Discapacidades
Padre, mecánico, formador, empresario y discapacitado, en ese orden
Pregúntele a cualquiera en Tongi sobre Mosharrof Hossain y le contestarán que es el hombre que puede arreglar su nevera. Lo que ciertamente no le dirán es que lo hará sin manos.
11 de febrero de 2014
| Para visualizar fotos de Mosharrof y de sus aprendices mientras trabajan, visite la galería Flickr de la Oficina de la OIT para Asia y el Pacífico |
Hace diez años, cuando acababa de emprender su carrera como mecánico en refrigeración en la Bangladesh rural perdió sus dos manos, que tuvieron que ser amputadas a causa de un incendio de origen eléctrico. Su familia y sus amigos lo convencieron de que no podría continuar su actividad.
Mientras buscaba otra manera de ganarse la vida, Mosharrof aprendió a usar un micrófono, a escribir por sí mismo y consiguió un empleo como vendedor de cubiertas de teléfonos móviles en una estación de tren. Pero no tardó en darse cuenta de que “necesitaba ayuda para hacer cualquier cosa. Si podía hacer todas esas cosas, entonces también podía regresar a mi taller, y emplear a aprendices para que me ayudaran. De esa manera podía transmitir mis capacidades a los jóvenes”.
“Mis aprendices dicen ser muy afortunados, porque adquieren inmediatamente competencias prácticas, ya que hay muchas cosas que no puedo hacer. Ellos aprenden dos veces más rápido que los otros aprendices”.
De mecánico a maestro artesano
En 2012, Mosharrof fue seleccionado para ser uno de los maestros artesanos y transmitir las capacidades a los jóvenes en el marco de un nuevo sistema de aprendizaje estructurado elaborado por la OIT conjuntamente con BRAC (una ONG internacional), UNICEF y el Gobierno de Bangladesh. El sistema utiliza métodos de formación profesional más eficaces, orientados al empleo (que combinan la formación práctica en el lugar de trabajo con la teoría impartida en las aulas) y los jóvenes son acompañados por los maestros artesanos por un período de seis meses. Hasta el momento, el programa, que forma parte de un Proyecto de Reforma de la EFTP financiado por la Unión Europea, ha logrado formar a más de 2.000 aprendices.| Soy padre, mecánico, formador, empresario y discapacitado, en ese orden.” |
“Por lo general, mis aprendices tienen una educación limitada y provienen de familias pobres, entonces mi esposa y yo les ofrecemos la oportunidad de vivir en nuestra casa. Es una situación que nos beneficia a todos. Yo obtengo la ayuda que necesito y ellos reciben las calificaciones necesarias para encontrar un trabajo”, explicó.
Según Arthur Shears, Asesor Técnico principal de la EFTP, los aprendizajes estructurados, además de ofrecer empleos a los jóvenes, reducen el desajuste entre la oferta y la demanda de calificaciones en Bangladesh. “La necesidad de trabajadores cualificados aumenta con rapidez y la incapacidad de formarlos a través de los métodos tradicionales constituye un gran obstáculo para el desarrollo del país. El Proyecto de Reforma de la EFTP introduce métodos estructurados, más eficaces y rápidos de impartir las competencias que necesitan para encontrar directamente un empleo.”
El taller de Mosharrof, Munia Refrigeration, que lleva el nombre de su hijo mayor, es uno de los talleres de reparación más populares en el distrito de Tongi. Las personas que antes se burlaban de su ambicioso proyecto, ahora le envían clientes. Algunos de sus aprendistas han sido personas con discapacidad, pero esto no impidió que fueran los primeros de la clase. Uno de sus alumnos más brillantes, un joven que perdió una pierna, ahora dirige su propio taller en Comilla, en el este de Bangladesh.
“Nunca pienses en ti mismo como un discapacitado”
La discapacidad y la pobreza están estrechamente relacionadas en los países en desarrollo. En Bangladesh, se estima que más de 15 millones de personas con discapacidad están atrapadas en este círculo. Un camino sostenible para salir de esa situación es a través de la educación y el desarrollo de las capacidades.
“Tengo un mensaje que transmitir a las personas con discapacidad”, dijo Mosharrof. “Nunca pienses en ti mismo como una persona con discapacidad. Piensa siempre que puedes hacer cualquier cosa y entonces descubrirás que puedes lograrlo. Ten confianza, quizás debas hace un esfuerzo mayor. Demuestra que las personas están equivocadas a través de tu trabajo.”
Y él pone en práctica lo que predica. Cuando se le pide que de una descripción de sí mismo, su discapacidad está en el último lugar de la lista: “Soy padre, mecánico, formador, empresario y discapacitado, en ese orden”, dijo.
Por Sarah-Jane Saltmarsh, Oficina de la OIT para Asia y el Pacífico