Nueva sede regional de la OIT para América Latina y el Caribe

Con un discurso del presidente del Perú Alejandro Toledo convocando a la OIT a acompañar a los pueblos y los gobiernos de América latina en el logro de la justicia social y el crecimiento económico con equidad, quedó inaugurada el 25 de mayo en Lima la nueva sede regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

Noticia | 2 de junio de 2004

Con un discurso del presidente del Perú Alejandro Toledo convocando a la OIT a acompañar a los pueblos y los gobiernos de América latina en el logro de la justicia social y el crecimiento económico con equidad, quedó inaugurada el 25 de mayo en Lima la nueva sede regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

2 de junio 2004

La ceremonia inaugural que congregó a unos 400 representantes del mundo del trabajo, de la empresa, de las organizaciones internacionales, de la comunidad académica, la sociedad civil y actores políticos y sociales de la región, sirvió para reafirmar el compromiso de la OIT con los principios de su propuesta de trabajo decente para todos en América Latina y el Caribe.

“Le pido hoy a la OIT-dijo el Presidente Toledo en el discurso inaugural - con la autoridad moral, con la visión social, que se ponga en pie y nos acompañe en la concreción de los objetivos programáticos de la Cumbre del Grupo de Río en 2003”. La propuesta de los presidentes de América latina plantea ampliar y estabilizar la inversión pública, modificando las prácticas de contabilidad fiscal para lograr más ahorro corriente y mayor inversión productiva.

El presidente de la República del Perú reiteró en su discurso su apoyo personal y del Gobierno con los principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y con la necesidad de generar el diálogo social entre empresarios, trabajadores y el Poder Ejecutivo. “Esto lo estamos practicando en el Consejo Nacional de Trabajo”, indicó el Presidente Toledo al tiempo que ratificó el compromiso de su Gobierno de generar más puestos de trabajo digno.

El Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Agustín Muñoz, recordó el legado histórico de los actores sociales que contribuyeron a forjar una conciencia y a emprender un combate en torno a los imperativos de justicia social y democracia en una región donde, recordó, persisten graves problemas de desigualdad, exclusión social y pobreza agudizados por un proceso de globalización muchas veces excluyente. “En una región como la nuestra- señaló- los grandes consensos ciudadanos identificados en la Democracia y la Globalización, necesitan de alguna manera ser reafirmados con una visión moderna de la Sociedad y de la Economía….Democracia debe ser sinónimo de Justicia Social y la Globalización debería extender sus positivos resultados al conjunto de la población…Esa es la tarea de hoy. Convertir la presencia ineludible de la globalización en una oportunidad no sólo para algunos, sino para todos. Esto reclama asumir los cambios presentes en los escenarios productivos y saber que frente a ellos una nueva educación, una capacitación permanente y efectiva, un diálogo real entre trabajadores y empresarios son cuestiones esenciales para mantener la cohesión de la sociedad.”

El Director General de la OIT Juan Somavía estuvo presente en la ceremonia mediante un mensaje de video en el que puso de relieve el simbolismo de la inauguración de la nueva sede regional frente a los retos que aguardan a la OIT en la región. “Hoy- dijo- cuando celebramos con orgullo la inauguración de nuestra nueva sede, reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer la democracia y de desarrollar en el campo del empleo y del trabajo, el potencial de cada hombre y mujer a fin de avanzar hacia la creación de sociedades inclusivas y no excluyentes. Nos une la necesidad de integrar la política económica con el progreso social, de tomarle el pulso a las transformaciones mundiales, de comprender el proceso irreversible de la globalización e intentar darle un curso más humano, de situar la creación de empleo en el centro de las estrategias de desarrollo, de seguir luchando sin tregua contra la injusticia social y la creación de trabajo decente para todos”.

La representante del grupo de los trabajadores en el Consejo de Administración, la señora Hilda Anderson llevó la voz de la representación tripartita en la OIT y subrayó la importancia del diálogo social en la construcción de sociedades más justas y equitativas. “La arquitectura institucional de esta nueva sede-recordó- está representada por la voluntad concertada de gobiernos, trabajadores y empleadores en la búsqueda del diálogo social como herramienta del desarrollo de nuestras sociedades.