversión basados en el uso óptimo de la mano de obra y de los recursos locales están funcionando en muchos sectores de Madagascar, especialmente en las áreas de las carreteras rurales, los edificios públicos (escuelas, centros de salud), las instalaciones hidro-agrícolas y municipales en las zonas rurales y urbanas, etc.

Han demostrado que son factibles desde el punto de vista técnico y rentables a nivel microeconómico (PYME). Sus resultados han sido reconocidos por el Gobierno y los donantes, especialmente en términos de calidad y costos, formación de técnicos y gerentes de PYME, fortalecimiento de la alianza entre el sector público y el privado, apoyo a la descentralización y a las comunidades locales para la planificación, el desarrollo y el mantenimiento de infraestructura nueva o rehabilitada, eficiencia de los procedimientos de contratación, etc.

Los Proyectos HIMO, financiados por los Gobiernos de Noruega y Madagascar, colaboran con varios ministerios clave, entre los que se encuentran el de Obras Públicas y Transporte, el de Educación y el Ministerio encargado de la Descentralización y el Desarrollo Regional y Municipal.

El personal de los organismos y municipalidades pertinentes, los técnicos y gerentes de las PYME y los consultores de ingeniería reciben formación acerca del uso de métodos basados en recursos locales para el diseño, la construcción y el mantenimiento de infraestructura básica, la preparación y la supervisión de contratos y la aplicación de procedimientos de adquisición eficientes. También se refuerzan las asociaciones entre el sector público y el privado, con inclusión de las comunidades locales.

1. Proyecto urbano intensivo en mano de obra HIMO 2006-2009


El objetivo del proyecto es reducir la pobreza en la región de Anosy, colaborando con los esfuerzos del gobierno para fortalecer la administración descentralizada y la creación de empleo, a través de:

  • la mejora de la administración local y el refuerzo de la capacidad de las municipalidades situadas en la región de Anosy, como plataforma para un desarrollo económico y social participativo en las áreas del ingreso público local, los procedimientos contractuales, la gestión de fondos para el desarrollo local y la cooperación intercomunal;
  • el fortalecimiento de la capacidad de los actores económicos locales (como los contratistas a pequeña escala, los ingenieros consultores y las organizaciones comunitarias), a fin de desarrollar infraestructura económica y social y crear empleo local a través de métodos basados en recursos locales;
  • la construcción y/o rehabilitación de caminos, canales de irrigación, escuelas, carreteras urbanas, baños y lavabos públicos;
  • el fortalecimiento de la capacidad de los operadores de la región de Anosy en las áreas de diseño, supervisión, control y ejecución de la construcción y rehabilitación de infraestructura de valor económico y social.

2. Proyecto rural intensivo en mano de obra HIMO 2008-2012


Este proyecto contribuye a la puesta en marcha del programa "Educación para Todos", en colaboración con todos los actores nacionales e internacionales que lo apoyan utilizando métodos basados en recursos locales. Responde a varias necesidades prioritarias relacionadas con la construcción de centros educativos y el fortalecimiento de la capacidad del sector privado y de las asociaciones de padres para la gestión y el mantenimiento habitual de las escuelas construidas. Esto incluye la creación de puestos de trabajo y la potenciación de los participantes locales de las regiones beneficiarias del proyecto.