Pueblos indígenas en América Latina y el Caribe

El Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales fue adoptado por los delegados tripartitas de la Organización en 1989. Se trata del único instrumento internacional legalmente vinculante que se encuentra abierto a la ratificación y que trata específicamente sobre los derechos de los pueblos indígenas y tribales.

De los 22 países que han ratificado esta norma internacional, 14 son latinoamericanos. Se trata de una proporción significativa.

América Latina arrastra una deuda social de discriminación y falta de oportunidades con los pueblos indígenas y tribales que se refleja en situaciones de pobreza, marginación y escasa participación en los procesos de desarrollo.

Los pueblos indígenas presentan los peores indicadores socioeconómicos y laborales, un hecho que sin duda afecta las aspiraciones de desarrollo y cuestiona los beneficios del crecimiento económico reciente. 

Los debates en torno a la aplicación del Convenio 169 de la OIT constituyen una señal política positiva de que en la región ha llegado el momento de enfrentar una asignatura pendiente.

La región es rica en recursos naturales y atrae numerosas inversiones. Uno de los objetivos del Convenio es propiciar reglas claras para llevar a cabo proyectos en cooperación con los pueblos indígenas que impliquen un desarrollo inclusivo y de este modo prevenga eventuales conflictos.

Por otra parte, es un instrumento esencial para promover la inclusión social.

La OIT lleva a cabo una labor de asesoría y apoyo para la aplicación del Convenio 169 en la región, lo cual implica contactos frecuentes con representantes de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, además de representantes indígenas.