Cumbre de Guadalajara asume compromiso con los principios de trabajo decente de la OIT

La III Cumbre de la Unión Europea con América Latina y Caribe reunida en Guadalajara, México, entre el 28 y 29 de mayo destacó en su declaración final su compromiso con la propuesta de Trabajo Decente impulsada por la OIT.

Noticia | 2 de junio de 2004

La III Cumbre de la Unión Europea con América Latina y Caribe reunida en Guadalajara, México, entre el 28 y 29 de mayo destacó en su declaración final su compromiso con la propuesta de Trabajo Decente impulsada por la OIT

2 de junio 2004

El documento de la Declaración de Guadalajara rubricado por los 58 países participantes declara su compromiso con “los principios del trabajo decente proclamados por la Organización Internacional del Trabajo, con la convicción de que el respeto por los derechos y la dignidad de los trabajadores es vital para lograr la reducción de la pobreza y el desarrollo social y económico sostenible de nuestros pueblos”

Los mandatarios de los 33 países latinoamericanos y caribeños y 25 de la Unión Europea destacaron además "que la pobreza, la exclusión social y la desigualdad son afrentas a la dignidad humana". Los 58 gobiernos se comprometieron a esforzarse por encontrar "una solución eficaz, justa y duradera al problema de la deuda que afecta a los países de América Latina y Caribe, teniendo en cuenta las metas prioritarias de desarrollo social y económico".

En la declaración, los jefes de Estado y de Gobierno declararon su voluntad de promover la cohesión social combatiendo la pobreza y la exclusión.

Más allá de la situación coyuntural de cada país, de esta cumbre parecen haber surgido tres mensajes centrales. Primero, que para que sea sustentable la globalización debe construirse de manera multilateral, con unas reglas de juego comunes y aceptadas por todos. Segundo, que los países y la cooperación internacional deben preocuparse por atender la desigualdad social que no permite el crecimiento y pone en riesgo las democracias. Y, por último, que debe promoverse la integración de los países para crear condiciones de competencia menos desventajosas para los más pequeños y para facilitar el acceso a mercados más grandes.

Asimismo los delegados se comprometieron a “reforzar los mecanismos de cooperación dirigidos a grupos vulnerables y excluidos dentro de nuestras sociedades, prestando especial atención a la lucha contra la discriminación y a la promoción de la participación activa de minorías y pueblos indígenas en las políticas y programas públicos que les conciernan. Igualmente, daremos prioridad a la promoción de la igualdad de género, reconociendo la necesidad de promover el empoderamiento de la mujer y de eliminar los obstáculos estructurales para alcanzar este objetivo.

Uno de los grupos de trabajo de la Cumbre dirigido por la Presidente de Finlandia Tarja Haalonen destacó en su informe sobre cohesión social la necesidad de identificar sinergias entre las organizaciones internacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio y la Organización Internacional del Trabajo y subrayó que la solidaridad a través de mecanismos financieros apropiados debe ser igualmente global.

Al resolver dar mayor prominencia a las cuestiones sociales dentro de las
prioridades de la cooperación entre Europa y América latina, los delegados saludaron la adopción del programa EUROSOCIAL, cuyo objetivo es promover intercambios de experiencias, conocimiento especializado y buenas prácticas en el campo social entre las dos regiones, en particular en los sectores de empleo, educación y salud,”que son fundamentales para aumentar la cohesión social.”