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¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad


Desde 1919, la Organización Internacional del Trabajo ha procurado garantizar los derechos laborales y mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y los hombres. Hace 50 años, en 1958, la OIT adoptó el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), (núm. 111), que sigue siendo el más completo y específico instrumento internacional sobre la discriminación e igualdad en el mundo del trabajo.
> La igualdad de género en el corazón del trabajo decente: campaña 2008-2009


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¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Hay discriminación cuando se hace una distinción, exclusión o preferencia basada en ciertos motivos, como por ejemplo raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social, que tenga un efecto negativo en el goce de la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación. El Convenio núm. 111 aborda todas las formas de discriminación directa o indirecta en el mundo del trabajo, ya sea en la legislación o en la práctica. Si bien la discriminación directa ha ido disminuyendo con los años, aún persisten muchas formas de discriminación indirecta. Photo:ILO/Maillard J.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
La cantidad de mujeres que trabajan hoy en día, en la economía formal, no guarda precedentes. Hay una mayor proporción de mujeres en los servicios públicos y las políticas de igualdad de oportunidades en el ámbito global siguen creciendo. No obstante, a pesar de que en materia de formación académica y de experiencia laboral las brechas de género se han reducido, en términos generales, las mujeres aún ganan menos que los hombres, son mayoría en los empleos informales y atípicos, deben sortear más obstáculos para obtener cargos altos y conservarlos, y soportan con desigualdad el peso de las responsabilidades familiares. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
La capacitación y la educación son en extremo importantes a la hora de determinar las oportunidades efectivas para acceder al empleo y la ocupación. La insuficiencia de inversión en la educación y capacitación de las niñas y de las mujeres, se repite de generación en generación. Suele comenzar en los primeros años y continuar a lo largo de sus vidas, y mina la capacidad de obtener un trabajo decente y productivo. Las políticas destinadas a abordar la segregación de género en la educación, la capacitación y el empleo requieren un conjunto de medidas integrales. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Aún persiste un alto grado de segregación en los mercados de trabajo de todo el mundo. La segregación ocupacional es una expresión de desigualdad, ya que ella implica diferencias de poder, de conocimientos, de ingresos y de oportunidades. Si bien hoy en día se siguen sumando mujeres a ocupaciones que tradicionalmente eran privativas de los hombres, en especial en los campos científico y técnico, la participación de la mujer dista mucho de ser igual a la de los hombres en estas áreas. Photo:ILO/Maillard J.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Los conflictos entre las responsabilidades laborales y familiares y sus implicaciones para establecer la igualdad en el mercado de trabajo han adquirido gran importancia. Algunos factores, como por ejemplo las largas jornadas laborales, tienen una incidencia desproporcionada en las mujeres, por ser ellas las que principalmente se ocupan todavía del cuidado de la familia, lo cual reduce su libertad a la hora de decidir si desean o no trabajar, dónde y en qué tipo de empleo. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Las diferencias salariales siguen siendo una de las formas más persistentes de desigualdad entre los hombres y las mujeres. Varían de país en país e inclusive dentro de los países, entre el sector público y el sector privado, así como también entre diferentes sectores de la economía. Las mujeres que trabajan reciben, en promedio, salarios más bajos que los hombres. En 1951 la OIT adopto el Convenio sobre la igualdad de remuneración (núm. 100). Las políticas que procuran eliminar la discriminación en materia de remuneración no sólo deben abordar la discriminación que existe en el mercado de trabajo, sino también las percepciones con respecto al papel de la mujer y la dificultad de equilibrar el trabajo con las responsabilidades laborales y familiares. Garantizar el principio de igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor es un elemento clave para erradicar la discriminación por motivo de sexo y promover la igualdad entre los géneros. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Las mujeres indígenas tienen menos acceso a todos los niveles de educación, reciben salarios más bajos, trabajan en peores condiciones y son particularmente vulnerables al abuso, acoso sexual y a la trata cuando buscan trabajo lejos de sus comunidades. Las mujeres indígenas también están limitadas por las prácticas culturales discriminatorias, que impiden la educación de las niñas o la herencia de tierras por parte de las mujeres. Photo:ILO/Maillard J.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Los trabajadores migrantes suelen padecer la discriminación en razón de la religión, el color de la piel, la raza, y reciben un trato desfavorable debido a su condición de inmigrantes. Prácticamente el 50% de los trabajadores migrantes del mundo son mujeres que dejan sus hogares para trabajar en otros países, en trabajos mal pagos y no calificados. Muchas de ellas ni siquiera pueden hacer valer sus derechos y exigir la aplicación de las leyes laborales en condiciones de igualdad. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Las mujeres con discapacidades tienen más posibilidades que otras de caer en la pobreza, de ser excluidas de la educación, de no tener empleo o acceso a los servicios de salud o a otros servicios públicos. A la hora de diseñar iniciativas de formación profesional y empoderamiento económico, como por ejemplo el acceso al microcrédito, estas mujeres quedan mucho más relegadas que las que no padecen discapacidades. En efecto, las diferencias de salario también están presentes entre los hombres y mujeres con discapacidades. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
A medida que las mujeres entran en años, las formas de discriminación que enfrentan van sumando otras, como la discriminación en razón de la edad. Como las mujeres continúan siendo las principales responsables del cuidado familiar, esto puede haber contribuido a que la historia de trabajo de la mujer tenga huecos y también a que se desempeñe en trabajos a tiempo parcial, lo que termina dando como resultado que las mujeres no tengan una cobertura social adecuada. Los trabajadores de la economía informal generalmente no se benefician de las políticas que promueven la igualdad entre hombres y mujeres. Estas políticas generalmente apuntan a los lugares de trabajo y empleados del sector formal. Así es como la discriminación empuja a las mujeres a los niveles más bajos de la economía informal. Photo:ILO/Crozet M.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
Los Gobiernos tienen la gran responsabilidad de garantizar la igualdad entre mujeres y hombres en el lugar de trabajo. Para garantizar la igualdad en el trabajo es fundamental promulgar leyes contra la discriminación. En este sentido, se han logrado grandes avances y cada vez son más las sociedades que entienden que los lugares de trabajo libres de todo tipo de discriminación favorecen el interés de las personas, las comunidades y las naciones. Entre los hechos más positivos, se destaca la adopción de una legislación integral sobre igualdad de género y la legislación sobre acoso sexual. Sin embargo, los problemas persisten. Por ejemplo, algunas categorías de trabajadores suelen encontrarse excluidos de la legislación nacional. Algunos países no prohíben la discriminación por sexo en todos los aspectos del empleo. Todavía quedan muchos desafíos por enfrentar para asegurar el cumplimiento efectivo de las leyes de igualdad y de no discriminación. Photo:ILO/Maillard J.
¡Removamos los obstáculos! En el buen camino hacia la igualdad
El papel de las organizaciones de empleadores y trabajadores es fundamental para promover la igualdad y luchar contra la discriminación. Se requiere la colaboración activa para desarrollar y controlar el cumplimiento de medidas y políticas antidiscriminatorias y de promoción de la igualdad, y su aplicación por sectores y empresas. En los últimos años, las organizaciones de trabajadores y empleadores han concedido mucha atención al acoso sexual, a la compatibilidad de las responsabilidades laborales y familiares, y a la igualdad de acceso y de oportunidades respecto del desarrollo profesional. Las organizaciones de empleadores reconocen que, en general, las mujeres enfrentan desafíos y obstáculos específicos en las distintas etapas de empleo, y que las empresas tienen la función de promover la igualdad de género. Los lugares de trabajo libres de todo tipo de discriminación redundan en el interés ¿comercial¿ de las empresas y de las instituciones. Photo:ILO/Crozet M.

  
  
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Última actualización: Viernes - 20 septiembre 2019