El Programa de Finanzas Sociales utiliza instrumentos financieros para promover el trabajo decente, fomentando la financiación sostenible con un objetivo social. Incluye elementos tales como el crédito, los ahorros y otros productos que pueden ayudar a los pobres a lidiar mejor con el riesgo, aprovechar las oportunidades generadoras de empleo, organizarse y hacer oír su voz.
Las finanzas sociales también procuran fomentar y alentar a aquellas instituciones que atienden a las necesidades financieras de los trabajadores pobres, como por ejemplo los grupos de mujeres y las pequeñas y medianas empresas que crean puestos de trabajo.
Además, promueven políticas del sector financiero que establezcan incentivos para abrir el mundo financiero a la mayoría trabajadora, creando un entorno propicio para el funcionamiento de instituciones de microfinanzas.


