La región tiene una deuda en materia de trabajo infantil

En América Latina y el Caribe es necesario redoblar esfuerzos. Se ha avanzado pero en la región aún hay más de 12 millones de niños que son trabajadores infantiles y la gran mayoría realizan trabajos peligrosos, de acuerdo con un informe mundial divulgado por OIT esta semana. El tema será abordado en la III Conferencia Global sobre Trabajo Infantil en Brasilia el 8 de octubre.

Noticia | 26 de septiembre de 2013
LIMA - La OIT alertó sobre la necesidad de redoblar los esfuerzos para avanzar más rápidamente en la eliminación del trabajo infantil en América Latina y el Caribe, donde este problema afecta a 12,5 millones de niños, con el agravante que 9,6 millones de ellos realizan trabajos peligrosos.

“Necesitamos acelerar el paso en la lucha contra el trabajo infantil”, dijo la Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco. “Es cierto que ha habido avances en los últimos años, pero en la región aún hay más de 12 millones de niños que ven seriamente comprometido su futuro. Tenemos una deuda con esos niños”, agregó.

Por otra parte Tinoco consideró “inadmisible” que la gran mayoría de esos niños estén expuestos a trabajos peligrosos que comprometen en forma directa su integridad física y mental, y que equivale a las peores formas de trabajo infantil.

Las cifras regionales fueron divulgadas en el marco del informe global “Medir los progresos en la lucha contra el trabajo infantil” difundido esta semana por la OIT en Ginebra, en el cual se indicó que actualmente hay 168 millones de niños en trabajo infantil en el mundo, de los cuales poco más de la mitad, 85 millones, están en condiciones de trabajo peligroso.

El informe dice que en América Latina y el Caribe 8,8% de los niños (12,5 millones) son trabajadores infantiles al 2012, lo cual implica una reducción de 1,6 millones en el número absoluto en comparación con 2008, lo cual ha sido considerado como un progreso importante por la OIT.

Sin embargo, el trabajo peligroso afecta a 6,8% de los alrededor de 142 millones de niños que viven en esta región. En números absolutos, esta tasa implica que ha habido un aumento de 9,4 a 9,6 millones de niños en estas condiciones.

“Esta situación nos manda una señal de alarma, porque ocurre en una región del mundo donde ha habido un largo ciclo de crecimiento económico que ha impactado positivamente los indicadores laborales, y sin embargo no logramos reducir el número de niños en trabajo peligroso”, dijo la Directora Regional de la OIT.

“Se requiere voluntad política, diálogo social entre los actores de la economía real y un compromiso mayor de la sociedad para respaldar medidas efectivas y audaces destinadas a enfrentar en manera frontal el trabajo infantil”, añadió.

Tinoco planteó que es importante invertir en la calidad de la educación y en medidas para lograr retener a los niños hasta los últimos años, que además es cuando se produce el momento crucial de la transición escuela-trabajo, en el cual se definen aspectos importantes del futuro laboral de las personas.

Los planes para abordar los problemas específicos del trabajo infantil deben ser complementados con medidas para ofrecer oportunidades de trabajo decente para los adultos en las zonas donde haya mayor incidencia de este problema, lo cual tiene una repercusión directa sobre la situación de los niños.

El informe destaca que no será posible lograr la meta mundial de erradicar las peores formas de trabajo infantil para 2016, ni en la región ni en el resto del mundo. El análisis de los progresos realizados para lograr esta meta será el principal tema de discusión de la III Conferencia Global sobre Trabajo Infantil que se realizará del 8 al 10 de octubre en Brasilia.

Representantes de todas las regiones del mundo participarán de un intercambio de experiencias y de propuestas para reforzar las estrategias destinadas a luchar contra el trabajo infantil, que se refiere a los niños entre 5 y 14 años, o por debajo de la edad mínima, que se encuentren trabajando, o a aquellos entre 15 y 17 años en una de las peores formas de trabajo infantil.