Tinoco, quien visitó Brasil para asistir a esta Conferencia, consideró que “esta es una experiencia única de diálogo tripartito, basada en el reconocimiento del papel fundamental del trabajo decente para la justicia social y el crecimiento económico sostenible, y una evidencia más del compromiso que Brasil viene asumiendo con la promoción del trabajo decente desde 2003".
La I Conferencia Nacional reúne a más de 1.500 delegados procedentes de todo Brasil. Este proceso inédito de diálogo social empezó en noviembre de 2010, y movilizó a más de 23,000 personas en más de 270 conferencias subnacionales, incluyendo la realización de 26 conferencias estaduales.

El Secretario General de la Presidencia de Brasil, Gilberto Carvalho, y el Ministro del Trabajo, Brizola Neto, participaron en la ceremonia de inauguración de la Conferencia este martes.
La Directora Regional de la OIT destacó que un proceso de diálogo social de esta magnitud sobre el desafío del trabajo decente establece un marco para las relaciones laborales en Brasil, y a nivel mundial es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando existe voluntad política para dialogar.
"La OIT se encargará de dar a conocer esta experiencia en todo el mundo", agregó.
Durante su intervención en la ceremonia de inauguración la Directora regional recordó que este país, al igual que otros de América Latina, logró resistir los efectos de la crisis internacional y se benefició de una rápida recuperación, pero al mismo tiempo alertó sobre la situación de incertidumbre generada por el peligro de una nueva recesión en el mundo industrializado.
Dijo que los países de la región consiguieron amortiguar los peores efectos de la crisis de 2008-2009 sobre sus economías y evitar un impacto grave sobre el empleo y las condiciones de trabajo. "En gran parte, esto se debió a que la región reaccionó privilegiando en varios países la inversión pública y las políticas destinadas a proteger los empleos y el ingreso de las personas", explicó Tinoco.
Con respecto a Brasil, destacó que entre los años de 2003 y 2009, 29,7 millones de personas salieron de la situación de pobreza, lo que contribuyó para una reducción de la desigualdad social. Fueron generados más de 18 millones de empleos formales hasta el primer semestre de 2010 y se amplió la protección social. En el mismo período, se registró un aumento real en el salario mínimo de 66%.
"Esto es trabajo decente", afirmó Tinoco.
Recordó que Brasil como miembro del G20 ha puesto énfasis en la necesidad de hacer frente a la debilidad persistente del sistema económico mundial. Ahora es evidente que el camino a seguir es mediante una mayor integración entre las políticas económicas y sociales, con atención especial a las inversiones productivas, el empleo y el trabajo decente. "Y Brasil ha escogido recorrer esta senda", dijo.
Tinoco recordó la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas este 9 de agosto, y resaltó que la eliminación de la discriminación por género, raza y etnia es indispensable. "El acceso al Trabajo Decente para hombres y mujeres es clave para la superación de la pobreza y de la desigualdad en nuestra región. El trabajo es uno de los principales vínculos entre el desarrollo económico y el social".






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