Los Gobiernos: Ministerios de Trabajo

“La inclusión del VIH/sida es una prioridad fundamental del Ministerio de Trabajo”
El Sr. Trevor Thomas, Secretario Permanente, Ministro de Trabajo, Servicios Humanos y Seguridad Social, Guyana

“Con la ayuda de la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Nacional de Control del sida, es la primera vez que estamos definiendo una política nacional sobre el VIH/sida y el mundo del trabajo”

Sr. S. K. Srivastava, Secretario Adicional, Ministerio de Trabajo y Empleo, India

“Cuando por primera vez fui nombrada Directora de Salud y Seguridad y encargada del proyecto, muy poco se hacía sobre el VIH/sida. La capacidad del Ministerio, especialmente de los inspectores de trabajo, era muy reducida. No obstante, con el proyecto OIT se ha logrado capacitar a nuestros inspectores y estoy orgullosa de haber incluido el VIH/sida en la lista de verificación de los inspectores de trabajo”.

Sra. Ntseketsi Mohale, Directora de Salud y Seguridad Laboral, Ministerio de Trabajo y Empleo, Lesotho

El desarrollo de una respuesta multisectorial: el trabajo con los ministerios de trabajo


Los gobiernos son la primera línea de batalla para responder al VIH/sida. Un fuerte compromiso político es esencial para el éxito de cualquier programa de VIH. Al tener la responsabilidad global de los trabajadores y la legislación laboral nacional, los ministerios de trabajo pueden desempeñar un papel fundamental en las respuestas nacionales al VIH/sida.

La integración de las respuestas al VIH/sida en la administración, las estructuras y los programas de los ministerios de trabajo ofrece la doble ventaja de que las intervenciones de VIH/sida son bien informadas y respaldadas por oficiales experimentados, además de basadas en estructuras que pueden sostenerse a largo plazo. Estas medidas comprenden:

  • Asumir el liderazgo en el desarrollo de una legislación y políticas nacionales sobre VIH/sida en el lugar de trabajo en colaboración con las organizaciones de empleadores y trabajadores y los programas nacionales de sida;
  • Integrar el VIH/sida en los programas de capacitación del ministerio y sus instituciones para llegar a los empleadores, sindicatos, inspectores de trabajo, jueces de trabajo, oficiales de salud y de seguridad laboral, etc.;
  • Incluir la capacitación sobre VIH/sida en los programas de educación de los trabajadores, aprendizaje y capacitación profesional, desarrollo de habilidades y programas para los trabajadores emigrantes;
  • Garantizar que los programas gubernamentales a favor de la igualdad de género, la capacidad emprendedora de las mujeres, el empleo de los jóvenes y la eliminación del trabajo infantil tengan en cuenta el VIH/sida y aborden problemas conexos;
  • Asegurarse de que los sistemas de protección social establecidos contemplan las vulnerabilidades que podrían poner a los trabajadores en riesgo de infección y no discriminan a personas que viven con el VIH ni a sus familiares;
  • Integrar el VIH/sida en el desarrollo de las pequeñas empresas y los programas de desarrollo de cooperativas asegurando, a la vez, que los planes de microfinanciación no discriminan a las personas que viven con el VIH/sida.

En muchos países, el gobierno es el mayor empleador. El VIH/sida crea una demanda adicional de múltiples servicios públicos, especialmente servicios sanitarios y sociales. No sólo muchos hospitales están desbordados, sino también muchos orfanatos, sistemas de seguridad social y el sistema educativo. Las políticas y los programas de VIH/sida deben desarrollarse y adoptarse para garantizar el acceso de los empleados de los servicios públicos a la prevención, la atención y el apoyo al VIH.

Además del Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT sobre el VIH/SIDA y su Manual de capacitación y educación, la OIT ha definido una serie de pautas e instrumentos de política para ayudar a los ministerios de trabajo en sus iniciativas, entre los que figuran: