FORMACION PROFESIONAL

Desafíos del empleo juvenil: “El aprendizaje a lo largo de la vida es fundamental”

El especialista en empleo y desarrollo productivo de la OIT Argentina, Christoph Ernst, brindó una charla técnica sobre empleo juvenil en la presentación del informe “La oportunidad de generar negocios con impacto social”, organizado por el BID y la Fundación Forge Argentina.

Comunicado de prensa | 13 de agosto de 2019
BUENOS AIRES (OIT Argentina) – En todo el mundo, los jóvenes y sus perspectivas de empleo son motivo de preocupación de cara al futuro. Por su falta de experiencia y formación, este segmento de la población laboral activa presenta condiciones de mayor vulnerabilidad e inestabilidad. La oficina de país de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina, estudia el fenómeno para brindar recomendaciones que permitan abordar este desafío.

En esta línea, junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación Forge Argentina, la OIT participó de la presentación del estudio La oportunidad de generar negocios con impacto social. La Fundación Forge se encuentra comprometida con la “Iniciativa Mundial sobre Empleo Decente para los Jóvenes”, impulsada por las Naciones Unidas, que busca reducir la brecha entre la oferta de trabajo y las oportunidades que tienen los jóvenes de América Latina. Este desafío es parte de la Agenda de Desarrollo Sustentable 2030 que promueven todas las agencias de la ONU, incluida la OIT.

El programa de Forge está orientado a facilitar la empleabilidad de jóvenes egresados de escuelas secundarias en zonas vulnerables. Marcelo Fernández, director de esa entidad en el país, destacó que los jóvenes son optimistas respecto de su futuro a pesar de las dificultades actuales. Así, se refirió al programa de formación y trabajo de la fundación, enfocado en promover habilidades blandas con una orientación técnica, que permite a las empresas un retorno de inversión en los costos de contratación. “Contamos con 16 centros de formación y difundimos nuestro programa en más de 300 escuelas públicas de la región, donde estamos en cinco países”, dijo Fernández. En Argentina, la fundación contribuyó con la formación de más de 10.000 jóvenes durante este año.

La OIT Argentina estuvo presente en el evento para dar un informe detallado sobre la situación del empleo juvenil a escala global y regional, de la mano de su especialista en empleo y desarrollo productivo, Christoph Ernst. Según Ernst, la inserción laboral para los jóvenes no representa solamente un desafío cíclico, sino también estructural. En América Latina, el desempleo en los jóvenes es tres veces más alto que el desempleo de los adultos. “En la actualidad, hay 66,6 millones de jóvenes desempleados en el mundo. También hay más de 144 millones de jóvenes que viven por debajo del umbral de la pobreza”, describió Ernst para tomar mejor dimensión de la problemática.

Estos datos se pueden contextualizar con las Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo (una tendencia para el 2019 elaborada por la OIT) y la última entrevista sobre las tasas de desocupación juvenil, realizada por OIT Noticias al especialista regional Guillermo Dema. Allí se habla de casi 10 millones de jóvenes entre 15 y 24 años de edad que buscan incorporarse a los mercados de trabajo pero no consiguen una oportunidad.

“Entre los principales problemas que enfrentan los jóvenes en su transición al trabajo decente están la deserción escolar y la falta de oportunidades de empleos formales. No obstante, tres de cada cinco jóvenes ven su futuro al 2030 con optimismo. Las competencias en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM) son percibidas como buenas oportunidades. Debemos educar y formar para el trabajo, pero también para la vida”, dijo Ernst.

Sobre la vinculación de las empresas en el proceso de formación, Ernst lo destaca como un aporte “indispensable”. Al respecto, expresó: “Desde la OIT apoyamos todos los procesos del diálogo social entre gobiernos, empresas y trabajadores para fomentar la transición de la escuela al trabajo”, precisó el especialista y agregó que “el trabajo del futuro trae cambios y nuevas habilidades”. Asimismo, el especialista destacó que “las exigencias y tareas cambiarán más rápido y el aprendizaje a lo largo de la vida es fundamental”.

Para Ernst, los servicios basados en el conocimiento van a primar en las expectativas laborales del mañana. “La inteligencia artificial, el big data, la economía verde y la bioeconomía generarán nuevas oportunidades”, aclaró y destacó la importancia de “involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones, para crear empleos decentes basados en la seguridad y salud en el trabajo”.

En ese marco, Mariel Sabra, especialista del BID Lab, señaló que los jóvenes que tienen un primer empleo no registrado “tienen altísimas chances de permanecer en el mercado informal”. En el país, indicó Sabra, “más del 50 por ciento de los jóvenes trabajan en la informalidad”.

Durante la jornada, se presentaron los resultados del estudio que realizó Zigla, bajo supervisión técnica del BID y de la OIT, para evaluar el retorno de inversión positivo de los jóvenes que participaron del programa de formación impulsado por Forge. Los resultados han generado una enorme satisfacción para todas las partes involucradas; por ello, el BID se comprometió a incrementar su respaldo y ampliar significativamente la asignación presupuestaria para seguir financiando el programa.

BUENOS AIRES (OIT Argentina) – En todo el mundo, los jóvenes y sus perspectivas de empleo son motivo de preocupación de cara al futuro. Por su falta de experiencia y formación, este segmento de la población laboral activa presenta condiciones de mayor vulnerabilidad e inestabilidad. La oficina de país de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina, estudia el fenómeno para brindar recomendaciones que permitan abordar este desafío.

En esta línea, junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación Forge Argentina, la OIT participó de la presentación del estudio La oportunidad de generar negocios con impacto social. La Fundación Forge se encuentra comprometida con la “Iniciativa Mundial sobre Empleo Decente para los Jóvenes”, impulsada por las Naciones Unidas, que busca reducir la brecha entre la oferta de trabajo y las oportunidades que tienen los jóvenes de América Latina. Este desafío es parte de la Agenda de Desarrollo Sustentable 2030 que promueven todas las agencias de la ONU, incluida la OIT.

El programa de Forge está orientado a facilitar la empleabilidad de jóvenes egresados de escuelas secundarias en zonas vulnerables. Marcelo Fernández, director de esa entidad en el país, destacó que los jóvenes son optimistas respecto de su futuro a pesar de las dificultades actuales. Así, se refirió al programa de formación y trabajo de la fundación, enfocado en promover habilidades blandas con una orientación técnica, que permite a las empresas un retorno de inversión en los costos de contratación. “Contamos con 16 centros de formación y difundimos nuestro programa en más de 300 escuelas públicas de la región, donde estamos en cinco países”, dijo Fernández. En Argentina, la fundación contribuyó con la formación de más de 10.000 jóvenes durante este año.

La OIT Argentina estuvo presente en el evento para dar un informe detallado sobre la situación del empleo juvenil a escala global y regional, de la mano de su especialista en empleo y desarrollo productivo, Christoph Ernst. Según Ernst, la inserción laboral para los jóvenes no representa solamente un desafío cíclico, sino también estructural. En América Latina, el desempleo en los jóvenes es tres veces más alto que el desempleo de los adultos. “En la actualidad, hay 66,6 millones de jóvenes desempleados en el mundo. También hay más de 144 millones de jóvenes que viven por debajo del umbral de la pobreza”, describió Ernst para tomar mejor dimensión de la problemática.

Estos datos se pueden contextualizar con las Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo (una tendencia para el 2019 elaborada por la OIT) y la última entrevista sobre las tasas de desocupación juvenil, realizada por OIT Noticias al especialista regional Guillermo Dema. Allí se habla de casi 10 millones de jóvenes entre 15 y 24 años de edad que buscan incorporarse a los mercados de trabajo pero no consiguen una oportunidad.

“Entre los principales problemas que enfrentan los jóvenes en su transición al trabajo decente están la deserción escolar y la falta de oportunidades de empleos formales. No obstante, tres de cada cinco jóvenes ven su futuro al 2030 con optimismo. Las competencias en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM) son percibidas como buenas oportunidades. Debemos educar y formar para el trabajo, pero también para la vida”, dijo Ernst.

Sobre la vinculación de las empresas en el proceso de formación, Ernst lo destaca como un aporte “indispensable”. Al respecto, expresó: “Desde la OIT apoyamos todos los procesos del diálogo social entre gobiernos, empresas y trabajadores para fomentar la transición de la escuela al trabajo”, precisó el especialista y agregó que “el trabajo del futuro trae cambios y nuevas habilidades”. Asimismo, el especialista destacó que “las exigencias y tareas cambiarán más rápido y el aprendizaje a lo largo de la vida es fundamental”.

Para Ernst, los servicios basados en el conocimiento van a primar en las expectativas laborales del mañana. “La inteligencia artificial, el big data, la economía verde y la bioeconomía generarán nuevas oportunidades”, aclaró y destacó la importancia de “involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones, para crear empleos decentes basados en la seguridad y salud en el trabajo”.

En ese marco, Mariel Sabra, especialista del BID Lab, señaló que los jóvenes que tienen un primer empleo no registrado “tienen altísimas chances de permanecer en el mercado informal”. En el país, indicó Sabra, “más del 50 por ciento de los jóvenes trabajan en la informalidad”.

Durante la jornada, se presentaron los resultados del estudio que realizó Zigla, bajo supervisión técnica del BID y de la OIT, para evaluar el retorno de inversión positivo de los jóvenes que participaron del programa de formación impulsado por Forge. Los resultados han generado una enorme satisfacción para todas las partes involucradas; por ello, el BID se comprometió a incrementar su respaldo y ampliar significativamente la asignación presupuestaria para seguir financiando el programa.