Durante el período 2010-2015, la estrategia de la OIT destinada a fomentar el empleo pleno, productivo y libremente elegido, tal como se estipula en el Convenio núm. 122, se regirá por el Programa Global de Empleo, e incluirá los siguientes resultados fundamentales:
- políticas coordinadas y coherentes que generen empleos productivos, trabajo decente y oportunidades de obtener ingresos;
- políticas de desarrollo de las competencias profesionales para aumentar la empleabilidad de los trabajadores, la competitividad de las empresas y la capacidad integradora del crecimiento;
- políticas y programas que promuevan empresas sostenibles y la iniciativa empresarial.
Los resultados canalizarán el apoyo prestado por la Oficina a los mandantes para incrementar el empleo productivo y el trabajo decente, sobre todo a través de iniciativas destinadas a aumentar la demanda de trabajadores, la empleabilidad y la calidad del trabajo. La estrategia en materia de empleo se aplicará dentro de un marco que integrará los cuatro objetivos interrelacionados del Programa de Trabajo Decente, así como a través de la formulación de políticas y programas y de la participación de los interlocutores sociales y otras partes interesadas. Se hará especial hincapié en el problema del desempleo y la vulnerabilidad de los jóvenes. Entre otras prioridades cabe mencionar la prestación de apoyo a los mandantes en la formulación y aplicación de políticas integradas para el empleo rural, la transformación de la economía informal y las respuestas en situaciones de crisis.
La Oficina promoverá la igualdad de oportunidades para las mujeres y los hombres, entre otras formas, mediante la aplicación de herramientas existentes tales como la lista de verificación en materia de género, que abarca todos los ámbitos de política del Programa Global de Empleo.
La estrategia incluye un enfoque global de la gestión del conocimiento, con un ciclo integrado de investigaciones, intercambio de conocimientos e impulso de actividades en redes con organismos de las Naciones Unidas y otros interlocutores externos. Este enfoque se orientará hacia la coherencia y promoción de las políticas, la cooperación técnica, y el seguimiento y las evaluaciones de impacto del trabajo decente.

