La Sra. Eulogia Familia, de la República Dominicana, fue elegida Vicepresidenta trabajadora de la 102.a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo. ¿Qué representa esta elección para los trabajadores y trabajadoras de su región?
En primer lugar, el reconocimiento de una trabajadora, puesto que en nuestra región tomamos muy en serio la igualdad de género, entendiendo que el género es el instrumento y el feminismo la política. Cuando leemos la historia, siempre lo hacemos desde el punto de vista de los hombres. Por ejemplo, en 1848, sabemos que hubo un manifiesto, el manifiesto comunista, pero la mayoría de nosotros ignoramos que hubo otro manifiesto, el de Seneca Falls, en el que se afirmó por primera vez que las mujeres tienen derecho a participar en política. La CSA-TUCA fue la primera organización regional que impuso un mínimo del 40 por ciento de participación de mujeres en los órganos de gobierno de la institución.
Hace unos años se puso en marcha el proceso de reforma de los sindicatos en su región. ¿Qué ha traído consigo, hasta el momento, esa reforma en su región?
En muchas regiones del mundo, el principal problema de los sindicatos es que son débiles y están fragmentados. En tales condiciones, resulta muy difícil dar una lucha mundial por otro tipo de hegemonía. Nuestro lema ahora es tener menos sindicatos, pero contar con más y más miembros, hombres y mujeres, para empoderar a los sindicatos desde dentro. En el pasado, en muchos países, numerosos sindicatos no mantenían un diálogo entre ellos. Hoy, en casi todos los países, los sindicatos están coordinando y confrontando modelos que no son favorables para los trabajadores. Por otro lado, se trata de integrar a más mujeres y más gente joven, y al mismo tiempo, abordar el problema de la comunicación, debido a los medios de comunicación, que está en manos de las multinacionales. Tenemos que centrarnos en los trabajadores para que sepan lo que nosotros, como sindicatos, queremos, y tomar en cuenta lo que les proponemos como sindicatos. Por consiguiente, ello también implica luchar por la democratización de las comunicaciones en cada país, y formular una política de comunicación en los sindicatos.
El Comité de Libertad Sindical recibe de los sindicatos, en particular de América Latina, muchos casos relacionados con las normas del trabajo. Podría decirnos, ¿cuáles son las principales violaciones que se cometen contra los trabajadores en su región?
El hecho de que haya más quejas provenientes de América Latina no significa que estén ocurriendo más violaciones en esta región, sino que significa que estamos reaccionando ante dichas violaciones. Los casos más frecuentes atañen al ámbito de la libertad sindical y la negociación colectiva. En países como Colombia y Guatemala, los líderes o los activistas sindicales están siendo asesinados, por lo tanto, la situación que vivimos es muy grave. Por otro lado, la mayoría de las legislaciones nacionales en América Latina no respetan lo dispuesto en el Convenio núm. 87 de la OIT, que establece que los trabajadores tienen derecho a la negociación colectiva. En muchos países hay un mínimo establecido, por ejemplo, en Paraguay para formar un sindicato se requiere un mínimo de 20 trabajadores. Ahora bien, en la mayoría de las pequeñas empresas, el problema es que emplean a menos de 20 trabajadores; en algunos países el mínimo es de 25 trabajadores, mientras que en otros la cifra es de 35 miembros. Así que tenemos que hacer todo lo posible para modificar esa legislación y lograr una verdadera libertad sindical.
Por último, ¿cuáles son las prioridades de los trabajadores en las Américas?
El respeto de los derechos de los trabajadores no está ligado únicamente con la existencia de un código del trabajo basado en los Convenios de la OIT. Es fundamental no sólo contar con leyes laborales: adecuadas leyes laborales y adecuados convenios de la OIT, sino que también es indispensable un modelo de desarrollo que permita respetar los derechos del trabajo y los derechos de los trabajadores.
Un nuevo modelo liberal nunca respetará los derechos de los trabajadores ni los derechos de los seres humanos, sino que sólo respeta y defiende los derechos de los ricos.Queremos un desarrollo sostenible en cuyo centro estén los derechos de los trabajadores: esa es la prioridad de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA-TUCA). Estamos elaborando actualmente una plataforma de desarrollo para las Américas, así como una plataforma fiscal, porque América Latina es el continente donde hay más desigualdad en el mundo. Las grandes empresas y los ricos deben pagar impuestos en América Latina. Es el único camino posible para lograr una mejor distribución de la riqueza y acabar así con la pobreza.
En primer lugar, el reconocimiento de una trabajadora, puesto que en nuestra región tomamos muy en serio la igualdad de género, entendiendo que el género es el instrumento y el feminismo la política. Cuando leemos la historia, siempre lo hacemos desde el punto de vista de los hombres. Por ejemplo, en 1848, sabemos que hubo un manifiesto, el manifiesto comunista, pero la mayoría de nosotros ignoramos que hubo otro manifiesto, el de Seneca Falls, en el que se afirmó por primera vez que las mujeres tienen derecho a participar en política. La CSA-TUCA fue la primera organización regional que impuso un mínimo del 40 por ciento de participación de mujeres en los órganos de gobierno de la institución.
Hace unos años se puso en marcha el proceso de reforma de los sindicatos en su región. ¿Qué ha traído consigo, hasta el momento, esa reforma en su región?
En muchas regiones del mundo, el principal problema de los sindicatos es que son débiles y están fragmentados. En tales condiciones, resulta muy difícil dar una lucha mundial por otro tipo de hegemonía. Nuestro lema ahora es tener menos sindicatos, pero contar con más y más miembros, hombres y mujeres, para empoderar a los sindicatos desde dentro. En el pasado, en muchos países, numerosos sindicatos no mantenían un diálogo entre ellos. Hoy, en casi todos los países, los sindicatos están coordinando y confrontando modelos que no son favorables para los trabajadores. Por otro lado, se trata de integrar a más mujeres y más gente joven, y al mismo tiempo, abordar el problema de la comunicación, debido a los medios de comunicación, que está en manos de las multinacionales. Tenemos que centrarnos en los trabajadores para que sepan lo que nosotros, como sindicatos, queremos, y tomar en cuenta lo que les proponemos como sindicatos. Por consiguiente, ello también implica luchar por la democratización de las comunicaciones en cada país, y formular una política de comunicación en los sindicatos.
El Comité de Libertad Sindical recibe de los sindicatos, en particular de América Latina, muchos casos relacionados con las normas del trabajo. Podría decirnos, ¿cuáles son las principales violaciones que se cometen contra los trabajadores en su región?
El hecho de que haya más quejas provenientes de América Latina no significa que estén ocurriendo más violaciones en esta región, sino que significa que estamos reaccionando ante dichas violaciones. Los casos más frecuentes atañen al ámbito de la libertad sindical y la negociación colectiva. En países como Colombia y Guatemala, los líderes o los activistas sindicales están siendo asesinados, por lo tanto, la situación que vivimos es muy grave. Por otro lado, la mayoría de las legislaciones nacionales en América Latina no respetan lo dispuesto en el Convenio núm. 87 de la OIT, que establece que los trabajadores tienen derecho a la negociación colectiva. En muchos países hay un mínimo establecido, por ejemplo, en Paraguay para formar un sindicato se requiere un mínimo de 20 trabajadores. Ahora bien, en la mayoría de las pequeñas empresas, el problema es que emplean a menos de 20 trabajadores; en algunos países el mínimo es de 25 trabajadores, mientras que en otros la cifra es de 35 miembros. Así que tenemos que hacer todo lo posible para modificar esa legislación y lograr una verdadera libertad sindical.
Por último, ¿cuáles son las prioridades de los trabajadores en las Américas?
El respeto de los derechos de los trabajadores no está ligado únicamente con la existencia de un código del trabajo basado en los Convenios de la OIT. Es fundamental no sólo contar con leyes laborales: adecuadas leyes laborales y adecuados convenios de la OIT, sino que también es indispensable un modelo de desarrollo que permita respetar los derechos del trabajo y los derechos de los trabajadores.
Un nuevo modelo liberal nunca respetará los derechos de los trabajadores ni los derechos de los seres humanos, sino que sólo respeta y defiende los derechos de los ricos.Queremos un desarrollo sostenible en cuyo centro estén los derechos de los trabajadores: esa es la prioridad de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA-TUCA). Estamos elaborando actualmente una plataforma de desarrollo para las Américas, así como una plataforma fiscal, porque América Latina es el continente donde hay más desigualdad en el mundo. Las grandes empresas y los ricos deben pagar impuestos en América Latina. Es el único camino posible para lograr una mejor distribución de la riqueza y acabar así con la pobreza.


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